Último verano en Stalingrado, novela

domingo, 27 de diciembre de 2015

"Pefiero los milagros a los bacilos"

 "Si hay que creer en algo que no se ve, prefiero los milagros a los bacilos." (K. Krauss)



Hace 77 años Orson Wells demostró hasta qué punto los medios pueden construir "realidades", apelando a la imaginación del público. Cientos de teorías de la comunicación, intelectuales e investigadores lo han explicado y se han hecho preguntas y elaborado hipótesis al respecto, desde el campo del lenguaje, de la comiencen, la educación, el psicoanálisis, la política, los estudios culturales, el análisis del discurso. Aún así, es asombroso cómo seguimos dejándonos engañar por las manipulaciones mediáticas que han hecho posibles, por caso, que el país más violento del planeta invadiera Iraq con la excusa de que había armas químicas, que jamás fuero encontradas, y el mundo no sólo lo toleró, sino que no pidió explicaciones.

Según el Ministerio de Salud iraquí, esa invasión causó 151,000 muertes violentas de 400,000 muertes debido a la guerra;otras fuentes mencionan: 601,027 muertes violentas de 654,965 (a junio de 2006, Encuesta Lancet; y 1,033,000 muertes violentas como consecuencia del conflicto (agosto 2007, Opinion Research Business.*
Una explicación básica, es que todos/as en alguna medida tenemos (por nuestras matrices culturales y habitus), explicaciones previas de cómo comprendemos el mundo, verdad de Perogrullo que a veces conviene repetir. y aunque hay quienes, ingenuamente, se sostienen en un discurso que pretende ser racional, nuestra interpretación de lo que nos rodea es condicionada por los sentimientos, los sentidos, el modo en que se estructura nuestra psiquis.
Mirar, ver, pensar, son acciones siempre cargadas de subjetividad.
Negamos lo que nos causa dolor.
Ayer recodábamos en una charla familiar cómo hay quienes todavía, en Argentina, sostienen que los desaparecidos están vivos y paseando por Europa, y no hay cuerpos, evidencias, ciencia, leyes, que los hagan cambiar de opinión.
Son creencias arraigadas y profundas.
A veces, montado en un discurso positivismo y racionalista, hay quienes se burlan de la credulidad o ingenuidad de las religiones, y sin embargo creen en el capitalismo y el discurso mediático con un fanatismo que supera al de muchos fanáticos de (otras) religiones.Es por eso que muchos publicistas han utilizado para crear a sus candidatos políticos como productos de consumo, porque saben que muchas personas no se sienten ciudadanos, sin consumidores y desean comprar ilusiones.





Un proyecto político o candidato realista, es alguien imperfecto, que siempre satisface parcialmente, y que en algunos aspectos va a defraudarnos, porque es humano, porque los dispositivos del poder y la política implican el conflicto de intereses. y porque una identidad política colectiva implica articular demandas muy diversas, de modo que siempre habrá satisfacciones limitadas. Y no nos devolverán el dinero, como si fuese una licuadora fallada, somos responsables de lo que elegimos, desde ya. ¡Herida narcisista para quienes desean permanecer en una eterna adolescencia y encontrar el ideal! Yo yo yo yo, a mí, a mí, no me gusta cómo habla, no me gusta el pelo, no me gusta..¿Y es que acaso eso importa?
Lo explicaron los griegos, toda la tradición filosófica occidental, los chinos, Shackespeare, Kant, Spinoza, Marx, Freud, el arte en general y aun así, hay quien se resiste a admitirlo. Aunque el mundo viva en guerra y los seres humanos nos la pasemos destruyéndonos entre nosotros...
Nos venden candidatos como nos venden productos bancarios: nos prometen con eslóganes mundos armoniosos, felices, alegres. Ninguna experiencia humana individual o colectiva puede alojarse en esos mundos de fantasía....Lo sabemos, pero compramos. La pastilla para adelgazar mágica, el candidato que resolverá todo en paz y armonía...¿Cómo todo? Si sabemos que para que unos sean felices, supongamos, y tengan mejores salarios, otros deberían renunciar a ganar tanto? ¿Cómo todos, si hay una parte de la sociedad que cree que los responsables civiles de la dictadura deberían ser juzgados y otros que los consideran empresarios o funcionarios respetables y necesarios? ¿Cómo todos, si hay quienes creen que los procesos de selección y concursos de los jueces deberían ser públicos y con participación popular, y quienes consideran que hay que sostener un statu quo de origen decimonónico? ¿Cómo todos, si hay quienes creen que la retirada del Estado de ciertas funciones permite que el mercado en toda su avidez avance sobre los derechos ciudadanos? ¿Cómo todos, si algunos creemos que está muy mal que un Presidente- sea cual sea su signo político- no tome medidas inmediatas desde el Estado para asistir y hacerse presente cuando hay una catástrofe (climática, accidental, etcétera), y sostener políticas de inclusión y desarrollo financiadas con los impuestos de los más ricos?...En lugar de estas discusiones políticas, los debates se reducen a acusaciones y agresiones, a ironías y cinismos, a apelaciones a lo más ruin que hay en cada uno de nosotros. Es parte de la lógica de la sociedad del espectáculo ver quién le "gana" a quien una disputa en las redes sociales, exhibiciones narcisistas que no parecen contribuir a conrtsuir ideas...O tal vez sí, no lo sé.
Hay discursos hegemónicos muy eficaces, como el de la publicidad, que apelan a estos sentimientos y mecanismos empáticos. Vaya novedad.
Es como la gente que cree en la superioridad de ciertas razas. Están tan convencidos de eso que es imposible que alojen una duda, un argumento contrario. O que creen que la genética determina el destino de un sujeto. Uno creería que esos paradigmas ya habían superados, que es un pensamiento realmente racista, nazi, pero no. Lo creen. Como quienes están convencidos de la justicia de la pena de muerte. Su matriz cultural es tan dogmática, fanática, podemos decir, que no habrá argumento ni sentimiento que atraviese esa certeza.
La gente así de dogmática con frecuencia le atribuye el dogmatismo/fanatismo (que se hace equivalente en algunos discursos al "populismo" y otros "ismos", mezclando Biblias y calefones en un revuelto confuso) al otro, al discurso del otro.
El pensamiento crítico supone permitirse dudar, no quedarse con una versión de los hechos, poner en sospecha las propias certezas. Es arduo, trabajoso, puede implicar dolor y desilusiones.
Hay quien prefiere seguir ilusionado.
Gente buena, decente, bien intencionada, pero que no está dispuesta afrontar la pavorosa caída del velo.






La muerte de Ofelia, de John Everett Millais, 1852


La desilusión implicaría la emergencia de nuevas interpretaciones muy dolorosas. Porque, como escribía Nietszche:
"El conocimiento mata la acción, es preciso para ésta el espejismo de la ilusión: esto es lo que nos enseña
Hamlet ciertamente no es ésta la sabiduría de Hans el Soñador, que, por exceso de reflexión y como por un exceso de posibilidades, no puede ya obrar; no es la reflexión, no: es el verdadero conocimiento, la visión de la horrible verdad. Bajo la influencia de la verdad contemplada, el hombre no percibe ya por todas partes más que lo horrible y absurdo de la existencia [...] Y en este peligro inminente de la voluntad, el arte avanza entonces como un dios salvador que trae el bálsamo saludable: él solo tiene el poder de trasmutar ese hastío de lo que hay de horrible y absurdo en la existencia, en imágenes que ayudan a soportar la vida. Estas imágenes son lo sublime, en el que el arte doma y sojuzga a lo horrible y lo cómico, con el que el arte nos libra de la repulsión de lo absurdo."**



* Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Irak
** Nietzsche, F, El origen de la tragedia, Espasa Calpe, Madrid, 2007, págs. 81-82.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Cerdos y peces. Buena fortuna. "Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos"


 “La propia verdad. Cerdos y peces. Buena fortuna. Será provechoso cruzar la gran corriente. La perseverancia es conveniente”. (hexagrama 61, Chung Fu/La verdad interior.Trigramas:
Superior: Sun Lo Suave, Viento. Inferior: Tui Lo Gozoso, Lago.Libro de las Mutaciones)

