Último verano en Stalingrado, novela

viernes, 27 de enero de 2017

De los nacimientos de semillas de Auschwitz

Un 27 de enero de 1945 el Ejército Rojo, después de la heroica defensa de Stalingrado y de derrotar al enemigo fascista, liberó a los pocos sobrevivientes que quedaban en Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de exterminio del aparato de genocidio nazi.


¿Por qué nos atraviesa tanto lo que alguno de sus propiciadores principales dieron en llamar "la grieta"? ¿Por qué al punto de separar familias, amigos, conocidos, de modos bastante irreconcilliables?
Se me ocurre que en cierta forma lo que allí acontece (en ese abismo que se abre bajo nuestros pies) al constatar en el otro cierta ideología, cierta forma de pensar el mundo y los vínculos sociales, políticos, amorosos, económicos, tan extraña a la nuestra?
Ya no se trata de discutir con cortesía, o incluso con apasionada vehemencia, cuestiones de las polis. Se trata de un enfrentamiento profundo entre dos modos excluyentes de entender la vida en sociedad. Uno, que se posiciona en el individuo, alienado del mundo hecho por lxs otrxs, y también de la naturaleza en su face menos agradable, su inclemencia, su intensidad.
Por una lado están aquellos que se nos vuelven ajenos, porque han cruzado un límite que no soportamos. Y ese no soportar no es teórico ni exclusivamente racional, no lo soportamos en el cuerpo. No podemos soportar alguien que ya no solo justifique sino que goce de un orden social donde un par de adultos uniformados -que deberían estar ahí subordinados al poder civil para cuidarnos-, abusan y maltratan a un niño solo porque pueden, solo porque es el único modo en que cierta clase de resentidos logra sentirse bien, que es imponiéndose a otro por la fuerza?
Auschwitz no se construyó en un día.
¿Cómo se podría haber llegado a ese horror sin tantos permisos, habitaciones, contribuciones o indiferencias sociales previas?
Los especialista hablan de la construcción del otro negativo.
El otro no humano.
El otro cucaracha, kuka.
Cualquiera que analice y estudie en serio, y no leyendo panfletos berretas,sino que lo haga desde la literatura, la música, el cine, las ciencias sociales, la pintura, por ejemplo, el periodo previo a Weimar, Weimar y los primeros años del nazismo o del fascismo, tiene que tener los pelos de punta al mirar nuestro país, y gran parte de la región.
Se ha querido instituir el significante populismo para decir algo que refiere a liderazgos típicos de lo que Laclau llamó en todo caso populismo de derecha.
Ya no sé si es eso.
Muerte y Vida, G. Klimt, 1908-1911
Esto es un liderazgo vernáculo que representa tal vez los nuevos modos de liderazgo globales, con elementos y prácticas del fascismo clásico: discilplinamiento social mediante el disciplinamiento económico y laboral; embrutecimiento de las personas, al obligarlas a concentrarse exclusivamente en la supervivencia; espionaje, represión, amedrentamiento, amenazas, censura de toda disidencia, pero con las herramientas de las TIC. No necesitan ejércitos de ocupación ni hacer campos, los ciudadanos hemos perdido en gran medida nuestra capacidad de organizarnos y de comunicarnos por fuera de las redes y de las herramientas del poder.
Lo dispositivos de comunicación educación avanzan sobre nuestra subjetividad, nos despertamos y en los celulares, los Big Brother Band nos dicen qué noticias leer, que temperatura hay, dónde están nuestros afectos, nos arman en dos minutos un cierto mundo mediatizado, a la vez que nos alejan(mos) del mundo que percibimos con nuestros sentidos de manera directa.
Y aunque veamos el dolor, el hambre, la angustia, en a calle, en el micro, en el subte, en los caminos, no empatizamos. Nos conmueve el dolor siempre que esté mediatizado por alguna pantalla.
Y las pantallas, tristemente, no tienen ni la sensibilidad ni la capacidad de los seres humanos de amar, aunque el amor sea na herramienta letal contra el sistema.
El amor en su expresión más extraordinaria, que es el amor al prójimo, es lo más subversivo que se conoce.
Entonces, es eso lo que nos separa.
La vida, como la sentimos y gozamos quienes experimentamos las delicias y los sufrimientos del amor al prójimo (por más que ese prójimo sea feo, tenga sarna, diría Jauretche; huela mal, se coma las eses), y de aquellos que solo pueden amarse a sí mismos.
Para amarse solo a uno mismo, es necesario experimentar una suerte de negación de la condición humana del otro, es necesario olvidar que es igual que nosotros, pero distinto. ¿Cómo matar, torturar, eliminar a otro si lo consideramos humano?

