Último verano en Stalingrado, novela

domingo, 30 de octubre de 2011

NATSUO KIRINO, OUT.


Descorazonada.
O más bien, contemplando estupefacta todo el turbio, denso, veneno que puede albergar el corazón humano.
Leo la novela Out (1997), de la escritora japonesa Natsuo Kirino nacida, como yo, un 7 de octubre (y al descubrir este dato un escalofrío recorre mi médula espinal); a la época, al fracaso del feminismo en tantos aspectos de promesas de libertad, a mi juvenil pasión por Patricia Highsmith, al sucumbir ante la implacable fuerza de la explotación del capitalismo; a los extraños, raros, sangrientos, estoicos, sufridos e imperiales japoneses.
¡La búsqueda de la libertad!¡Cómo si tal cosa fuera posible sin pagar un precio tan alto, pero tan alto, que se parece al infierno y la soledad más absoluta y eterna!
De eso, y de la injusticia, y de la sumisión que sufren las trabajadoras (y trabajadores) en las fábricas, del Japón contemporáneo, del fracaso de lo sueños, del aislamiento, de la evasión por medio del crimen o el consumo tecnológico o de pilchas caras, perfumes, coches último modelo. 
Del vacío abismal al que nos asomamos los adultos, en especial las mujeres, cuando nos atrevemos a mirar o cruzamos un límite sin retorno. Y entonces vemos cómo la vida se nos ha ido en un sinsentido hecho de trabajar y trabajar, parir hijos que un día se convierten en extraños o enemigos, comprar cosas, contraer deudas, lavar la ropa ("hacer la colada", en la traducción al español de Emecé), preparar la comida, limpiar la casa, sacrificar los gustos personales para pagar los estudios, los deportes, los vicios, de nuestros hijos/as, parejas, familias.

Japanese edition, 2002 
¿Novela negra o novela roja? Hay tanta sangre en estas 500 páginas....
Y negra por el género, por la oscuridad en la que viven estas criaturas del turno noche, cuyas rutinas van a contramano de las de sus familias, vecinos y de la mayoría de la gente "normal".
Perversos placeres de sexo con tortura, amor y muerte, cuerpos desmembrados, venganzas de género, bellas y sufridas amas de casa devenidas en temibles asesinas, descuartizadoras o sicarias.
Ese es el clima, mi estado de ánimo en este momento.
No sé si seré guerrera o me dejaré matar, pero al parecer no quedan muchas más alternativas. 
En cuanto al argumento, la novela trata de un grupo de amigas, amas de casa de clase media, de entre 40 y 60 años, que trabajan por horas en el turno noche de una fábrica de comida. Luego de sufrir una golpiza por parte de un marido jugador que se ha gastado todos los ahorros en bacará y putas, la bella y joven Yayoi Yamamoto tomará una decisión que le cambiará la vida a ella, a sus dos hijitos y a las otras amigas: 
Masako Katori, la principal protagonista y uno de los personajes más extraños que he descubierto en una novela en los últimos años (realmente el lector no termina de descubrirla hasta las últimas páginas), convive con un marido y un hijo casi sin hablarse, cada uno aislado en su soledad, desconectados; 
Kuniko Jonouchi, una mujer resentida y envidiosa, acomplejada por su gordura y feo aspecto, que no soporta a su marido y que sólo es feliz con el sufrimiento ajeno y con sus crisis de compradora compulsiva y la sufrida Yoshie Azuma, "la Maestra" una mujer sesentona que debe mantener y cuidar a su suegra inválida, vieja arpía que la maltrató dutrante años cuando estaba sana y en vida de su hijo, a la vez que intentar sacar adelante a su hija adolescente.
Confieso que ya es hora de salir del mundo creado por la habilidosa y tensa narración de Natsuo Kirino, escapar de esas páginas en las que se entrecruzan, con "naturalidad", los detalles de una cotidianeidad mediocre de cualquier ama de casa con una carnicería espantosa para deshacerse de un cadáver en el baño de casa, mientras el barrio despierta, las madres llevan a los niños al jardín maternal, los viejos sacan la basura y los oficinistas concurren a sus trabajos con sus pases del subte, como si el verano y el invierno mudaran sólo para indicarnos que usemos el aire acondicionado o la calefacción y no para medir si una cabeza de un marido violento enterrada en un parque ya estará lo suficientemente descompuesta como para no ser reconocida sin un examen de las piezas dentales, mientras planificamos qué le daremos de cenar a los chicos esa noche o cómo pagaremos la cuota del crédito del auto con un sueldo menos.
(En lo personal y como nota al pie, no aconsejo leer esta novela y salir a la calle si una ha estado manipulando un cuchillo, bisturí, navaja o cualquier herramienta cortante, o bien si hay posibilidades de cruzarse con un machista violento que se crea impune para agredirnos.)