"El crimen es un componente de la historia, y no su tema principal. Para la víctima, en cambio, el crimen es la historia misma." (Timothy Snyder, Cartas de la Werhmacht)*

El universo es una falsificación, una ilusión, y los seres humanos vivimos nuestras vidas entregados a esa ilusión que se nos impone para que no nos revelemos contra el poder. Esta es una idea recurrente en la obra de Philip K. Dick, es parte de su Idus Kosmos, una idea de la cual la ciencia ficción se ha nutrido durante décadas. Una idea que está emparentada con tradiciones esotéricas, con Platón (y su caverna), con el Tao, desde ya, y aparece en El hombre en el castillo (The Man in the High Castle, 1962), quizá la obra más" prestigiosa" de este genio, devenida en clásico desde su aparición en los 60.
La novela es una "ucronía": es decir, propone un relato en un tiempo que podría haber sido, o que podría llear a ser, si el pasado hubiera sido diferente. Si los Aliados hubieran perdido la Segunda Guerra y Alemania y Japón triunfantes se hubieran repartido el mundo. EEUU dividido entre ambos imperios y con una zona neutral es el escenario donde se desarrolla la trama, que incluye la disputa entre ambos imperios totalitarios, las internas en cada Gobierno entre quienes apuestan a mantener cierto equilibrio (una suerte de Guerra Fría)  y quienes siempre ambicionan más. 
Los nazis han convertido a África en un laboratorio de experimentación tan siniestro que ni siquiera Dick describe, sólo insinúa. Pero no hace falta más, el lector ya conoce hasta dónde fueron capaces de llegar no sólo en los campos de exterminio, sino antes, en los asilos para enfermos mentales; lo que hicieron con cualquier disidente de la norma, incluyendo por supuesto comunistas, judíos, homosexuales...
Cualquiera que pudiera poner en duda la ficción espectacular montada por los grandes arquitectos (en sentido literal, como Speer,  y metafórico, como Leni Riefenstahl) del Reich,  los Durán Barba de entonces: grandes montadores de ficciones y espectáculos.
Y la historia y el destino de los personajes de la obra, (tanto en la ficción como en la realidad, de acuerdo a la biografía de Carrére sobre PKD,Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos), avanza de acuerdo a los consejos del Oráculo, el Libro de las Mutaciones, el I Ching, que los japoneses han tomado de los chinos y que los estadounidenses que viven bajo el Imperio de las Islas, han adoptado también.
Es el mundo que habitan lo personajes: Nobusuke Tagomi, funcionario del Ministerio de Comercio japonés en EEUU, encargado de coordinar grandes misiones comerciales y devoto del Oráculo, un hombre que intenta comprender el mal que lo rodea y del cual participa, un alma que sospecha sin atreverse, que algo no está bien en ese supuesto universo, alguien a quien su conciencia le pone límites;  Robert Childan, comerciante de antigüedades, sumiso al poder japonés, ávido de dinero pero de algo más también, eso que supone que existe, eso que es como u n recuerdo olvidado que emerge en las artesanías norteamericanas que le vende a los ejecutivos exitosos de las empresas japonesas y sus bellas esposas....Eso que él alguna vez conoció antes de la derrota...la vida. Es lo que le pasa también a Frank Frink y su ex esposa Juliana. Judío él, llena de una especie de locura, ella, que la impele a viajar, a buscar alguna verdad diferente. La locura de Juliana es el deseo de no conformarse con esa vida infértil y deprimente, es la intuición de que eso no puede ser todo lo que exista, ese mundo sin democracia, donde los ricos gobiernan el mundo a través de sus lacayos militares, donde cualquier trangresión será reprimida,y, sobre todo, invisibilizada....Es algo que afecta también al espía nazi que trata de impedir las consecuencias bélicas de la muerte de quien sucedió a Hitler, Bormann, que podrían implicar que estalle una interna entre los nazis,  que desemboque en una nueva guerra. Sabe que los nazis en apariencia más brutales y sanguinarios harán menos daño  que el sector aparentemente más civilizado, que en verdad es el más destructor, cruel y desaforado: el de los empresarios, para quienes todo es cuestión de costo/beneficio, y que no dudan en ganar dinero mediante la explotación de esclavos en varios continentes.
Un hilo conductor de estas líneas de la trama es, además del I Ching, otro libro en la propia ficción:  La langosta se ha posado, de un escritor misterioso llamado Abendsen. Se trata de un texto semi clandestino, prohibido en los estados nazis pero que circula en los territorios neutrales y se tolera en el japonés, y que, obviamente altera las subjetividades de los lectores. Entre ellos,  de los protagonistas masculinos y de la heroína, Juliana.Bella, descendiente de españoles, algo tocada, es decir, no muy obediente de las normas, luego de separarse de su marido Frank Frinck (Fink, en realidad, judío que ha logrado zafar y vive en la zona japonesa). El libro está despertando alguna clase de conciencia "peligrosa" para los poderes, los lectores parecen mutar al leerlo, hacerse algunas preguntas, entrar en un estado de sospecha. Su autor,  Abendsen, permanece, según el rumor, encerrado en una especie de fortaleza o castillo, rodeado de medidas de seguridad, para evitar ser asesinado por la SD, la policía nazi.
Philp K. Dick, Ilustración de Ariel Tancredi.
Obsesionada con La langosta se ha posado y guiándose por su intuición y por el I Ching, Juliana se propone viajar hasta el búnker de Abendsen. En el trayecto, concoerá a Joe Cinnadella, un atractivo veterano italiano, que peleó para su país, como aliado de Alemania y Japón. Si bien él parece ocultar algo, ella no puede evitar sentirse seducida por él. Mientras tanto, su ex intenta dedicarse a una nueva actividad, quizá más rentable pero también más subversiva que su trabajo en la fábrica de metales: probará diseñar joyas...Algo completamente disruptivo y considero decadente, y transgresor. Es un mundo donde el único arte estadounidense permitido es aquel e la época anterior a la Guerra, es decir, aquel que ya no vive, no tiene potencia, no abre mundos.
Es un mundo opresivo, es un mundo donde es imposible vivir, como diría  Marina Tsvetaieva... 
Hay quien para tomar un poco de oxígeno, para dar una brazada que permita atravesar esa corriente en contra que nos rodea, escribe una novela; hay quien no se resigna a la no vida, a la ficción que han montado para hacernos creer que no hay alternativas, que sólo queda someterse a la derrota y no luchar para vivir con libertad, y estudia una disciplina como el judo y viaja; hay quien se pone a diseñar sus propias piezas de orfebrería, joyas que quizá lleguen a las manos de un funcionario japonés. Un funcionario que aún siente respeto por la dimensión humana de la vida, que sospecha que el poder (yo diría, hoy, del Mercado, con mayúscula) sólo destruye y mata, un hombre que entienda la política como una responsabilidad y que, como parte de uno de esos sofisticados rituales de cortesía de su cultura, puede terminar interviniendo en el encuentro entre dos representantes de sus imperios, camuflados en reuniones ultra secretas, que incluyen atentados, armas y filosofía, política y tratados comerciales en defensa de lo auténtico, de lo que tiene wu, de lo que podríamos hoy llamar industria o cultura nacional, invisibilizada y destruida por la fabricación de productos en serie que los alemanes (en este caso) imponen al mundo mediante la exportación.
  ¿No hay acaso en El hombre en el castillo una invitación a sospechar, como nos pasa a muchos seres humanos , que lo que parece real no es más que la construcción/ficción que nos imponen para someternos, para que creamos que este mundo horrible es lo único que existe, lo único posible? 


Notas:


*Mountier, Marie (Comp.), Cartas de la Werhmacht, Crítica, Paidós, Buenos Aires, 2015. prólogo de Timothy Snyder.