Auschwitz es el extremo, lo insoportable, pero la esencia del capitalismo consiste en eso, en explotar, matar, torturar a millones de seres humanos.
Eso es Auschwitz.
Y el neoliberalismo globalizado engendra cada día semillas de Auschwitz, hay pequeños brotes acá y allá. "El trabajo os hará libres", se leía a a entrada de los campos de exterminio. Pero no es "el trabajo" lo que nos hará libres, al menos, no el trabajo esclavo, no la explotación. Libres nos hará la justicia social, la igualdad.
Cada derrota de la justicia social, cada derrota en lograr sociedades más iguales y democráticas, es una semilla que puede crecer hacia el exterminio. Y cuando digo democráticas incluyo también la idea de democratizar un poco  la economía, repartir una tajadita al menos.
Esa gente que se llena la boca hablando de la Shoá, o de cualquier otro genocidio ocurrido u ocurriendo, lo mismo que los negacionistas, pero permanecen indiferente ante las crecientes señales políticas de prácticas fascistas (Milagro Sala es, si se quiere, el emblema, pero hubo los balazos sobre los niños murgueros, sobre muchos trabajadores, muertes, ataques a comunidades mapuches), es decir, cuando el aparato del Estado y las fuerzas de seguridad de manera directa, o bien propiciando y alentándola cuando surge en la sociedad, imponiendo el poder de los ricos, los fuertes, una minoría, por sobre los más débiles: los niños, las mujeres, las comunidades originarias, los viejos, los enfermos, los migrantes pobres....
¿Esa gente, dónde encontrará paz, dónde encontrará un camino de regreso a las prácticas humanizantes si persiste en su complicidad?
Hagan lo que hagan, la vida prevalece.





domingo, 22 de enero de 2017

Semiónov, The americans y la marcha de las mujeres


Leer a Semiónov mientras sigo The americans me rusifica más.También abre cierta perspectivas para no olvidar que esto también pasará. Los 40 y los 80. Guerra Patriótica (segunda Guerra) y Guerra fría. Semiónov (cuya historia para quienes no la conozcan es extraordinaria) narra las aventuras de Stirlitz, agente soviético infiltrado en las altas esferas nazis fascistas y uno de los héroes de ficción más populares en la URSS. En la serie, seguimos la historia de dos agentes de la kGB - que se ocultan bajo la identidad de una familia estadounidense. Desde ya, en ambos casos, los héroes y heroínas arriesgan su vida en operaciones de inteligencia motivadas por un profundo sentido de lealtad y de defensa de su patria y su revolución comunista del fascismo capitalista en sus distintas versiones.
Ayer en la serie (no spoileo) me detengo en un diálogo en el que los de la kGB se burlan del ingenuo activismo pacifista de las marchas contra Reagan de los estadounidenses. Mientras ellos pelean la verdadera guerra revolucionaria, y son perseguidos por la CIA y el FBI, grupos de activistas parecen "jugar" a la política y se hacen arrestar en una marcha a favor del desarme nuclear. ¿Se acuerdan de nuestra infancia? No se hablaba del cambio climático ni de la defensa de lxs animales, se hablaba de la carrera armamentista, el "peligro amarillo" (que no era el que padecemos lxs argentinxs ahora, sino China comunista) y los derechos civiles).
Fuente:
Lo cierto es que, y desde ya esto es una simplificación forzada, Estados Unidos ganó la batalla cultural y económica en esa etapa. Sin embargo, mientras acá en el sur y en otra partes de América latina luchamos con urgencia y desesperación para sobrevivir a las alianzas de buitres transnacionales, la movida de ayer de las mujeres en EEUU y en varios países me deja pensando. No son los ochenta, no son Thatcher, Reagan, el
Consenso de Washington en sus inicios No había redes sociales ni celulares. Pero
sumando resistencias que se están organizando en Argentina también, ¿es muy estúpido considerar que puede venir una nueva bisagra, es decir, fundar esperanzas en estas movidas de resistencia a los sistema de opresión e injusticia que ocurren en tantos países, incluyendo el nuestro? 

