Último verano en Stalingrado, novela

jueves, 24 de enero de 2013

Culpa, el lado oscuro de Von Schirach

La violencia sin causa aparente, el mal banal, la emergencia repentina del lado oscuro de las personas, el ensañamiento grupal contra una víctima indefensa, ese es el clima de los cuentos de Ferdinand Von Schirach. Bien narrados, austeros, descriptivos, este abogado penalista devenido escritor de moda no juzga a sus personajes, la mayoría criminales, asesinos, violadores.
Cuenta sus crímenes, explica con distancia sus motivos: cómo les fue en el proceso penal en los que el narrador interviene en primera persona como abogado defensor. Alguna vez expresa sus posiciones respecto a la eficiencia o fallas de la ley penal alemana, o de los artilugios legales que les permiten zafar de la condena a los culpables.
La crítica lo ama.
Porque Von Schirach, que se hizo conocido con los relatos de Crímenes (2011) "conoce el alma humana", comprende, es sobrio, inteligente. Utiliza los recursos narrativos despojados que gustan a los lectores contemporáneos. Te pone nerviosa, en cierta forma como te ponen nerviosa los climas de Patricia Highsmith o las películas de Hitchcock en las que cualquiera, la persona más corriente y común  puede (usted lector/espectador, incluso) convertirse de pronto en un brutal asesino. Te cuenta cómo mataron a una niña o la violaron (casi) como quien cuenta cómo prepararon un omelette.
Me pongo nerviosa.
Los alemanes, he de confesar, siempre me ponen un poco nerviosa cuando narran crímenes, aberraciones.
Y lo googleo. En una entrevista del año 2011 en El País, él dice:

"Hay crímenes que siguen siendo horribles por mucho que los traduzcas en palabras, como los de los nazis. Los crímenes políticos son injustificables e imperdonables. Son crímenes planificados en un escritorio, fríos y organizados. Para mí, carecen de interés. Tampoco me interesan los de los psicópatas, los enfermos, gente que tiene límites mucho más bajos para la reacción afectiva que nosotros. Nosotros vemos a una mujer desnuda y si es guapa nos alegramos, el psicópata necesita arrancarle la piel para sentir la misma felicidad. Mucho relato policíaco trata solo de eso, de un desorden mental: no me interesa. En una tercera categoría están las personas normales que en algún momento salen de la sociedad, toman un camino equivocado, un camino que les lleva a un lugar en el que el hielo se resquebraja bajo sus pies. No se diferencian de nosotros, pero les pasa algo y reaccionan así. Es difícil explicar lo que les pasa por la cabeza. Lo que los lleva a asesinar. Pero muchas veces es una cuestión de grado. Si en una discusión con tu pareja gritas, eso no está lejos de insultar, y de ahí a la primera bofetada hay un recorrido no muy largo y no cuesta tanto pasar al puñetazo."

También confirmo una sospecha, el lado oscuro del escritor: es el nieto de Baldur Von Schirach, uno de los jerarcas nazis "arrepentido" en los juicios de Nuremberg.
Y tal vez por eso me sentí interpelada por la tapa de su libro de relatos, Culpa.

Culpa (Salamandra 2012, 154 pág.) reúne 15 relatos.

domingo, 20 de enero de 2013

Patricia Highsmith (serie homenaje a escritores)

Ilustración de Ariel Tancredi
Patricia Highsmith nació en Texas, EEUU en 1921 y murió en Suiza en 1995. 
Fue una de las más prolíficas y geniales escritoras del siglo XX, muy popular por sus novelas de suspenso y algunos de sus personajes, como Mr. Ripley.
Varias de sus obras fueron llevadas al cine, por genios como Hitchcock, como  Extraños en un tren,   adaptada con guión de Raymond Chandler.
Todo lo que he leído de ella me atrapó, porque es lo que hace Patricia H con sus lectores, los hipnotiza: sus cuentos, su primera novela Carol, (que se publicó mucho después de otras obras con las cuales ya se había consagrado  como ella misma cuenta en el prólogo de la segunda edición) y desde ya, todas las de suspenso.
No sé si otro autor ha podido crear y sostener esos climas, con los cuales nos identificamos incluso a nuestro pesar, en los que los temas de la culpa, la mentira y el crimen, se mezclan en lo cotidiano de la vida de personajes siempre border, cerca de la psicopatía y de los límites entre el bien y el mal.