Muy recomendables: la biografía sobre PKD Idus Kosmos, de Pablo Capanna, la mencionada de Carrére y la serie homónima inspirada en esta novela, de Amazon.
 

sábado, 19 de diciembre de 2015

Vivir, pensar, danzar. Una bailarina argentina, de Diana Rogovsky

"Con frecuencia pienso que lo que en verdad necesitamos, lo que en verdad deseamos, al menos en mi caso, los coreógrafos es que las obras sean vistas. Pero, ¿por quiénes?" *
Esta es una de las numerosas preguntas que propone Una bailarina argentina, un relato ensayístico-biográfico de Diana Rogovsky. Artista y docente argentina, Diana es profundamente platense, sin que eso signifique que haya renunciado a tener, tanto en sus piezas como en su escritura, una perspectiva abierta, más allá de fronteras localistas. Será por aquello de "pinta tu aldea..."
Para que que las obras sean vistas...Y acá hay otra pista. Obras para ser vistas por otros....Otros que son ¿quiénes?Por lo pronto, diversos. Entonces, ¿cómo interesar a otro en la propia obra? ¿Cómo producir este encuentro con un público que no siempre está preparado para decodificar el lenguaje de la danza?
 Vivir, pensar, danzar, en este caso....resuena como una evocación del libro de Siri Husvedt** este texto, editado en La Plata por Malisia.
Diana prioriza siempre la vida: la matriz familiar, su matrimonio, la maternidad, las sociedades artísticas con colegas de la ciudad, son protagonistas del relato. También, por supuesto, un recorrido por los diversos trayectos formativos, institucionales, formales y alternativos a lo largo de las décadas, acompañados por un pensar este hacer y este sentir desde el campo intelectual y académico.
Todos/as estos compañeros/as de ruta están no sólo presentes en el texto, sino también en el reconocimiento de los agradecimientos.

Juliana Celle, Roxana Morales y Diana Rogovsky
2.
¿Por qué escribió este libro Diana?, me pregunté.
Ensayo a modo especulativo una posible explicación. Escribe, creo, para dar testimonio. Se trata de un textimonio (diría Leticia Carelli, neologizando mi más tradicional "testimonio"). Por aquello de que el lenguaje contiene mundos, el mundo del que testimonia Diana es un mundo que quizá ya no exista, pero que merece ser conocido y reconocido, no sólo para interpelando en la dimensión espacial desde la que se construye el campo de la danza, sino también en la temporal.
Hoy.
A pocos días de este acontecimiento político - en el sentido de aquello que irrumpe y tuerce el curso de la historia-, que ha sacudido la entraña de la Argentina, de fuerte impacto tsunámico en el campo cultural, educativo y político, el testimonio de Una bailarina argentina nos convoca, como un acontecimiento paralelo, en el campo artístico-cultural. 
No se trata de un libro para expertos o especialistas, no es (sólo) para baiarines/as, coreógrafos, músicos o artistas de la escena. Para nada. Muy por el contrario, el libro recorre desde una posición que se asume como subjetiva ("una bailarina argentina", esta, no cualquier otra), pero también una bailarina situada, ubicada en un contexto, hija de los 70, que crece y se forma en los 80, con el regreso de la democracia y la voracidad y el deseo de construir mundos.
[Una etapa que de algún modo acaba de terminar, con este triunfo político de una alianza de derecha que llega electoralmente al Gobierno (el poder siempre lo han tenido).]

Diana propone claves. Primero la vida, siempre la vida, y no (no sólo) un relato inerte acerca de técnicas, espacios formativos, historias de grupos de artistas platenses que trascendieron o no la dimensión del éxito" . eso también esta, el que quiera buscar ese costado más frívolo no saldrá decepcionado de la lectura.
Su carrera, como la de muchos de nosotros, su personal búsqueda de un lenguaje artístico capaz de hacer obra, de tomar una posición y hacer nacer lo que no existía, con los elementos comunicacionales del discurso de la danza, se inicia en los 80.
Transita junto a la pasión por la lectura, la escritura de poesía, el estudio de disciplinas como la acupuntura y el yoga, y el paso por la universidad y otras instituciones educativas de nivel Superior. También hay una elección por buscar buenos maestro, allí donde estén, y estudia en Buenos Aires, en espacios que, por una u otra raz´n, ya no existen más. Sobre estos finales algo abruptos de espacios y proyectos artístico pedagógicos, sin nostalgia pero sin evasivas, también reflexiona el ensayo.
Leticia Carelli, en El espacio-Malisia

3.
Miramos, recorremos los ochenta. Los años de la secundaria en el Liceo "Víctor Mercante" de la UNLP. El despertar de la vocación política.La ciudad en ebullición. La primavera alfonsinista. La familia partida, quebrada, sin un mango y sin un orden, apenas puede alojar este hambre, este deso de crear.  
Hay un antecedente protector, la "escuelita", donde bebimos, y comimos, y cultivamos el respeto por el otro, una educación fundada en el reconocimiento, potenciadora de universos vocabulares donde todos y todas tienen valor. Entonces, ahí , en ese primer rescate Diana se referencia,. Por más adversidades que  traiga la adolescencia, esta matriz es esperanzadora. Hay una potencia, es posible estudiar danzas, y es posible hacer obra.
La Plata bulle.
Los jóvenes nos empezamos a apropiar de los espacios públicos. Nuestros amigos (comunes) tiene bandas de rock, de jazz, estudian teatro, cine, clown , Bellas Artes, militan (mos) en política, en los barrios, con los pibes. Hacemos. Trabajamos de mozas en un bar, en otro. 
De la nada, no, pero partimos de muy poco.
Venimos de una generación eliminada.
Nuestros mayores están perdidos, partidos, quebrados.
Los apenas más grandes la buscan más por le lado político partidario y nosotros por el campo cultural, el arte y los derechos humanos.

"Fierro", Diana Rogovsky, obra de 2012
"Nuda", 2005

 4.
"Cómeme, bébeme", 2002.
¿Por qué escribe este testimonio Diana?
Hay una vacancia (Ro dice en lenguaje psi, hay una falta, hay un vacío). 
Escribe para legitimar el campo de la danza.
Escribe porque es una tarea, porque es parte de nuestra tarea también como educadores, como trabajadores de la cultura.
Contarles a los otros que hay que hacer un recorrido propio, que hay que tomar riesgos, sostener el deseo, formarse, estudiar. Trabajar mucho. Trabajar con otros, Pensar con otros, Producir con otros. Reclamar al Estado el lugar que el Estado nunca había tenido para nuestra generación, y tuvo por doce años. Reclamarle si se retira. Decirle a los estudiantes, a los jóvenes,  que hay que intentarlo y no dejar de intentarlo, que no se puede renunciar de antemano. Habrá un precio a pagar, habrá un sufrimiento, posiblemente, pero en el sentido romántico, en un sentido humano, en un sentido del precio que se paga por elegir, tal vez.
Diana no se queda en Buenos Aires, aunque a lo largo de los años recibe becas, gana concursos, monta obras en teatros porteños. Aunque La Plata mirar, y siga mirando a su espejada Gran Metrópoli como en un espejo que agranda su falta, un espejo que casi siempre la ignora y le da la espalda.
Diana lucha. Sigue adelante. Va encarnando el saber del hacer. Aprende que si bien producir, auto gestionar, siempre es en términos de Creso,  a pérdida, conlleva otra ganancia.
Aunque se pueda caer en las redes de los que en todas partes, se sirven del trabajo y las ideas de otros/as.
En esa praxis, en eses hacer, hay un saber, un saber producto, un saber no acreditado, un saber que  es discurso significativo, que configura sentidos estético-polítcios, éticos.
Hacer grupo y hacer colectivo.
Diana cuenta las distintas experiencias formativas, los maestros que buscó (y muchas veces encontró) en la danza, en la música, en el pensamiento, tanto en Buenos Aires como en La plata, y los saberes de aprender con sus pares, en los distintos colectivos artísticos que integró, desde los largos años con La Marea hasta la actualidad.
¿Por qué leer este libro?
Además de lo ya acá dicho, creo que este libro puede ayudar mucho a quienes están comenzando una carrera en el campo artístico, desde ya en la danza, pero también en cualquier arte escénica, la música, y otros lenguajes. 
La palabra escrita, el testimonio, también es parte de la tarea del artista que piensa, del hacedor que es capaz de distanciarse de su misimidad, y reflexionar acerca de lo que ha hecho, de cómo lo ha hecho, con quienes lo ha hecho, para quienes lo ha hecho.
Abre una puerta al futuro en este recorrido del pasado/presente, recupera la memoria siempre hecha también de olvidos, para que no nos dejemos vencer por la adversidad del momento.
Hoy más que nunca, aunque quieran que sintamos que habitamos tierra arrasada e infértil, los artistas lo desmienten con su obra, y con la palabra que comunica en un nuevo lenguaje.
El ensayo de Diana, su vida, su obra, nos recuerdan que:
"Todos los movimientos del ser humano surgen de la necesidad de atacar o defenderse. Esa es su causa y su estímulo básico e instintivo, aunque olvidado la mayor parte del tiempo [...] Todo artista que quiera pintar [danzar, digo yo en este caso] lo que yo pintado, no tiene más remedio que reflejar una acción que es un conjunto de [...] muchos movimientos, y ese movimiento concentrado acaba inevitablemente por delatar la impronta de su verdadero origen, el ataque y la defensa, la ira y el miedo."**