Las mujeres somos siempre más pobres, más negras, más latinas, más putas, más chorras, más oprimidas, más terroristas, más violables, más traficables, más locas que lxs hombres. Pero cuando se meten con los derechos de los que amamos y nuestros derechos...¡Ni Shagu Nazad!

jueves, 5 de enero de 2017

Somos educadores, somos trabajadores, somos "los tutores virtuales" de Nuestra Escuela

¿Qué es ser un tutor virtual? Discursos cínicos y otros ataques
Leo en las redes comentarios que se suponen graciosos, y se han vuelto cínicos, respecto a los trabajadores y trabajadoras echados ("tutores virtuales") del Programa Nacional de formación Permanente "Nuestra Escuela, de los cuales formo parte y que el 31 de diciembre nos quedamos sin trabajo, fuimos a reclamar y nos respondieron con represión..
El sueño de la razón produce monstruos, Goya, 1799.
 Este solo enunciado de "trabajadores y trabajadoras", formulado en lenguaje no sexista, al igual que este otro:"trabajadorxs", que se aparta de las recomendaciones de la American Psychological Association (APA) -que hemos adoptado en gran parte del mundillo académico argentino casi sin hacernos ninguna pregunta acerca de otras alternativas ni de las razones, incluso en espacios de investigación acerca de las prácticas d e escritura, lectura, edición, comunicación, ¡pobre Andrés Bello!-, concita el repudio de muchos doxafílicos de las redes y otros medios de comunicación que suelen expresar gran apego a las normas, siempre que éstas no cuestiones el orden social injusto, o el funcionamiento de las instituciones y dispositivos del capitalismo o de culturas hegemónicas (esta palabra la odian, el significante "Gramsci" los subleva, poco lo han leído, pero en el depositan gran parte de sus frustraciones intelectuales y sexuales) o se metan con sus bienes.
Que no lo entienda alguien que se dedica a otra cosa no solo es comprensible, sino también lógico. Cada profesión tiene su jerga, y los discursos construyen sentidos distintos en contextos diferentes, y quienes no participan de esta no tienen por qué entenderla. 