Ver más de su obra: 

viernes, 18 de enero de 2013

Buenos lectores, según V. Nabokov

"Para gozar de esa magia, el lector inteligente lee el libro genial no tanto con el corazón, no tanto con el cerebro, sino más bien con la espina dorsal. Es ahí donde tiene lugar el estremecimiento revelador, aún cuando al leer debamos mantenernos un poco distantes, un poco despegados. Entonces observamos, con un placer a la vez sensual e intelectual  cómo el artista construye su castillo de naipes, y cómo ese castillo se va convirtiendo en un castillo de hermoso acero y cristal". * 

Mariposa dibujada por Nabokov

Como una mariposa, una vez que se cae en la red de las novelas de Nabokov es imposible sustraerse a la fascinación de su escritura.
En este caso, sin embargo, la cita pertenece a uno de mis libros favoritos, que reune sus cursos de literatura europea. 
Al igual que en su obra narrativa, en las clases Nabokov se mantiene al margen del dogma y las modas académicas, enseña a leer a sus alumnos a su modo y a gozar de la obra de sus admirados Jane Austen, Stevenson, Dickens, Proust, Kafka, Flaubert, Joyce. 
Una de sus recomendaciones más preciadas, que tengo siempre presente como un mantra es, tanto para los escritores como para los lectores: "acariciad los detalles".
Quizá en ese aprendizaje con variantes de científico y detective acerca de la literatura influyó también su otra gran pasión, las mariposas, en particular  las Polyommatus azules. Experto entomólogo y uno de los más grandes escritores del siglo XX, los lectores siempre podemos volver a sus textos y gozarlos.
Porque como él mismo afirma respecto al objetivo de sus cursos: “En este curso he tratado de revelar el mecanismo de esos juguetes maravillosos que son las obras maestras de la literatura. He tratado de hacer de ustedes buenos lectores, capaces de leer libros, no con el objeto infantil de identificarse con los personajes, no con el objeto adolescente de aprender a vivir, ni con el objeto académico de dedicarse a generalizaciones. He tratado de enseñarles a leer libros por amor a su forma, a sus visiones, a su arte”.


*Nabokov, Vladimir, Curso de literatura europea, Ediciones b, Barcelona 1997, p. 31.

jueves, 17 de enero de 2013

Silvina Ocampo (serie homenaje a escritores)

Silvina Ocampo, ilustración de Ariel Tancredi
Única sabiduría

Lo único que sabemos
es lo que nos sorprende:
que todo pasa, como
si no hubiera pasado.
*



Escritora argentina. Nació en 1903 (o 1906, según otras biografías) y murió en 1994 en Buenos Aires. Su hermana Victoria Ocampo la vinculó al mundo literario. Fue amiga de Borges y estuvo casada con Adolfo Bioy Casares, con quien  tuvo una hija y escribió la novela Los que aman odian
Su primera publicación poética fue Enumeración de la patria (1942) y luego Espacios métricos, Poemas de amor desesperado y Los nombres.
Escribió también cuentos y novelas. Obtuvo numerosos premios nacionales entre los que se destacan el Gran Premio Nacional de Literatura en dos oportunidades, el Premio Nacional de Poesía, la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores y varios más.






* En Poesía Inédita y dispersa, Emecé, Buenos Aires, 2001 (publicado post mortem)

martes, 15 de enero de 2013

Sueños fantásticos, Mary Shelley

retrato de Mary Shilley

"Mis sueños eran más fantásticos y magníficos que mis escrituras".(Mary Shelley)

María Eva, la hermosa hija de M, saca de su mochila una de las novelas más extraordinarias que he leído en mi vida: Frankenstein,o el moderno Prometeo de Mary Shelley (1797 -1851) .
La situación nos lleva a una conversación sobre la autora.