Natsuo Kirino
Out, Editorial Emecé. 551 págs.





jueves, 27 de octubre de 2011

A un año del aluvión K

hace un casi un año, el 29 de octubre, publiqué esto. Va mi homenaje.

Cada uno está ahí para agradecer algo:
Vine por la jubilación.
Vine porque yo siempre fui antiperonista, pero con Néstor volví a creer. Lo que hizo en América Latina, lo que hizo por los derechos humanos...(y el viejo se pone a llorar como una criatura).
Vine porque nos dio a la juventud becas para estudiar, las ganas de participar y de hacer política.
Nadie hizo tanto por los portuarios.
Soy ama de casa y me pude jubilar.
Vine por el matrimonio igualitario.
La defensa de la democracia en Ecuador.
El cuadro de Videla.
La Corte.
Se le plantó a Bush y el ALCA a la mierda.
Me hacía reír.
Los mocasines, los malabares con el Bastón presidencial, los besos. Se mezclaba con el pueblo.
Era uno de nosotros.
Nos quería.
Dio su vida por el pueblo.
Se le plantó a la SRA.
Le dijo basta a Clarín.
La dignidad.
El trabajo.
La asignación universal.
La autoestima.
Somos los Negros de Mierda.
Somos los Putos Peronistas.
Las Madres de la Plaza.
Los Hijos.
Los Trabajadores.
Los Estudiantes.
Los veteranos de Malvinas.
Los pueblos originarios.
Gracias Lupo.
Néstor, no te vamos a olvidar.
¿Van a decir esta vez que vinimos por el chori y por el plan?
Che gorila, te lo digo una vez más, si la tocan a Crsitina qué quilombo se va a armar.
Néstor Kirchner no te voy a olvidar.
Somos el pueblo. Néstor es nuestro. Néstor vive. Si la tocan a Cristina va a haber quilombo. Ni lo intenten. Millones de lágrimas censadas.
Andate Cobos la puta que te parió.
A los traidores ni justicia.
Néstor con Perón, Cristina con el pueblo.
Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación.
Soy argentino, soy soldado del Pingüino.
Por los principios sociales que Perón ha establecido el pueblo entero está unido.
Oh juremos con gloria morir.
Compañera Cristina, nos encolumnamos detrás tuyo.
Compañero Néstor Kirchner presente, ahora y siempre.
¡Viva la Patria, viva Perón, viva Néstor!
¿Recibirán el mensaje de este pueblo que está de pie los traidores y los necios que quieren hablar en nombre del pueblo y nunca lo comprendieron?

miércoles, 26 de octubre de 2011

ESMA

Qué reparadora es la sensación de justicia.
A veces pareciera que la vida de los seres humanos estuviera gobernada por la injusticia, la crueldad, el mal, el dolor, el cinismo.
Es increíble de todos los modos en que los hombres infringen sufrimiento a los demás, ensañándose con los más débiles, violando a mujeres, niñas y niños, robando bebés, humillando, ofendiendo, denigrando.
Hay explicaciones sociológicas, filosóficas, económicas, políticas, religiosas. 
inscripción de Horacio Maggio,  detenido, muro en la ESMA

No me explayaré ahora en eso.Para el genocidio perpetrado en nuestro país en la década del 70 también la hay.
Sencillamente, trato de evocar una última mirada que vio, una herida que sangró, un vientre vaciado, un hueso quebrado, un último suspiró que suspiró, un terror, un deseo, una esperanza, que se perdieron para siempre en la oscura y perversa noche de los lobos, en la ESMA.