A esas personas que realmente quieren entender el tema, "Nuestra Escuela" es el nombre del Programa Nacional de Formación Permanente (PNFP), una política de capacitación permanente, gratuita y que da puntaje en la carrera profesional de maestros y profesores a medida que estudian una especialización de posgrado ("Postítulos"). Es decir, algo que impacta directamente en la mejora de los procesos de enseñanza aprendizaje en las aulas, un derecho para los diez millones de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos que estudian en Argentina en la educación formal obligatoria y en experiencias alterativas y/o socioeducativas. Lo innovador es, de la mano de la expansión de la conectividad, las TIC y el equipamiento de computadoras, se desarrolla en la virtualidad, lo cual además de hacerlo posible es mucho más económico que cualquier otra vía para llegar al millón de colegas que dan clases en las 24 provincias argentinas, en escuelas de gestión estatal y privada, de todos los niveles y modalidades. 
Una trama compleja, por cierto.
Este programa nacional y federal se desarrolla en un medio virtual: una plataforma educativa ( "e-educación, educación a distancia, como les guste), y cuyos equipos técnico pedagógicos están formados por docentes formadores de otros docentes que están frente a las aulas (es decir, frente a alumnxs desde nivel Inicial a Superior) especialistas en las diversas materias ("módulos") que conforman los "postítulos o Especializaciones" o Posgrados, en disciplinas que se dictan en los distintos niveles de la educación formal y otros ámbitos. Sostenidos y acompañados por un maravilloso equipo experto en  educación y TIC, con webmaster y otros colegas cuyos saberes son también indispensables.
Además, lxs docentes le demandaron por década al Estado nacional que cumpliera con su responsabilidad en este sentido, y si bien en estos años se hicieron experiencias "piloto" con un par de Postítulos, además de cursos y seminarios, todos los ministros de educación provinciales, más la Nación y los sindicatos docentes acordaron en paritarias (que es la normativa que prevé la insticuionalidad democrática para estos acuerdos y políticas federales) desarrollar esta experiencia ambiciosa, desafiante, que puede combinar (que me perdone Rozitchner) pensamiento crítico y "motivación" sin considerarlos excluyentes, que incluso algunos pensamos que puede ser parte de proceso de cambio de paradigma pedagógico.
(De paso, a este filósofo me gustaría peguntarle cómo motivarnos cuando nos quedamos si trabajo o cuando tenemos dos o tres y aun así no nos alcanza para vivir.)
Como sabe cualquiera que conozca un poquito de cuestiones educativas, algo que apenas empezó en 2014 no puede ser evaluado con rigurosidad tan pronto, sin embargo, existen numerosas herramientas científicas que permiten diagnosticar los resultados sumamente positivos del camino transitado hasta el momento.
Como es obvio también que estas políticas públicas van de la mano de otras (Conectar, construir y equipar escuelas, la AUH, becas, entre muchas otras) para poder ser efectivas, y son el resultado de largos procesos y construcciones de consensos políticos y sindicales.
Unos 140.000 docentes están en la actualidad (la mayoría mujeres, muchas jefas de hogar) haciendo el esfuerzo de cursar alguno de estos posgrados. A mi juicio un gran número no lo hace solo por el puntaje y por mejorar su carrera, sino por su compromiso con la enseñanza, con la educación como herramienta de emancipación. Me baso para decir esto en mi experiencia personal, que consiste en haber producido, en función del rol que tengo en el PNFP, los contenidos para varios cursos entre 2012 y 2014, y en diez bimestres con diez cohortes diferentes de colegas alumnos/as de todo el país. Es decir, mi tarea ha sido, dentro de un equipo mucho más grande que cualquier individuo, la de "contenidista" y "responsable de contenidos": escribir clases, actividades, seleccionar materiales multimediales, bibliografía, coordinar reuniones de equipos técnico pedagógicos, realizar evaluaciones, recorrer instancias presenciales, sobre todo, estudiar y estudiar, seguir a mi vez formándome y especializándome con otros en diversos ámbitos académicos,como hacemos la mayoría de los 3000 despedidos. 
Además, reescribir, revisar la propuesta, debatir y discutir con cursantes, colegas, coordinadores y equipos de tutores los errores, las posibles mejoras, las reorientaciones pedagógicas, didácticas, escriturales, a la vez que incorporando nuevas herramientas que los increíbles colegas de las áreas de TIC nos desarrollan, siempre a contrarreloj, pero siempre con tutoriales ad hoc, con paciencia para quienes manejamos solo algunos aspectos de la "plataforma" (que es el medio virtual donde tenemos las aulas, publicamos los contenidos, los foros donde intervienen los cursantes, entre otras cuestiones). Mi módulo se llama Pensamiento Pedagógico Latinoamericano, (PP), y lo hemos ido pensando juntos con quienes nos precedieron en la tarea, como Jorge Huergo, y colegas que nos acompañan hoy. 
Hasta 2016, además, hacíamos reuniones regulares de trabajo con otros equipos del PNFP y con autoridades del Instituto Nacional de Formación Permanente (INFD) y del Ministerio de Educación.
Este año no las hubo. Salvo pequeñas excepciones. Apenas una solo del Postítulo que integro, y en mi caso, pero ha sido una excepción sobre la que no hablaré acá.