* Rogovsky, Diana, Una bailarina Argentina, Malisia, Francisco Magallanes, La Plata, 2015, pág. 88. Presentado el 18/11/2015 en El Espacio, diag. 78 esq. 6, La Plata, por Roxana Morales, Juliana Celle y Cintia Rogovsky. Con espectáculo musical y canciones a cargo de Leticia Carelli.
* ** Ivo Andric, Conversación con Goya, citado por Husvedt, Siri, Vivir, pensar, mirar, Anagrama, Buenos Aires, 2013, pág.356)

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Es propicia la perseverancia

 "El mayor triunfo del Diablo es habernos convencido de que no existe".
 (Giovanni Papini El Diablo)

El hecho de que él pudiera gozar en medio de aquella definitiva devastación, en medio de esa inapelable renuncia al amor por el otro, la caridad, le abrió un abismo en la línea de tiempo. Que es también la del espacio.
Como si el Libro de las Mutaciones macara el final, sin ninguna línea mutante.
De este lado, nosotros con nuestra devastación, con los amenazados, con los vulnerados, con los violentados, como siempre.
Ustedes, allá, en su planeta de altos consumos y preocupaciones configuradas por el Amo $ en sus diversas versiones.
Durante un breve momento, un instante efímero de más de un década, creímos que podíamos ser felices todos, ustedes con sus prvilegios de clase casi intactos, y el resto, con un poco de goce repartido. Nosotros no queríamos tanto, pero ustedes no se conforman sino tiene todo.
Y bueno. Acá estamos de nuevo en un hexagrama estructurante: el Antagonismo.
No lo inventamos ahora, ni nosotros, ni siquiera el marxismo.
Los chinos lo vienen analizando desde hace milenios.
Tal vez por eso sean la potencia mas futurable de todas.
Comprender cómo funcionan tus antagonistas te ayuda a conocerte a vos mismos, sin duda.
De los errores se aprende y se vuelve.
Hay que procurar abrir todos los sentidos al mundo, a los discursos y las voces, las señales, hay que valerse del saber de los artistas intelectuales y no sólo de los mentistas.
Es propicia la perseverancia.
El amor trae ventura.
Los mercaderes en el Templo sólo creen en odiar y estafar. Por lo tanto, esa línea se ha roto ya no hay puentes, porque él ha cruzado del lado de los predadores: aguiluchos, buitres, cuervos.
Y nosotros hemos quedado del lado de las presas. Todo lo demás es casi anecdótico y, lo dice el sabio I Ching: "los pájaros de la misma especie se agrupan porque comparten un trasfondo.
común."
Puede que los contrarios se atraigan, pero aun así,  cualquier presa sabe que de los predadores hay que defenderse: o luchar, o huir, como todos los mamíferos.
Nuestro amor no reducirá el dolor, pero lo volverá cada día más soportable, hasta que un día aprendamos de él.
Y su odio terminará por arruinarles el festín de gula, avaricia, lujuria, la pereza, la ira y la envidia.
Y aunque nosotros pagaremos cara la soberbia, 6 de 7 pecados capitales son suyos.
Es propicia la perseverancia. A la larga, trae ventura

martes, 1 de diciembre de 2015

Quién es el amo (Serie "Izarnos sobre las puntas de los pies" )


“—Cuando yo uso una palabra —dijo (Humpty Dumpty) en un tono bastante desdeñoso— significa lo que yo decido que signifique, ni más ni menos.
—La cuestión es —dijo Alicia— si usted puede hacer que las palabras signifiquen cosas tan diferentes
—La cuestión es —dijo Humpty Dumpty— saber quién es el amo, eso es todo”
(Lewis Carrol, Alicia a través del espejo)


1. Oh, mundo feliz
El hartazgo es agotador y se puede salir de él con una droga, un soma que calma angustia y propone un fantástico plan de evasión. El soma es propio del mundo feliz prometido, y el mundo feliz que inspiró a Huxley nos viene de Shackespeare:

¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,
en el que vive gente así.
(W. Shackespeare, La tempestad, Acto V, discurso de Miranda) 

Incluso, ante la evidencia de que los peores anuncios de esa supuesta campaña del miedo, representados en nombres de personas que son emblemas de injusticia social, represión, hambreo al pueblo, se han cumplido. En lugar de buscar, al menos, nombres nuevos para viejas políticas de ajuste, Cambiemos no cambia más y trae el pasado, en bloque, al presente de su gobierno. ¿Por qué haría algo tan contrario a lo prometido? Yo diría que porque puede.

2. Sí, podemos
Sí podemos, clama. Y la realidad demuestra que la premisa es correcta, al menos en este momento. Habrá que ver si es cierto, porque a mi me parece una maniobra arriesgada para quien no cuenta con una mayoría sólida, ni una base de legitimación popular estable.
 Al parecer, a los electores de esta mitad no les preocupa. ¿Pero es realmente como si dijeran "cambiar por cambiar", como en un video que circuló en las redes, aunque implique tomar soda cáustica y morir? No lo creo, al menos, no para la mayoría. Lo que me parece que ocurre es que su construcción(es) de sentido(s)  es(son) otra(s).




3. Modernicémonos, pero no tanto: The Winner Takes It All

Por eso, por ejemplo, el anuncio de Avelluto y Bullrich, anticipando que se eliminirá cualquier visión revisionista de la historia en los diseños curriculares,  que nos advierten sin eufemismos que habrá censura y que van a utilizar el aparato del Estado para tratar de imponer un discurso único, no les resulta inquietante a los votantes de Cambiemos. Es decir, ni los más acérrimos ultra k se hubieran atrevido a anunciar que toda una corriente histórica, propia de los  siglos XX y XXI, que toda una visión crítica, iba a ser eliminada como propuesta pedagógica. Algo tan temerario hubiera traído una reacción de repudio fenomenal.  Pero hoy, al menos por un momento,The Winner Takes It All.
Nosotros hemos hartado con la confrontación, el debate ideológico, el antagonismo. Ellos son más prácticos, han sabido leer ese hartazgo y directamente, expulsan cualquier divergencia: "la cuestión es saber quién es el amo."
Al hablar de "deskirchnerizar" -como están haciendo varios medios  y referentes de Cambiemos, los más fundamentalistas-es hacer una equivalencia ímplicita con desnazificiar y desestalinizar, cuando en verdad la operación es la contraria. ¿Acaso no se trata de eliminar toda huella, toda presencia, aroma, eco de un pensamiento alternativo (al de ellos), que por cierto, incluso después de 12 años de supuesta "dictadura K", no logró ser hegemónico, como lo demuestra el hecho de que el 51 % haya elegido otra cosa?
Justamente porque ha podido escuchar otros discursos siempre. 
Para querer parecer una alternativa política modernizantes, su comportamiento sugiere ideas y propuestas más bien antiguas. ¿Un posmodernismo que ya ha sido abandonado en casi todo el mundo, que le teme al uso de categorías marxistas para pensar los procesos? ¿Ideas de fin de la historia que estuvieron de moda hace 30 años y ya, creo yo, no permiten pensar muy poco al mundo y en el mundo contemporáneo?
Es interesante de todos modos que se proponga un espacio de modernización, si es que se trata de la visión humanista, democrática y pluralista del proyecto moderno incompleto aún, que incluiría además un capitalismo mucho más moderado y con mucha mayor presencia e intervención del Estado. 
Parecen bastante antiguas estas propuestas, anteriores incluso a la Reforma Universitaria (1918) que ya prevía la libertad de cátedra, para facilitar la circulación en la formación universitaria de diversidad de discursos.
Evidentemente estas lógicas no son las del votante de Cambiemos.
Nos hemos equivocado al pedirles que apliquen a su sistema de creencias nuestra lógica. 