lunes, 24 de octubre de 2011

Todos K

Hay un maremoto de palabras en los medios de comunicación, las redes estallan, los sms, las charlas improvisadas en los negocios, las oficinas, los medios de transporte. 
pingüirami diseñada por Ariel Tancredi
"Histórica", "demoledora", "arrasó", "peligro de hegemonía", "se autoinventó", entre otras.
Las redes sociales estallan.
Los corazones estallan.
Los militantes nos saludamos como sonámbulos, estamos cansados, estuvimos de acá para allá en la campaña, llegamos al final con el resto, (en especial los que ya somos grandes), laburamos en la larga jornada de ayer como fiscales,  encargados de edificios, cargando datos, coordinando información, recorriendo nuestros pequeños o grandes territorios, lo cales, UB, festejos.
Sabemos que nos esperan más reuniones, análisis, tareas.
Varias veces entre ayer y hoy escuché, leí, percibí, la queja, adornada con una sonrisa, de los que la pasamos muy mal en estos años, cuando era completamente "out" ser K, cuando te peleabas con tus amigos de toda la vida por eso, te ibas de la casa de tus parientes sintiéndote un paria, te insultaban en las marchas de apoyo a NK y CFK,  éramos tan pocos, después fuimos creciendo. No existía 6, 7 , 8. Néstor sí estaba. Te llenaban la casilla de mail, amigos, conocidos y extraños, con una mezcla de patoteada, argumentación, insulto o persuasión, para explicarte que si estabas con los K eras una pelotuda (en el mejor de los casos), lo mucho que sufrían los pobres productores de soja, el déficit de AA, la censura que encubría "la ley de medios K", lo crispados que estábamos . Te decían que eras demasiado inteligente para comerte el discurso K. Que lo del campo se había manejado para el orto. Te corrían, como escribí tras la derrota del 2009, por izquierda y derecha.
Cuando Néstor murió aparecieron, desde debajo de las baldosas. Algunos de los que nos sentíamos tan solos nos empezamos a relajar, a sentir que no éramos tan  pocos. 
Por cierto, a veces da bronca que un boludo porteño (por ejemplo) con tarasca te arme una "agrupación" K como si fuera un producto de publicidad, te diga en la cara que se hizo kirchnerista después del 27 de octubre del  2010 y munido de un importante cotillón y un par de eslogan se suba excitado al carro de la victoria sin haber transitado ni una derrota, ni una pequeña humillación, ni una discusión dolorosa, ni un sacrifico, ni un acto o gesto de solidaridad social.
Que un conocido que te ninguneó o sopapeó en público finja demencia y te salude con la V en medio de una manifestación, sin hacerse jamás cargo de nada.
Sí.
Sobre todo por la volubilidad que se esconde detrás de esas conversiones repentinas, fanáticas, fundamentalistas, que señalan acusadoramente nuestras contradicciones (sí, las nuestras, que venimos poniendo el cuerpo desde hace años incluso con esas tremendas contradicciones).
No hablo de los que nos equivocamos, de los que tenemos contradicciones. Hablo de los cínicos. De esos que da rabia ver cómo se quedan de nuevo con una parte del poder, (siempre se quedan con una parte), y sobre actúan su filiación al proyecto, (todos son hijos o padres del modelo y del proyecto, pero algunos son de esos hijos o padres tan abandónicos, ¿no?). Más que rabia, hay que estar atentos, porque esos son como el cáncer que corroe desde adentro y ya están pronto agazapados tramando cómo quedarse con una parte más de poder, traicionando al que sea. Esos no son ni kirchneristas, ni compañeros, ni nada. Son mercenarios y cortesanos sin convicciones, siempre los hay y siempre los habrá, saben hablar, pueden tener buen aspecto, se camuflan y reciclan en toda época y lugar. También están los "dueños de la verdad", con sus peronómetros, kirchnerómetros y medidores de convicciones. (Yo de esos medidores no tengo, pero reconozco a mis compañeros/as no sólo por sus dichos sino por sus acciones, porque no son egoístas, ni individualistas, compartimos las tres  banderas, nos sentimos comprometidos con un proyecto colectivo de inclusión.)
Todo eso está. Estamos hechos, los seres humanos, de una materia tan blanda y dura, influenciables,  generosos, corrompibles y a veces inconmovibles ante el dolor.

Pero hoy, al menos por unas horas, celebremos compañeras y compañeros.


viernes, 21 de octubre de 2011

No les creo nada, Kadafi y Philp Dick

"Llegará un momento en que no será 'me están espiando a través de mi telefóno'. Eventualmente será: 'mi teléfono me está espiando a mi'", escribió P.K.. Dick. 