A los doxafílicos 
A esos doxafílicos cínicos, opinadores mediáticos y virtuales, soberbios y pretendidos "iluminados", "modernizados" , es bueno recordarles que manejan lenguajes antiguos, universos vocabulares (diría Freire) que no los hacen ver ni graciosos ni inteligentes, sino más bien necios y anquilosados a pesar de haber tenido en muchos casos el privilegio de acceder  a niveles educativos "de calidad" (¡Ay, el flagelo de la educación privada y en especial, la educación privada universitaria!).
Por lo general muchos de estos son personas cuya única motivación en la vida es el beneficio individual y por lo general, material. Esos mismos que nos califican como "ñoquis" y "vagos" jamás moverían un dedo, y mucho menos trabajarían la carga horaria que nuestros contratos establecen (y que suele ser menor a lo que hacemos) y que el sistema digital -que controla a lo Big Brother- por montos que en nuestros devaluados salarios y en las condiciones precarias que tenemos. 
¿Creen  que inscribiendo nuestra demanda en una interna kirchnerista/cambiemos la des legitiman? En un colectivo de 2600 trabajadores virtuales convivimos diversas ideologías, posiciones políticas, pedagógicas, metodológicas, disciplinares. Pero nos une profundamente el compromiso con lo que hacemos, eso que Freire llama la "amorosidad", combinada con nuestra formación académica, ya que todos y todas somos especialistas, con estudios superiores universitarios y/o terciarios, la mayoría con posgrados, eso sí, predominan en este colectivo la formación en universidades públicas.
Tenemos saberes del hacer, esa práctica pedagógica que se funda también en la disciplina de sentarse varias horas por día, sean feriados o fines de semana. 
Lo personal, solemos decir las feministas, es político.