*Por eso el anuncio de los futuros ministros de cultura y educación, Avelluto y Bullrich, anticipando que se eliminirá cualquier visión revisionista de la historia en los diseños curriculares, clausura la posibilidad de debatir y enriquecer las visiones de la historia. ¿Nos advierten de este modo que planean a utilizar el aparato del Estado para tratar de imponer un discurso único? -casualmente, aquello de lo que se acusaba al kirchnerismo. El revisionismo histórico permite revisar no sólo la complejidad de alguien tan fundamental como Sarmiento, en sus luces  y sombras, sino que aporta diversidad de interpretaciones a las lecturas de nuestra configuración como Nación. "Deskirchnerizar" es hacer una equivalencia ímplicita con desnazificiar y desestalinizar, cuando en verdad la operación es la contraria. Para ser modernos, creo yo, hay que propiciar y habilitar diversas visiones. Esto suena, al contrario, bastante antiguo, anterior incluso a la Reforma universitaria que ya prevía la libertad de cátedra, para facilitar la circulación en la formación universitaria de diversidad de discursos.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Boxeadores, dioses y demonios (serie "Izarnos sobre las puntas de los pies")

 "El que sobreviva a este día y vuelva sano y salvo a su casa,
se izará sobre las puntas de los pies cuando se mencione esta fecha,
y se crecerá por encima de sí mismo al oír el nombre de San Crispín."( Discurso de Enrique V a sus tropas antes de la batalla de Agincourt
William Shakespeare, Acto 4, Escena 3.  Arenga imaginaria, 1415]

 (si bien se puede leer este posteo suelto, es una continuidad de los anteriores)
 
Batalla de Agincourt, 1429

 Poner el cuerpo: boxeadores, dioses y demonios
Para la mayoría de quienes intentamos ponerle el cuerpo al deseo, es importante sostener nuestras posiciones políticas con una praxis de militancia (otra palabra que quiere decir cosas distintas para ellos y nosotros), en cualquier espacio político,  por más que en Cambiemos se llame "voluntariado", otro significante que habrá que analizar
Creemos esto, aunque muchas veces implique renunciar a algunas comodidades burguesas: resignar tiempo, dinero, confort o proyectos personales.
Pensar, escuchar y hacer, son praxis. 
Eso no impide que haya  quienes se sirvan de la política para sí mismos. Siempre los hubo en todos los espacios, tal vez siempre los habrá. Los seres humanos somos, entre otras cosas, imperfectos y contradictorios, y estamos habitados por dioses y demonios. No somos ciegos ante las contradicciones propias, o ante quienes están en nuestras filas y son oscuros, desleales o traidores. Pero, como nos recuerda la arenga de Enrique V antes de la batalla de Agincourt, donde los franceses eran inmensamente superiores a las tropas del monarca inglés,  hay momentos históricos que se convierten en acontecimientos. Nos permiten elegir entre la dignidad, el honor, vivir (incluso en la derrota) "izados sobre nuestros pies" y no de un modo vergonzante.
Aunque nos sigan amenzando, ahora con más violencia, por pensar distinto (a ellos). Aunque eso ponga en riesgo nuestros trabajos, nuestra comodidad, nuestras certezas.
Incluso, cuando la osadía es mayor, cuando el poder al que nos enfrentamos es inmenso, sabemos que existe nobleza en esa lucha, como en la de los héroes de San Crispín. Quizá perdamos mucho; quizá seamos víctimas del desprestigio, las mentiras, persecuciones o cosas aún peores, pero seremos recordados con admiración, promete el poeta.
Se trata no de una guerra en términos de violencia. Sino de una disputa en términos de sentido, y de defensa de los propios derechos. 
Fuente: Infobae
Es como el boxeador que una vez agotados los recursos de la técnica, la inteligencia,  el talento, se sobrepone a la adversidad sólo a fuerza de coraje. No es que ignore que ha cometido errores, que ha descuidado el entrenamiento, que ha comido mal, que su rival es superior, que tiene más sponsors
Es que la motivación de quien sabe que puede ser libre, porque lo ha experimentado en carne propia, configura una promesa de futuro que permitirá superar las adversidades del presente.
También nos queda, en esta elección que implica un posicionamiento ético y estético, una opción por la belleza. Tal es el caso de Sergio "Maravilla" Martínez. Retirado ya de las exigencias del deporte competititvo en los más altos niveles, de ese arte de la lucha, pero valiéndose de los saberes allí adquiridos (como la importancia de la disciplina y la perseverancia), se vuelca a otros modos de creación y de enseñanza, como el teatro, la canción o la actuación. Porque al final, lo que aparece, es ese ponerle el cuerpo a su deseo de darle un buen espectáculo al público, al otro, a los demás.  
Dar, aun a riesgo de recibir unas cuantas piñas, ya sea en el ring, ya en un escenario. 
Quizá hoy nos toque perder en San Crispin...¿Pero acaso renunciaríamos al haber tenido este privilegio de ser parte?


Nota: todas estas reflexiones son el resultado de conversaciones con amigos/as, colegas, militantes, gente que encuentro en la calle, lecturas, alumnos, maestros, compañeros del doctorado, de espacios laborales, de lo que leo en las redes. Para mí, nada se puede realmente pensar en soledad, en soliloquio, sin enloquecer. Pensar en diálogo con los otros/as es vital.

1. El odiante y el odiado (serie "Izarnos sobre las puntas de los pies". )

"La brillantez con que la mente crea y recrea expectativas 
de manera tal que la vida sigue siendo digna de eser vivida" (J. Berger)*
Fuente: "Shunga", en el Museo Británico
Leo en las redes algunos intercambios en torno al ballotage y pienso:
  • que un error que hemos cometido fue el de pensar que el sentimiento de hartazgo ante ciertos modos de comunicar lo político era irrelevante si se lo comparaba con las implicancias concretas y positivas de las políticas.
  • Olvidamos erróneamente que  los sentimientos prevalecen por sobre los argumentos muchas veces, y que los beneficios concretos y materiales no son tan determinantes.
  • Cuando se termina un gran amor, algunos olvidan y dan paso a la indiferencia, que es lo contrario del amor. 
  • Pero otros quedan tomados por el odio, por la dependencia con el objeto (antes) amado.
  • El enamorado, se sabe, idealiza.Y por eso mismo, todo gran amor parece condenado a terminar con una estrepitosa caída: cuando el ideal se topa con la dimensión humana, imperfecta. 
  • Incapaces de una distancia emocional que proyecte hacia el futuro. Roto el encantamiento amoroso,  la intensidad de esa pasión no asumida ni bien tramitada, en lugar de encontrar un nuevo objeto, se convierte en ponzoñoso rechazo. De ahí al deseo violento de venganza, un paso pequeño.
  • El odiante es como, como el amante, tiene una demanda casi infinita y no asume ninguna responsabilidad en su pasión, sino que se entrega y se goza en ella, culpando al odiado de todos sus males. 
  • "Ella" era humana. Y así como depositamos en ese significante todos nuestros sueños e ideales, así de duro será el castigo, la culpabilización.
  • Parece una operación necesaria, casi inevitable en la lógica del poder. Hasta que las cosas se ordenen, mientras el agua está en ebullición, quema.