Me fascina (como a muchos) Mary Shelley. 
Representa, como otras personas que admiro, la potencia creativa que supone elegir la libertad. Aún cuando ello implique renunciar a gran parte de las seguridades y certezas con que nos cobija (y a veces adormece) la seguridad de la vida burguesa.
Como dice Federico Kukso: "Sin quererlo, Mary Shelley fue la partera de un mundo nuevo. Con un solo golpe, su novela gótica de 1818 dio a luz a gemelos, luego separados al nacer: por un lado, la ciencia ficción como género esencialmente disruptor, sísmico, y por el otro, el leitmotiv ético que recorre toda investigación científica (el afán por el conocimiento y la responsabilidad que viene aparejada, el conflicto entre el creador y lo creado). A su modo, en cada serie y película sci-fi y en cada paper y laboratorio sobrevuela el fantasma de Frankenstein y su criatura. Ahí rebota el eco lejano de las palabras de Shelley. [...]"
Valiente y transgresora en su vida personal (se enamoró de Percy Shelley estando él casado y se embarazó de él antes de contraer matrimonio, por ejemplo), se había educado en una familia liberal y tuvo una vida repleta de dolores y pérdidas, comenzando por su madre (a quien no conoció) y siguiendo por casi todos sus hijos. De acuerdo a lo que se sabe, a pesar de ser mujer fue alentada, primero por su padre y luego por su esposo, a ampliar sus conocimientos y también a escribir puesto que ambos reconocían tanto su talento como su inteligencia. Fue una mujer comprometida con las ideas políticas progresistas, independiente y que nunca se sometió a las convenciones sociales. 

Eligió la libertad y pagó el precio que por ello suele pagarse, al perder la seguridad burguesa.  

Al parecer, todo comenzó durante un verano en el cual se alojaban en la misma casa Mary, su marido, el poeta y filósofo romántico Percy, la hermanastra de Mary Claire Clairmont y el ya famoso Lord Byron.  Estaban todos reunidos en la villa cercana a Ginebra en la noche del 16 de junio de 1816, y también se encontraban allí  John William Polidori, la condesa Potocka, y otros. Sin poder salir de la casa debido a una tormenta, se entretuvieron leyendo cuentos de terror. Byron propuso y apostó que cada uno de ellos escribiera una novela terrorífica. Si los demás lo hicieron no se sabe, pero Mary Shelley y Polidori sí las comenzaron esa noche aunque se publicaron más tarde.* Ella misma contó lo de la apuesta en el prólogo de la edición de Frankenstein de 1831. Esta obra, un logro más que notable para una autora de sólo 20 años, se convirtió de inmediato en un éxito de crítica y público.** 


* John Polidori escribió Ernestus Berchtold o el moderno Edipo, obra que quedó ensombrecida por la de Mary Shelley.

** "Frankenstein de Mary Shelley" es una película de 1994 dirigida por Kenneth Branagh, protagonizada por Robert De Niro, Tom Hulce, Helena Bonham Carter y Kenneth Branagh. Otras películas sobre Frankenstein