Nota al pie: el sentido político de juntarse, de abrazarse
Hoy una compañera de otro de mis trabajos, amiga, me compartía un artículo que analizaba las formas del amor en el mundo contemporáneo, con relación al modelo capitalista de pareja, de familia, de maternar y paternar. 
Instituciones y modelos que, afortunadamente en algunos casos, están en crisis, y que, como todos los dispositivos del capitalismo y de su supuesta racionalidad, engendran no solo monstruos, sino también mucha angustia que hace síntomas en nuestros cuerpos, en nuestras psiquis, en nuestros vínculos.
Hace poco, la amiga cubana de una amiga querida que ya no está, nos señalaba en un hermosos encuentro donde hacemos lo peor que se puede hacer para la racionalidad capitalista: juntarse porque sí, sin ninguna razón de productividad ni económica, a "perder el tiempo" y la plata, comiendo y bebiendo cosas ricas con amigos y amigas, conversando acerca de literatura, de arte política, de culturas, de vínculos familiares, nos señalaba cómo el llamaba la atención nuestra pasión pro el psicoanálisis, con todo su discurso centrado en el individuo, en el sujeto, tan lejos de las prácticas políticas y de salud colectivas de su país.
Hijos e hijas de esas socieddaes, nuestra angustia es doble: es la de buscar el mango, hacer malabarismos de agendas donde se trabaja 7 por 24 en general, salvo que se tenga mucha suerte y se pertenezca a una pequeña minoría, que por lo general tiene poca conciencia de sus privilegios y suelen creer que su realidad es la de todos, o bien creer fanáticamente en la meritocracia y desconoce su historia familiar, patrimonial y el peso de las circunstancias materiales que eso le otorgan. Estas reflexiones, como otras miles, no son más que doxa, opiniones, expresiones de mi subjetividad en este espacio de escritura personal visitado por un pequeño número de lectores y navegantes que así lo eligen.
Sin embargo, en la compleja trama de la educación comunicación contemporáneas, si pensamos la educación como una tecnología de la comunicación, tal como por ejemplo, señalaba Adriana Puiggrós hace poco,* el impacto en las subjetividades y en la construcción del sujeto pedagógico argentino, en las formas y modos de hacer escuela (sobre las cuales han reflexionado de modo muy interesante Marcela Martínez (2015), entre otros, y Fernando Peirone recientemente).
Aprendimos de pedagogos y maestros como Mariátegui, como Taborda, que el optimismo pedagógico propio de la Modernidad y su proyecto educativo fracasa si no hay proyecto político, económico y social que construya mayor justicia social y amplíe derechos como puentes hacia sociedades más igualitarias.
América Latina es la región con mayores niveles de desigualdad, también educativa.
Sin políticas públicas activas desde el Estado no habrá chances de mejorar la calidad (incluso, cuando usemos esa palabra con diferentes sentidos unos y otros, digámoslo provisoriamente al menos).
Con Freire, con las cientos de miles de experiencias como la de Warisata en la Bolivia de los años 30 , pero sobre todo, con las de los 130 000 colegas que nos acompañan ahora, y todos los que iban a sumarse, que la escuela sola no puede mejorar la vida de las personas ni, sobre todo, de las personas empobrecidas (porque los pobres no nacen de repollos, claro está, alguien se ha quedado con lo suyo). Pero sin la escuela n ose puede nada.
¿Y qué es la escuela, o las escuelas en todos sus formatos y modelos -grandes, pequeñas, urbanas, alternativas, rurales, de arte, integradas, con edificios nuevos, con edificios viejos, en modalidades virtuales- sin los maestros, maestras, profesores, directivos formados?
Foto Ale Dranovsky, 3 de enero 2017,
Abrazo al Ministerio de Educación, Caba.
Es como imaginar una escuela sin niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos.
¿Y qué es del sujeto pedagógico en construcción, y de esos pibes, si se subejecuta el presupuesto asignado para ellos y se despide a sus docentes?
Sacarles escuela, sacarles computadoras, sacarles cultura, sacarles deportes, y meterlos en cana desde los 14.
¿Ese es el proyecto?
Nosotros, en cambio, nos abrazamos, y seguimos la lucha.




*En el contexto de un seminario organizado por la Cátedra Libre "Jorge Huergo", en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, septiembre 2016.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Soto tiene el arte



"Desde el punto de vista de! analista, la posibilidad de concatenar significantes (palabras o actos) parece depender de un duelo cumplido frente a un objeto arcaico e indispensable, así como de las emociones asociadas con él". (Julia Kristeva, Sol negro)

M pegunta cuándo empezaste a dibujar, o algo así, cómo empezó esto, porque sus preguntas son precisas, pero también amplias, ayudan a ordenar el relato, pero no imponen, y sugieren, o traen el recuerdo de los ya dicho significativo como en un remedo de sesión de análisis puesta en otra escena. O bien una conversación que podría ser íntima, que aspira a la honestidad intelectual, dos amigos que charlan, pero no lo es, porque estamos allí, un público atento, bien predispuesto, cierto, pero numeroso.

La voz de M sin embargo logra sostener el clima amable de resguardo que tenemos en la intimidad, cuando estamos en confianza. Es esa voz que invita al entrevistado a conversar, porque, como diría Proust, "en el mundo no hay más que conversación".