En nombre de los valores democráticos los Estados Unidos, durante los últimos 60 años por lo menos, han invadido, masacrado, asesinado, torturado y conspirado en el mundo entero. (También fabrican y venden teléfonos "inteligentes")
Enarbolando las banderas de la libertad, han ejercido su poder imperial con todos los atributos de los totalitarismos, siempre en registro espectacular (en el sentido de espectáculo), con la explotación de todas las herramientas creativas de los medios audiovisuales que, por cierto, utilizan con una maestría increíble.
Desde la invasión a Iraq para destruir unas falsas armas químicas hasta el asesinato de Kadafi (o Khadafi o Gadafi) ayer, todo lo que se nos informa, exhibe obscenamente cual espectáculo, puede o no ser verdad. Que sea verosímil, que esté guionado, montado, actuado, fingido, es lo que con todo derecho podemos admitir como cierto. Cualquier teoría conspirativa, desde el asesinato de Kennedy hasta aquí, es tan creíble como las versiones oficiales del Imperio.  
"(...) la idea de una 'conspiración' viene a llenar un vacío cuando no encontramos respuestas coherentes con nuestra necesidad de dar una explicación racional a un acontecimiento", sostiene el Dr. Patrick Leman, psicólogo de la Universidad Royal Holloway de Londres, en el mismo sitio de la BBC en el que se afirma que "En Estados Unidos, por ejemplo, las encuestas dicen que el 80% de las personas cree que Lee Harvey Oswald no actuó solo en el asesinato de J.F.Kennedy." Muchos no creen que haya habido alunizaje o que Elvis haya muerto, por ejemplo. No pocos argentinos dudan respecto a la muerte de Yabrán. El propio Walter Graziano en su libro "Hitler ganó la guerra" da cuenta de varias de las hipótesis conspirativas que dieron vueltas en torno a los atentados en las Torres Gemelas.
El cine y la literatura han enriquecido todas esas posibilidades, ya sea que se inspiren en la necesidad de sostener a los gobiernos del Imperio, ya sean críticos. Podemos nombrar a grandes directores como Clint Eastwood (Absolute power, 1997), a famosos documentalistas como M. Moore, o a otros menos conocidos, como la reciente "Fair game" (acá "Poder que mata", sobre la operación de Bush para justificar la invasión a Iraq) de Dog Liman (con Sean Penn) , y tendremos una gran variedad de versiones para explicar las distintas masacres que han ejecutado adentro y afuera.

Pensando en estos límites entre fantasía, ficción, espectáculo y conspiración, imposible no recordar al gran Philip Dick, en particular, la muy buena biografía que Pablo Capanna escribió en 2005, Idios Kosmos (Granada, Grupo AJEC, 2005. 240 p). Más allá de lo que creamos respecto a si es necesario para comprender la obra de un escritor analizar su vida y, en tal caso, si hace falta recurrir a documentos, testimonios y otros aportes para realizar un análisis literario, en el caso de Dick podríamos decir que sí, ya que él mismo mostró experiencias de su vida, incluso cosas muy íntimas, en sus obras. "Capanna ofrece en este libro una respuesta al planteo: si leemos a Dick sin referencias concretas sobre su vida y sus peripecias, nos quedarán ocultas numerosas claves, las que se esfuerza en desplegar Idios Kosmos." 
Cosas inquietantes, que vienen al caso en este post, como su paranoia respecto a ser espiado y perseguido por la CIA, desestimada por muchos debido a su condición de enfermo psiquiátrico, adicto a las anfetaminas (por no mencionar que era un paranoico con crisis místicas legendarias). Según creo, terminó por probarse que tenía razón cuando hace no mucho tiempo se desclasificaron algunos archivos.

           Como escribe un apasionado lector y crítico de PKD, Rodrigo Fresán:  "'Vivimos en una sociedad cuya espuria realidad es construida por los medios, por los gobiernos y por las grandes corporaciones. Somos bombardeados por seudorrealidades manufacturadas por gente muy sofisticada utilizando mecanismos electrónicos sofisticados. Y no desconfío de sus intereses. Desconfío de su poder', escribió Dick, mucho tiempo antes de Mulder y Scully, de 'Los Expedientes X'. 'Su escritura está basada en la conspiración, pero sólo ahora, después de Watergate, el affaire Irán-Contras y muchas otras conspiraciones gubernamentales, el gran público puede ver las cosas como él las veía', explicó Aranofsky, el director de Pi. 'El primero y más evidente de los temas trenzados en su obra se refiere a la división planteada entre la humanidad y todas las complejidades de sus creaciones, una de las preocupaciones esenciales de todo escritor consecuente. Sin embargo, Dick cambió la pregunta ‘¿qué es ser humano?’ por la de “¿cómo es no ser humano?’”, se lee en el prólogo a los cinco tomos que compilan los cuentos completos del autor de los inquietantes androides de Blade Runner."