* Berger, John , To the wedding, Londres, Bloomsbury, 1995, p.87. En Heath, Iona, Ayudar a morir, Katz, Buenos Aires, 2008.
 Nota: todas estas reflexiones son el resultado de conversaciones con amigos/as, colegas, militantes, gente que encuentro en la calle, lecturas, alumnos, compañeros del doctorado, de espacios laborales, de lo que leo en las redes. Para mí, nada se puede realmente pensar en soledad, en soliloquio, sin enloquecer. Pensar en diálogo con los otros/as es vital. Integran las Crónicas del Fin de los Días Más Felices.

 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Creso no nos robará el futuro (o el regreso de los orcos)

"Creso no ha bajado aún a la tumba,
sino que agoniza velozmente; [...]
Pero su fin se halla tan próximo que, a mi juicio, no pasará la noche. 
Dios ejerce una Misericordia tan abismante como su Justicia y su Paciencia."
(Leopoldo Marechal, Autopsia de Creso)

1. Lo insoportable


Lo casi insoportable: ganó la derecha.
Otra vez. El puerto, los ricos, los que quieren controlar la aduana y evadir impuestos, entonces como ahora. Y quedarse con nuestro trabajo y nuestro esfuerzo.
Creso exultante, obsceno. 
Lo bueno: por primera vez lo hizo sin una masacre.
Ahorró esta vez sangre de gauchos.
No bombardeó niños en Plaza de Mayo ni fusiló obreros en basurales ni generales patriotas entre gallos y medianoche, con órdenes impartidas en la siesta de los cobardes.
No secuestró y torturó a 30.000, ni robó 500 niños/as.
Logró construir una identidad política, un discurso, un relato, una imagen que articuló demandas heterogéneas.Se sirvió de los recursos que usó siempre y de algunos nuevos. Sostuvo la hegemonía tradicional en los medios y hegemonizó también la redes. Y supo comunicarle a sectores a los que desprecia, humilla y ningunea en su praxis político-económica.
Usó sentimientos humanos básicos, como el resentimiento, la necesidad de parecerse a los amos, la identificación con el poder. Ninguna novedad, salvo que lo hizo mejor que nosotros.
Muchos votantes priorizaron su rechazo emocional a los modos de la comunicaicón kirchneritsa a la elección de un determinado proyecto político.
Rejuntó a los peores dirigentes de la derecha peronista tradicional y de los radicales, y de la Alianza que nos llevó a la ruina en 2001. Ni siquiera disimuló.
No hay que subestimar a nadie.
Todos sabíamos.

Así que todos esos ciudadanos que se hacen los distraídos o esos que agreden y provocan, ya saben que sabemos que sabían.

Eso es bueno: los votantes de Macri, que serán oficialismo a partir del 10/12, como ciudadanos responsables del  pacto social democrático se harán cargo de defender las políticas del Gobierno que representa sus intereses. Y nosotros de construir una oposición que defienda nuestros intereses.
Ganó la derecha sin masacre. Aunque gatilló a un pibe días pasados, es cierto.
 La democracia aún tiene muchas deudas con muchas minorías y con muchos sectores vulnerados.

Se propone posiblemente una fuerte demostración regional que imponga en los discursos mediáticos, culturales y políticos la demonización de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, para exculparse de todas las medidas antipopulares que deberán tomar para fugar sus dólares.

Una operación similar a la que hicieron ya en 2008 y reforzaron con la muerte de Néstor. Néstor era genial pero "Eshhhhhhha" es soberbia, autócrata, no me gusta como habla, etcétera. Clamaron por #Lalternancia, ¡viva la laternancia!, canta la derecha. La misma que gobierna por tercera vez consecutiva y sin alternancia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Nosotros fallamos.No logramos democratizar las policías ni al Poder Judicial. Y ellos se sirvieron siempre de eso. 

Justo allí donde el discurso de la derecha hizo énfasis, se encuentran sus principales contrarios.


Hablaron de independencia del poder Judicial, los que son sus dueños históricos; de periodismo militante, los empresarios de medios que han militado desde allí históricamente sus políticas, como bien lo describió Chesterton, que era inglés y católico, no peronista ni marxista; de fortalecer las instituciones, los que vetan todas las leyes que las instituciones de la democracia sancionan constitucionalmente cuando no les gustan o no tienen jueces de su causa que les hagan el amparo.
Bailaron y decoraron con globos como si fuera una fiesta, porque estaban preparando nuestro funeral.
Esta derecha que consideró innecesario poner freno a los nazis/fascistas/patota/barrasbravas que tiene en sus filas, que hacen pintadas y grafitis y amenazan, e insultan a las personas y las políticas más nobles y dignas que hemos construido en Argentina.
Se servirá de ellos para el trabajo sucio, como hizo con los militares u otras fuerzas de seguridad. Represión es el nombre oculto debajo de las políticas del mercado.
Ganó esta nueva derecha que se sirvió del discurso de cierta progresía, de lo políticamente correcto, que usó a un fiscal muerto de manera dudosa después de hablar con una ex ministra ajustadora y futura ministra de Seguridad. Ganó un candidato que usó la figura del fiscal que lo procesó.
Supo darle un lugar a una (supuesta) izquierda que juega a hacer política y sindicalismo, como si fuéramos niños.Ya insinúan que hay nombres que será mejor ir invisibilizando, sin llegar a proscribir. No necesitan hacerlo, sus socios de las empresas mediáticas lo harán por ellos.

Conocen también la necesidad de relatos.Todo proyecto construye sus mitos, sus relatos y su estética/ética.Ganó la derecha.


Y tiene un proyecto cultural comunicacional que aún no conocemos, pero al parecer, posee un talentómetro. Ganó con el voto de muchos docentes el aliado del que ordenó matar al maestro Carlos Fuentealba en democracia. Y vuelven al poder sin haber sido juzgados muchos de los responsables políticos de la masacre del 20 de diciembre del 2001. Y del Indoamericano. Y de la AMIA. Y de Iron Mountain.

Vuelven al poder enarbolando el discurso de...¡La  impunidad y la lucha contra la corrupción! Y en el Gabinete que anunció el Presidente electo se suman 843 causas y 9 posibles funcionarios procesados. Todo un  récord, que incluye la causa del propio futuro Presidente.

Y el diario de los Mitre una vez más se envalentona, por que lee el zaigest de este nuevo tiempo, de esta derecha cool y tan simpática, y alegre, y que aparenta ser moderna. Y "modernizadora".
¿Implicará modernizarnos volver a la Modernidad de la generación del ochenta? A juzgar por la opinión del Presidente respecto a los derechos de los inmigrantes de países hermanos, parece que sí. 
Así que los peruanos, los paraguayos, los bolivianos, los chilenos, los uruguayos que viven acá tendrán que agradecerle esta humillación al 51 % de la población argentina que eligió esto, porque seguramente está de acuerdo y hay que respetarlo, en que no quiere que los extranjeros, latinaomercianos al menos, estudien, trabajen o usen el sistema de salud pública argentinos, aunque no sabemos si el discurso se trasladará a las políticas aún. También recordarán que casi la mitad de los argentinos creemos en la igualdad ante la ley para todos los hombres (y mujeres y niños y travestis y trans) que quieran habitar el suelo argentino, que es una parte de la Patria grande que soñaron Bolívar, San Martín, Monteagudo, Belgrano y tantos patriotas. 
 Ganó la derecha.
Y nosotros sabemos que muchos de los errores fueron propios.
Y hacemos nuestras autocríticas de acuerdo a las responsabilidades que tenemos y en los ámbitos apropiados.
O no.
Porque la política no está hecha sólo de razones, está hecha de la ética, la responsabilidad y la posición que tenemos respecto al deseo. De nuestra subjetividad, de lo que sentimos/pensamos/decimos/ con los lenguajes de los cuales disponemos.
De nuestros errores, que podemos objetivar en ideas y palabras, en duelos, en esperanzas.