Y la música del nuevo adiós

Se moría de celos y veía detrás de cada foto la historia de una rivalidad, escuchaba como fondo de cada silencio los diálogos de un amor furtivo que culminaba con trombones y platillos. 
Si él no daba señales de vida seguro estaba con "ella" ("ella" siempre era más linda, más joven, más  interesante, más sensual. Cautivadora como una actriz de Hollywood, irresistible como una diva de los años 40, poseedora de un misterio atrapante, dueña de una sonrisa hipnotizadora a la que sucumbían todos los hombres).
Clarence Sinclair Bull, retrato de  Greta Garbo
en The Kiss, dirigida por Jacques Feyder, 1929. Fuente
Ella era apenas un reflejo, una sombra del deseo de él, siempre puesto en otra, siempre inencarnable.
Atrapada en la trampa de su orgullo herido, le decía frases horribles, se reía cuando quería estar seria, hacia bromas nerviosas como una chiquilina, se mostraba distante y superada cuando por dentro temblaba de miedo.
De perderlo.
(Incluso apenas segundos después de recibir su besos suaves en la nuca, un murmullo que la dejaba con más ganas, la incompletud adivinada en el amante que se irá inexorablemente).
Al final siempre era lo mismo, con él. 
Perderlo y reencontrarlo, volver a perderlo, imaginarlo siempre ajeno, olvidarlo.
Volver a evocarlo.
Se moría de celos y él, ni enterado, como siempre, lejano en su inexpugnable silencio.
Distantes, sobre los edificios de la ciudad contaminada, las nubes rojizas de la tarde mezcladas con el esmog y los recuerdos.
Y la música del nuevo adiós sonando en su cabeza.


lunes, 14 de enero de 2013

Jorge Luis Borges, (serie homenaje a escritores)

Jorge Luis Borges, ilustración de Ariel Tancredi, 2013
Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.
Escritor argentino y uno de los autores más destacados del  siglo XX. 
Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. 

domingo, 13 de enero de 2013

Igual estoy enamorada de las palabras (Yet I am in love with words).

En una página de lecturas y escrituras que promueve una amiga escritora a quien llamaremos P, leo un poema de Anne Sexton que se llama Palabras. No reproduciré el poema entero, sólo estos versos:

"Tené cuidado con las palabras,
incluso con las milagrosas.
Por las milagrosas damos lo mejor que tenemos,
a veces proliferan como insectos
y dejan un beso en lugar de un aguijón.[...]

Igual estoy enamorada de las palabras.
[...]Aunque me fallan seguido.

[...]Palabras y huevos deben manipularse con cuidado.
Una vez que se rompen son cosas
imposibles de arreglar."
También pueden dañar las palabras no dichas, las que aventuramos cuando nos gana la euforia de un momento de arrebato, aquellas a las que nos atrevemos cuando la bebida y/o las amigas y/o la juventud nos desinhibe, o la sospecha de la cercanía de un final nos vuelve valientes o estúpidos. (En presencia de los finales, nunca pude evitar el pathos trágico que conducirá, casi irremediablemente, al arrepentimiento de lo dicho. ¡Exceso de folletines y telenovelas, oh, desgracia de un alma rusa!)
Las pronunciadas en vano (de esas todos, en especial las mujeres, tenemos colecciones y enciclopedias) y a la persona equivocada.
Las que nos dictan el miedo a perder (lo), o los celos desquiciados, o la necesidad de poseer. 
Las que se da y se reciben en juegos: jugando a los enamorados, por ejemplo, en una tarde de verano. Formulando promesas imposibles de cumplir (soñando en los bares, escuchando música, mirando películas, leyendo novelas, escribiendo canciones y poemas) y evadiendo respuestas sencillas de expresar; hablando de todo menos de lo  que realmente nos interesa: si en tu alma yo también dejo una huella cada vez que me evocás. Si me evocás. Si hay alguna palabra sólo para mí.
Y si al final no hay esas palabras, en fin, "siempre tendremos Casablanca."

viernes, 11 de enero de 2013

Rodolfo Walsh (serie homenaje a escritores)

Ilustración de Ariel Tancredi, enero 2013
Rodolfo J. Walsh nació en Choele-Choel (Río Negro) en 1927.
Autor de obras como Operación Masacre, Quién mató a Rosendo, Variaciones en rojo y muchas otras. Militante montonero, fue emboscado "el 25 de marzo de 1977, entre las 13.30 y las 16.00, cuando 'él intentó sacar su pistola,un grupo de la Unidad de Tareas 3.3.2 de la ESMA, integrado por entre 25 y 30 personas, comenzó a dispararle hasta que la víctima se desplomó en la avenida San Juan entre Combate de los Pozos y Entre Ríos'. Pese a las versiones previas y distintas, dice que la muerte se produjo inmediatamente, que lo cargaron ya muerto en un auto para trasladarlo a la ESMA 'sin poderse precisar, al día de la fecha, el destino dado a sus restos'." (Fuente: Página 12)





















martes, 8 de enero de 2013

No te olvidaré, mi caballo rojo

Rusia, aseguraba el poeta Tiuchev, no puede ser comprendida con el intelecto.