A mí, por lo pronto, me encantaría saber qué diría el gran maestro de los asesinatos mediáticos de Sadam Husein, Bin Laden y Kadafi.

lunes, 17 de octubre de 2011

17 de Octubre


"Enemigos del pueblo son también los ambiciosos. Muchas veces los he visto llegar hasta Perón, primero como amigos mansos y leales, y yo misma me engañé con ellos, que proclamaban una lealtad que después tuve que desmentir. Los ambiciosos son fríos como culebras pero saben disimular demasiado bien. Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales. Yo los he perseguido en el movimiento peronista y los seguiré persiguiendo implacablemente en defensa del pueblo. Son los caudillos. Tienen el alma cerrada a todo lo que no sean ellos. No trabajan para una doctrina ni les interesa el ideal. La doctrina y el ideal son ellos." (Eva Perón, "Mi mensaje")

Perón mediante, gráfica peronista del periodo clásico, La Marca Editora, Bs As, 2011

miércoles, 12 de octubre de 2011

Downton Abbey, series


"El sol se eleva detrás de Downton Abbey, una casa grande y espléndida en un parque grande y espléndido. Pareciera que la forma de vida que representa durará mil años. Pero no será así.” 

De los mismos creadores Oscar Julian Fellowes  que la película Gosford Park (dirigida por Robert Altman, 2001), esta serie inglesa transcurre en el micromundo habitado por los aristócratas y millonarios Crawley, en su mansión campestre, en el "arriba" (en los pisos altos, repitiendo la metáfora de la película), y el "abajo", configurado por el mundo de los criados al servicio de la familia. Y por supuesto, los cruces, tensiones, conflictos y alianzas entre los habitantes de ambos niveles. Pequeño mundo (que bien puede representar al contexto europeo),  que a pesar de sus rígidas jerarquías, su supuesta previsibilidad y aparente orden de placidez en la bella campiña, está a punto de derrumbarse para dar comienzo al más corto y sangriento siglo de la historia humana, al decir de Eric Hosbawm. 
La primera temporada comienza, y no por casualidad, en 1912, con la muerte de los herederos de la mansión en el hundimiento del Titanic. Ese hundimiento hará que comience a irse a pique a la vez el mundo de los Crawley y los planes del jefe de familia y su esposa, condes de Grantham (interpretados por Hugh Bonneville y Elizabeth Mc Govern). A partir de ello, los Crawley,  que tienen tres hijas mujeres casaderas (Lady Mary, Lady Edith y Lady Sybil) pero que por su condición de mujeres no pueden heredar, se verán forzados a aceptar como legítimo heredero a un lejano y desconocido primo,Matthew Crawly (Dan Stevens)abogado de clase media e ideas "modernas", a la vez que comienzan una infructuosa búsqueda de un adecuado pretendiente para Mary, la hija mayor, quien es, por cierto, bastante inconformista, fría e inteligente, sin llegar a ser rebelde como la"sufragista" y apasionada de la política,  la más joven, Sybil.


Es así como, arriba y abajo, en la mansión y en algunas escenas en el pueblo y en Londres, se sucederán intrigas, secretos susurrados detrás de las puertas o en pasillos prohibidos, muertes inesperadas y ocultadas para evitar escándalos. El relato, que de algún modo narra la decadencia de la aristocracia, también se ocupa de mostrar el fin de un mundo que en el presente solemos calificar como muy injusto y cruel, poco democrático y sin derechos para las mujeres, los trabajadores, los sectores medios, etc, pero que en lo personal a veces se me hace mucho menos impiadoso que el actual, que ha profundizado y multiplicado la injusticia, y es más cínico porque lo hace enarbolando un discurso pseudo democrático. 
Los recursos de lenguaje  que utiliza la serie (que además tiene un casting muy apropiado conformado por un elenco mayoritariamente inglés), de fotografía, vestuarios y escenografías, son muy cuidados.
La segunda temporada, que comenzó hace un par de meses, arranca con el estallido de la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial) y promete muchos acontecimientos inesperados.