Al contrario de lo que ocurre en el mundo virtual de las redes sociales, vamos por la calle, en medio de un clima de velorio, donde uno de cada dos argentinos votó a la derecha y en lugar de festejar parecen avergonzados, o tristes...Las calles parecen un funeral y se terminaron los globitos y los bailes.

La mitad porque estamos tristes, y asustados. La campaña del miedo, nos decían. Si. Miedo por todos los pibes y que van a reprimir como la derecha sabe y por  los viejos  que van a hambrear. Y por los castigos y censuras que recibiremos los que escribimos estas cosas.
Seguro que no tenemos el talento que mide con talentómetro H. Lombardi para evaluar tus méritos para trabajar.

Nosotros creemos que el trabajo es un derecho. Ustedes que es un mérito. La meritocracia vuelve, ¡y se definen como una derecha moderna!

2. Los orcos regresan

Hay grupos que se envalentonan en las redes, e incluso fuera de las redes. Sus dirigentes no los repudian, muy por el contrario, los mismos que hasta hace poco denunciaban a las "juventudes hitlerianas" ahora  que emergen los  verdaderos violentos,  se congratulan.

En el fondo, muchos desean que algunos malos momentos que ellos pasaron por el repudio popular a sus posiciones de derecha (de las que no se hacen cargo), sean vengados con las patotas que han venido alimentando en sus criaderos de orcos.

Azuzan a sus perros y estos salen a ladrar y seguramente a morder, porque nadie los frena. Insultan, agreden, amenazan con toda la artillería del discurso machista violento ("violarán a la Yegua, empomarán a los periodistas ultra k, prenderán fuego a todos los zurditos, cogerán en patota a estas montoneras korruptas") . Ese es su relato y eso los describe a ellos en lo que son.
Les duele que uno les diga que son de derecha, lo niegan.
No se sienten identificados con Cecilia Pando, o con Mirtha Legrand, o con los servicios de inteligencia norteamericanos, o con las empresas que propiciaron los crímenes de la dictadura, o con quienes se robaron el país y nos dejaron endeudados y empobrecidos 30 años o con los que se quedaron con Papel Prensa a costa de matar a una familia (judía, mis queridos adoradores de Nisman) para robarse sus bienes....

Pero Pando, y los ladrones de la Patria sí se sienten identificados con ustedes. Y a los Robber Barons los sentaron en el gabinete.

Equivalencias.
Identidades políticas.
Dicen: pero estemos unidos.

No todos sufrimos el Síndrome de Estocolmo ni nos identificamos con los opresores. No nos pidan eso. No podemos unirnos a nuestros perseguidores y verdugos.
Nosotros nos uniremos siempre al pueblo, incluso a esos trabajadores a los que no logramos sumar  a tiempo, a esos a los que ustedes desprecian.

Santoro: niños peronistas combatiendo al capital
 Lo bueno: en pocas semanas los ciudadanos y los militantes tomamos las calles, ocupamos (una vez más) los espacios públicos, la militamos, la peleamos. Incluso, estuvimos mucho más a la altura de la hora que muchos dirigentes.

y aún así, ganó la derecha.
Y quieren meternos en su lógica de odio de clase y en una guerra de países ricos y terrorismos gubernamentales legitimados contra terrorismos fundamentalistas no legitimados. Todos horrendos, todos propiciados por los mercaderes de la muerte y el tráfico de armas, todos asesinos de inocentes.
Quieren que esa maravillosa tradición argentina, esa vocación por la paz, interrumpida en los noventa y que nos costó la AMIA y la Embajada, se termine.Que esa hermosa sensación de pertenencia latinoamericana y hermanamiento en una Patria soñada por los mejores de nuestros padres fundadores, se acabe.
Y con ello, que terminen años de prosperidad cultural, educativa, económica, fortalecimiento democrático, incluso en las lógicas tensiones de la política internacional.

 3. Pobre Gutiérrez

Ganó la derecha.
Y los Gutiérrez ya están empezando a recibir palos.
Y los Creso se relamen pensando en sus ganancias, ahora, cuando empiecen a fugar sus dólares de los silos bolsas, evadiendo impuestos, libres ya del Estado estalinsta terrorista de la Yegua que pretende quedarse con una parte de sus ganancias para repartirla entre los negros planeros ignorantes y feos...¡que los agreden, al expresarles  que tienen miedo! Sí, miedo.

Porque cuando Creso toma todo, ni Tiresias ni Ayax lo frenan.Creso es un barril sin fondo, padece de gula, de avaricia, de lujuria. Y sólo se satisface circunstancialmente con dinero.Pero, ya se sabe, money can't buy me love.

Ganó la derecha. Es una derecha que no se asume, que no quiere salir del clóset, que no se reconoce como derecha, ni como unitaria, ni como neoliberal. Digamos, ganaron los devotos de esta religión:

"El capitalismo es una religión, y más feroz, implacable e irracional que jamás haya existido, porque no conoce ni tregua ni redención. Ella celebra un culto ininterrumpido cuya liturgia es la obra y cuyo objeto es el dinero" (Giorgio Agamben)*


Tal vez todas esas palabras ya sean viejas, habrá que encontrar nuevos nombres para eso, para las creaciones del capitalismo actual.
Esta derecha grita: queremos comprar dólares y consumir, y que se termine 6, 7, 8 y que haya libertad de prensa pero no con una ley votada por la mayoría en el congreso, en la institución democrática constitucional republicana, sino con un talentómetro divino que ellos tienen.
Es una derecha que está resentida como si la hubieran privado de la vida (comida, o techo, o libertades), y tiene razón: su insaciable sed de riqueza ha tenido algunos límites. Y ellos son como los vampiros que viven de la sangre de los otros, aunque no soporten admitirlo. No perdonan.Es una derecha que ha viajado por el mundo (como siempre) y se ha comprado autos nuevos, y se ha hecho casas obscenamente lujosas, y todos esos privilegios de clase e incluso, que ha convencido una vez más a las clases medias ascendentes de que son lo mismo. 
Daniel Santoro: Evita castiga al niño marxista-leninista
Es una derecha new age, que respeta la diversidad siempre que sea cool, tienen un humor irónico, se descarga en las redes sus miserias (sexuales, morales, estéticas) y practica diversas religiones y ateísmos pero esta unida por su adoración al Dinero.


Es una derecha más resentida que cualquier #negrodemierdagorritavillero.


Ellos, los chicos del sushi, esos con toda la onda, divertidos, que son viajados, que son la vanguardia cultural, que tipo que ya se olvidaron de ese horrible 20 de diciembre que estos negros pata sucia insisten con recordar.

4. Gramática del futuro: volveremos

Lo bueno, nosotros tenemos una conciencia clara como pueblo de aquello que nos une en nuestra diversidad. De aquello que nos convoca como colectivo. Y tenemos experiencia en roganizarnos y en resurgir de las derrotas. y somos la mitad del país.
Nosotros hicimos todo lo posible con las reglas de juego de la democracia y el reconcoimiento y respeto por el otro reales y no sólo declamados.
No votamos en blanco, superamos las contradicciones secundarias, salimos a las calles, hablamos con nuestros compañeros/as de trabajo, particpamos de los movimientos colectivos culturales, educativos, artísticos, académicos. Sumamos, escuchamos, dialogamos.

Podemos mirar de frente y con orgullo a nuestros seres queridos y en especial, a nuestros hijos y a los pibes por y junto a los cuales hemos militado siempre.Cuando llegue la crisis y el ajuste salvaje, sufriremos con ellos, saldremos a pelearla como tantas veces, pero no tendremos que avergonzarnos ni arrepentirnos, ser doblemente miserables, como diría Baruch Spinoza.

Al defiinir la gramática como "la organización articulada de la percepción, la reflexión y la experiencia" (Steiner, 2012:15), se detiene en la concepción de esperanza que representa el uso de tiempos futuros en el lenguaje" [...] La esperanza y el temor son supremas ficciones potenciadas por la sintaxis. (Steiner,2012:16) Tener esperanza, cualquier acto del habla, cualquier forma de comunicación interior o exterior, presupone un oyente, alguien que (nos) escuche, aunque este sea el propio yo o Dios (rezar es la expresión paradigmática de este acto).