Kuzma Petrov-Vodkin-El baño del caballo rojo, 1912
Se amaron bajo las bombas cuyo sonido sacudía los escombros que les hacían de cama.
Casi no se conocieron la piel uno al otro, ella apenas bajo el pantalón del uniforme, él envolviéndola con su capote robado a un soldadito nazi al que mató la noche anterior. (No sabría ella del lunar junto a la ingle ni él de la cicatriz del muslo derecho). 
Se amaron con besos que olían a tabaco húmedo y vodka, y junto a ellos los silbidos del pecho tuberculoso del camarada que agonizaba. Y ellos acabando así, juntos, en la sagrada tierra de Stalingrado donde los héroes pueden sobrevivir bajo la forma de la promesa que llevará ella, la combatiente guerrillera, la hija de los siervos, de los esclavos, de los mujik, la joven universitaria que ha cargado luego el fusil del compañero que muere mientras ellos han hecho ese hijo sin dirigirse una palabra.
Se amaron como ama quien posee un alma rusa: con desesperación, como protagonistas de un eterno melodrama, mirándose a los ojos y más allá de sus miradas; sabiéndose efímeros, imperfectos, huérfanos, sucios, toscos. La masa. La carne de cañón. El mundo que vendrá. La revolución.
Marchó ella al día siguiente, los huesos entumecidos de frío, los pies envueltos en restos de mantas, en el pecho un poco del calor del recuerdo de su abrazo. Caminó con hambre y frío pero sabiéndose viva, mujer, joven. (Él ya no se levantó ni hubo más días, ni más lucha, ni más hambre.Otro cadáver en el gran cementerio urbano.)
Él  le dijo: me llamo Alexei. Ella dijo: somos unos ivanes. Soy de Crimea, susurró él. Yo soy de acá, respondió ella. No me olvides, rogó. No te olvidaré. 
después de la batalla de Stalingrado. Fuente
Y eso es todo lo que podrá decirle a ese hijo que va a nacerle meses después. 
Porque ella sobrevive. No será parte del millón de civiles ni del millón de soldados soviéticos muertos  en la guerra de las ratas y su hijo no terminará en el Gulag ni bajo las balas de los eitzansgruppen sino que crecerá.
E irá a morir en alguna otra guerra.
En manos de otros verdugos.
Pero antes, si es afortunado, tal vez estudie u aprenda un oficio, escriba un poema o una canción, viaje a tierras lejanas, beba y baile con sus amigos. Tal vez podrá amar a alguien, bajo un cielo estrellado, bajo una tormenta, bajo una ciudad bombardeada, en la sagrada tierra de los hombres en donde se combate hasta el último muerto. 




Otras referencias a la batalla de Stalingrado en este blog

viernes, 4 de enero de 2013

Te lo dedico

Parece que la cosa fue más o menos así.
I
El tipo era medio de poeta, medio pavote. Los dos eran muy jóvenes.
Ella iba por la vida con ese desparpajo que da la certeza de sentirse bella, atractiva. La juventud. El, caliente como todo pibe, solapado como todo fóbico.
Le dedicó un libro de poemas.
Se lo dejó en la puerta de la casa.
Milo Manara, fuente
Algunos eran muy buenos.
Otros no.
Y ella a cambio no le atendió más el teléfono.
(Era una mundo sin sms ni abundancia de mail).

II
Estuvo ese otro que le escribió, para ella, dijo, una novela. Era buena. Tenía unas escenas eróticas inspiradas en las fantasías que ella le despertaba.
Le dieron asco. "Pajero", lo descalificó al hablar con una amiga.
Fin de la historia.