Downton Abbey es una producción de Julian Fellowes, el mismo creador de la película Gosford Park (2001).La serie ha sido alabada por la crítica y ya ha ganado dos Bafta y cuatro Emmy. Downton Abbey es transmitida acá los jueves, a las 21.00 horas, en Film & Arts.


lunes, 10 de octubre de 2011

Soldar para vivir, muestra de Rodrigo Mirto

Ya sea que en mis asociaciones me sienta en el huerto planetario de una galaxia soñada por Rodrigo Fresán a la vez que en el fondo de una casa, cualquiera, en mi barrio.
Ya sea que la mesa, con la comida (el guiso o la sopa, el plato de fideos, los utensilios, incluso la soldadora) me remita a una imagen de la tradición pictórica de los Países bajos o de bodegón platense, conurbanense, allí, a la vuelta, con sifones y jarras pingüino.
Observar la disposición de herramientas y utensilios, que parecen recreaciones de mundo lejanos y tan presentes, "arqueología contextual"
Hay algo del artesano, del artista artesano, que no es posible expresar con palabras, que se sintetiza en el "soldar para vivir". El arte como el antiguo oficio del soldador, el noble trabajo del que suda y saca callos.
Sólo me queda, junto a mi familia, gozar de esta maravillosa muestra.
Maravilla.

la muestra de Rodrigo Mirto "arquelogía contextual/soldar para vivir/ jardines del horto"puede verse del 8 al 30 de octubre en la Sala a del CC Malvinas, 19 y 51, La Plata

viernes, 7 de octubre de 2011

Entre bambalinas y conspiradores

El mundo es un escenario,
y actores son hombres y mujeres

—W. Shakespeare, Como gustéis



En estos días, yendo y viniendo de la lectura de Giorgio Agamben en El reino y la gloria, una genealogía de la economía y del gobiernome pongo e pensar en la teatralidad del poder y las tradiciones cortesanas que perviven en las estructuras de las burocracias administrativas actuales. 
(Es imposible no molestarse un poco al ver que cualquier pelele, el más imbécil o corrupto o arribista, un pichiruli cualquiera, oportunista, cínico, en la estructura de poder más pequeña, insignificante o miserable que observemos, repite ceremonias y rituales propios del "Rey", de la "corte", de un poder que en la tierra debiera reflejar al del Reino.)
Agamben me cuesta en este libro, requiere de mí cualidades que tengo disminuidas o que no tengo, si pierdo la concentración ya no entiendo, pero a la vez, hay para mí en su lectura como un mecerme en una canción de cuna con reminiscencias conocidas aunque algunas palabras sean pronunciadas en idiomas y lenguas incomprensibles. Aunque esta obra es un desafío a mi limitado intelecto, es inevitable observar cómo la estructura gubernamental del poder y sus vinculaciones con la liturgia cristiana, la teología y la oikonomía van asociándose en mí con el mundo construido (en mi imaginario, al menos) por los Borja o Borgia, releyendo O César o Nada y viendo la serie, y es inevitable, al transitar determinados territorios donde moran todo tipo de farsantes y escenarios de poder, según el ánimo, reconocer con humor o con tristeza, las cáscaras vacías de los protocolos excesivos para quienes ni los merecen ni los conquistan. Sofisticadas ceremonias despojadas de sus sentidos primigenios, vaciadas, pero que aun así cumplen con la función de otorgar oropeles cortesanos a quienes se suponen pertenecen a la época, la raza, la ideología, de la justicia social y la igualdad. Agamben, con toda su erudición y su originalidad al pensar, analiza la doble estructura de la máquina gubernamental, la relación entre el Reino y el Gobierno, entre la gestión eficaz y el poder como autoridad y majestuosidad, la liturgia (como ceremonia pública) y la teatralidad de los medios de comunicación. Se pregunta por qué el poder necesita la gloria, cuál es la función de la aclamación en la liturgia, por qué asume la forma de la declamación, las ceremonias y los protocolos?
Y sincero mi corazón y digo: soy y quiero ser parte (aunque eso moleste a mis amigos/as no creyentes en este reino) de las ceremonias y los protocolos, las aclamaciones y los rituales del Poder que ha traído a mi país y a mi vida la esperanzada, fundada en varios hechos concretos (la gestión), de que haya un poco de justicia en el reino humano.



Y sincero mi corazón y digo: odio, me da asco, rechazo, que pretendan hacerme partícipe de gestos de besamanos, de cortesanos decadentes, de chupamedias y especuladores, a poderes cipayos, corruptos, que se acomodan hoy buscando el calor protector de la "Reina", y acechan en las sombras para dar (darle, darnos, darme) la estocada fatal en cuanto se presente la oportunidad. Esos, que se ocultan entre las bambalinas o bajo capas de maquillajes y disfraces, que se cuelan en el escenario y logran engañar a muchos espectadores con sonrisas y máscaras, son peores y más peligrosos que los que conspiran afuera.