Y es por eso que nosotros volveremos. Escuchémonos. Hablémonos. Caguémonos de risa cuando podemos. Escribámonos. Celebrémonos. Toquémonos. Abracémonos.

Porque volveremos.

Aurora Venturini


"La única vez que no tengo miedo es cuando leo y escribo" (A. Venturini)
Foto Telam

Murió ‪#‎AuroraVenturini‬. Platense, exiliada en París por ser peronista, amiga de Evita. Mucho de su vida, de su reconocimiento tardío, de su matrimonio con un intelectual, de su pasión conversadora, de la presecución que sufrió por sus ideas peronistas, del exilio que le impuso la Fusiladora, me la emparentan -aún en sus grandes diferencias- con otra gran mujer y gran escritora, la bolchevique rusa Nina Berberova, perseguida en este caso por el estalinismo.Ambas sufrieron por defender su deseo de escribir y sus convicciones que hoy se calificarían posiblemente como populistas. Pero ambas brillan en la eternidad de sus legados.


Ver más: 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Aunque mañana tarde unos años más en llegar.


Relato grabado, alumna del Taller de la Casita de los Pibes, Villa Alba, La Plata
Increíble Sergio "Maravilla": boxeador, educador, escritor, actor.
Hoy pasaron cosas maravillosas de toda Maravilla. De atrás para adelante: hace un rato gracias a Juan Vena y a Cecilia Rovarino, ¡paricipé de la entrevista que le hicimos a Sergio "Maravilla" Martínez en ‪#‎NéstorTeníaRazón‬ en la 221Radio! ¿De qué hablamos? ¿De box? No. Dice Proust que "en el mundo no hay más que conversación", ponele que sea cierto. La conversación versó sobre lo mismo que conversaron con otros lenguajes hoy las alumnas de grabado de  Samay Fernández, en la muestra de fin de ciclo de grabados&relatos en la Casita de los Pibes en Villa Alba; de lo mismo que tan hermosamente también hoy ocurrió en la presentación del libro de mi hermana Diana Rogovsky, acompañada de muchas de sus colegas del campo. 
Del saber del cuerpo que piensa (¿algo así hubiera dicho Carolina Escudero?), del saber hacer de la praxis, del saber hacer del hacer obra;de la disciplina, los sacrificios y el esfuerzo que requiere un deporte de alta competición o el desarrollo de una técnica artística que implica mucho al cuerpo, como la danza, o como el grabado. Maravilla habló de teatro, de canciones, (y Gisela Magri cantó en lo de Diana); de guiones y series de TV y actuación. 
Y de enseñar. 
Lo mismo que estas dos grandes maestras y artistas, mi hermana y Samay.
Ambas en sus lenguajes trabajan sobre la base de lo que Freire llamaría el reconocimiento del otro.
Y Taborda diría: y saben que todos los espacios son formativos. (como lo saben mis compañeros de PPL y muchos/as más).
Todo eso pasó, en el mismo planeta en que nos miramos y comprendemos, con mis compañeros/as de los diversos espacios de trabajo en el campo educativo y editorial, y con mucha gente con la que vas hablando por la calle, en los comercios, en el micro, en los trabajos, en las redes, que hay mucho irremediablemente perdido (diría Roberto Bolaño), mucho por lo cual hacer varios duelos...Sin duda.
Pero también hay una gramática de la esperanza, que percibe en los saberes de estos haceres, las potencialidades del futuro (imperfecto), pero posible.
Qué reparador es tener una hermana artista, tener amigas artistas, tener las conversaciones que tengo con Lucía Castelli en esas idas y venidas del día, haber formado parte de #NéstorTeníaRazón, que terminó hoy. 
La radio, la vida. 
Incluso esa vida que sabemos que ya se terminó tal como la conocimos, esa parte tan hermosa de nuestra vida que fueron estos años...Con los compañerxs de PPLen el INFD y de la Facultad de Periodismo, del Cendie, de la Cámara, del Frente Grande, del INFD, de El Puente, de la vida (etc, etc, etc) ....de poder hacer tantas cosas con otros, con los otros invisibilizados, con los pibes de los barrios y las pibas de las danzas, y los boxeadores que vienen de re abajo, todo eso, qué reparador que fue vivir esto después de la aridez de soledad y egoísmo de la década del noventa... pero aprendimos en ella, en ese desierto horrendo, al que quieren regresarnos, que la sed se calma en la resistencia y los proyectos; en poner el cuerpo, el cerebro y el cuore, como trabajadores de la cultura y la educación, como deportistas, como militantes.
Como ciudadanos responsables.
A cada pibe o cada viejo al que ustedes le clausuran el presente, a nosotros nos parece que le van a clausurar de nuevo el futuro también.
No lo permitiremos sin dar pelea.
Puede ser que nos ganen algunas batallas, incluso muchas, es probable, muy probable.
Pero nuestras armas no lastiman más que a ciertos bolsillos y narcisismos y en cambio, pueden revolucionar mentes y corazones.
No vamos a regalarles ningún derecho, por más infiltrados del Departamento de Estado de su verdadera patria traten de inocularnos en nuestra Patria; por más banqueros que nos pongan a gobernar en nuestros Estados.
Desde que muy pocos se quedaron con el producto del esfuerzo de muchísimos y no repartieron nada, no aprendieron a compartir sino a amarrocar.
Nunca les alcanza, nunca están conformes, siempre quieren más, aunque ese plus surja de la sangre de los otros.
Si hay injusticia y conciencia de la injusticia y se elije un camino de implicaciones estás de un lado diferente de si elegís quedarte en la opinología ligera. La grieta es eso: es cuando elegís vivir sólo para vos y los tuyos, o cuando elegís vivir para vos y un los tuyos muy grande, diverso, que exige los sacrificios del deportista, del artista que se pone al servicio de su arte, y de los otros.
Tu "los tuyos" es cool, tiene acceso a todos los consumos, no acepta los límites ni saber vivir en una sociedad de iguales. Necesita una sociedad de amos y esclavos, se vincula de esa manera.Se encierra en el confort de su casa, su depto., su country
Mi los tuyos es más grasa, transpira y encima, se anda abrazando por ahí en las calles, las plazas, las escuelas, las fábricas, las oficinas, los barrios.
Es cierto, algunos estamos mutilados, disfrutalo, se te nota el goce del envidioso, que no desea tener lo mismo que el otro (que sería una suerte de deseo de justicia, o un rasgo del celoso), sino que desea que el otro no lo tenga. Gozalo, porque nosotros estamos heridos, pero vos vivís en ese infierno...
Y nosotros tenemos esperanzas. Muchas. Y quien tiene esperanza no desespera. Espera, pero no es una espera pasiva. Espera y reflexiona; espera y observa; espera y se junta con los compañeros, aprende de los mayores y de los más jóvenes, y hace del insomnio y de la angustia una oportunidad de aprendizajes reales y profundos.
El miedo no es tonto, como no lo es el dolor.
Previene, enseña, genera los mecanismos para la supervivencia.
Espera y escribe; espera y reflexiona; espera y tiene mucho miedo por sus hijos, pero también se siente orgulloso, se siente digno frente a esa mirada de los pibes porque sabe que aún con errores, estuvo del lado correcto para criar seres humanos capaces de reconocer a otros seres humanos sin desviar la vista a sus necesidades y dones; espera y se junta con sus amigos y compañeros y se da cuenta que somos millones, que somos la mitad, que nos lo que nos une es muy fuerte; espera y enseña a contar historias con grabados; historias de una bailarina argentina; espera y se organiza, se enamora, se reencuentra en el otro en una pedagogía del amor que siempre, pero siempre, más temprano que tarde, vencerá al odio.
Y como nos enseñó El Flaco: "mañana es mejor"
Aunque mañana tarde unos años más en llegar.