III
No faltó el guitarrista amateur.
El prosista esforzado.
El batero que pelaba tubos en su homenaje en un escenario dark.
El fotógrafo aficionado.
El profesor quesitequedasunratodespuésdeclasetehagoundesarrollodeesepunto
(Que no fue el Punto G, ni de lejos.)
¿Qué chica no los tiene?
Digo, los admiradores creativos, artistas, poetas, músicos, dibujantes.
Que te dedican esto y aquello (sobre todo aquello)

IV
Pero está ese otro.
Que nada.
Ella se acuesta con él. Muchas veces (casi siempre que él quiere).
Le "entrega" todo.
Le hace el show completo, hasta disfraces, juguetitos, ponele.
El es un poco conocido. Talentoso. Le dedica unas obras a Esta y a Aquella, sabido es.
Pero a ella nada.
Ni una insignificante paja.

V
El amor es injusto.
El arte no paga.


jueves, 3 de enero de 2013

Philip Dick (serie homenaje a escritores)

(ilustración: DG Ariel Tancredi)
P. Dick (1928/1982) autor de más de 35 novelas y cientos de relatos. Genio, loco, ninguneado. El cine, la literatura y gran parte de la cultura contemporánea remite a alguna obra de Dick. Una buena biografía sobre su vida es la de Pablo Capanna, Idios Kosmos. Claves para entender a Philip Dick, Editorial AJEC, Buenos Aires, 2006.

miércoles, 2 de enero de 2013

Una vida en el paraíso, Jaqueline Du Pré

Photo: Werner Neumeister

Courtesy of Paul Rah, fuente
Ayer vi una película sobre la breve e intensa vida de la cellista inglesa Jaqueline Du Pré, basada en una biografía escrita por sus hermanos Hilary y Piers.*
Más allá de la controversia generada, según leo en diversas páginas de Internet, por la versión que los hermanos Du Pré dan allí acerca del romance de Jacks (Jaqueline) con su cuñado Christopher "Kiffi" Finzi, es interesante para re descubrir (o descubrir) a esta extraordinaria mujer que, al parecer, vivió más para la música que para el amor y la vida, sea lo que sea que esto quiera decir. 
Du Pré tuvo que abandonar los conciertos y su vida profesional prematuramente y a pocos años de casarse con Daniel Barenboim, con quien formaron no sólo una pareja amorosa sino también musical, debido a la esclerosis múltiple. Con una crueldad inusitada, la enfermedad le hizo perder paulatinamente la sensibilidad en los dedos, más adelante el oído, la movilidad, la voz. Parálisis y silencio.

Du Pré-Barenboim. Fuente
Me detengo a mirar algunos videos e imágenes que registran los conciertos con Barenboim: los gestos de ambos se me hacen la expresión perfecta de la alegría de dos seres dotados de un talento tan fuera de lo común que sólo puede ser gozado por los espectadores como se goza de aquello que nunca logrará comprenderse del todo. Ellos se miran, se escuchan, se seducen, se aprenden, se enseñan, se dirigen, se interpretan, se conectan, se disfrutan. Habitan un paraíso al que no estamos invitados más que como espías un poco torpes.

A la edad de 42 años Jaqueline Du Pré murió en Londres, en 1987.














*Película inglesa de 1998 cuyo nombre original es Hilary and Jackie. Dirigida por Anand Tucker, escrita por Martin Walsh y protagonizada por Emily Watson y Rachel Griffiths. Por su parte, Daniel Barenboim ha colaborado con otra biografía, Jacqueline du Pré, que escribió Elizabeth Wilson en 1998, que deja mucho mejor parada a su fallecida esposa. (Cfr.  http://elpais.com/diario/1999/01/09/cultura/915836405_850215.html). Además de Barenboim, muchos músicos que la conocieron y trabajaron con ella así como los propios hijos de Hilary se opusieron a la versión de los hermanos Du Pré.
Aquí un listado de libros y películas sobre esta gran artista.