Y también imágenes, tendríamos que reconocer de entrada.
J dice que no es que empezó, sino que la diferencia entre él y otras personas de 50 años que no dibujan es que él nunca dejó de dibujar.
Una definición potente. Yo dibujo, dice J. 
De hacer, él sabe hacer eso, eso es lo que sabe.
Juan Soto v y María del Pedro. Foto: Germán Krüger
Pero también como si nos propusiera preguntarnos por qué no todos lo hacemos, por qué dejamos de hacerlo.
Después vendrán otras distinciones. El estudio formal, el conocimiento institucionalizado, la decisión de elegir una carrera para poder acompañar ese deseo, la duda, lo que queda afuera. Ganarse la vida de al o cual modo, trabajar, eso ya es otro tema, aunque siga siendo el mismo.
El dibujante-ilustrador nos cuenta porque declinó estudiar pintura ("la cosa" artística) y prefirió el diseño. Además -yo me acuerdo, también andaba por la Facultad de Bellas Artes, como varios de los que nos encontramos en el Planetario- en el clima de época a fines de los 80 el diseño estaba de moda y a la vez, prometía brindar herramientas para construir nuevos mundos y prácticas profesionales.
Foto: Germán Krüger
Gracias por esa conversación, J y M, que me permitió viajar, evocar, recuperar significantes discursivos y al calor de este presente agobiante y triste,  sentir las caricias de las otras posiblidades, de la vida que fluye en nosotros, de lo desconocido, aunque ya estamos grandes, aunque estemos tan desilusionados y desesperenzados a veces, viviendo en el vientre de la ballena neoliberal, el amo que no quiere cesar de someternos y oprimirnos con su promesa de goce y de martirio. Voraz, acaba con nosotros como caníbal si lo dejamos.
Pero, otras ballenas pintaron la cúpula del Planetario.
Entonces, fluye.

Dos
En La Plata sonaban viejas y nuevas bandas; nacían actores y bailarines, pintores y dibujantes, escritores y periodistas. La política nos decepcionaba a muchos jóvenes, el arte, en cambio, curaba, acunaba, proponía, era nuestra iglesia y nuestra unidad básica para quienes, o bien nunca, o bien ya no tanto, dejábamos de creer en esos campos que no nos daban cabida, donde todo se volvía sucio.
El arte nos dejaba construir barricadas para afrontar la mierda del mundo, y crear nuestros mundos.Teníamos, para qué negarlo, el romanticismo de la juventud, y no poca lucidez, pienso mirándolo desde hoy para no dejarnos engañar por las pompas de poderes ejercidos por maleantes y farsantes.
También había que amar, que coger y que comer. Había que ganarse el mango, la hiperinflación nos llevaba puestos. Nuestros hermanos mayores o primos, o conocidos un poco más grandes habían muerto en Malvinas o habían sobrevivido apenas. Algunos estaban quebrados por la pena, la droga, el sida hacía lo suyo.
Nuestros padres, o madres, o tíos, o profesores, o amigos de nuestros padres, habían padecido en mayor  menor medida la represión, el terrorismo de Estado.
foto: Germán Krüger
Nosotros explotábamos de vida, de ganas de vivir. Pero algo del espíritu nihilista nos habitaba, Eros y Tánatos y su eterna disputa.
El arte también tenía algo de futuro. Lo porvenir, y lo porvenir no estaba dado, no estaba escrito, podíamos hacerlo.
No mintió en esa promesa, aunque éramos habitantes de un mundo de comunicaciones y tecnologías muy distintas. No usábamos celulares,  por entonces Internet era apenas una palabra en clave que circulaba por espacios reducidos, la música la escuchábamos en grabadores o equipos con bandejas (los vinilos daban paso a los CD), veíamos películas en VHS, íbamos a recitales, nos juntábamos en bares como el Boulevard del Sol, El Taller. Ahí, en El Taller,  trabajábamos de "mozos/as" -no se decía "camareros"- con Manuel Moretti, el protagonista del primer encuentro de este ciclo de "Vos tenés el arte" y quien lo inicia este ciclo. Ciclo de viajes por la intimidad del trabajo artístico en relación con el psicoanálisis que nos propone M,  "Vos tenés el Arte", junto a sus colegas analistas de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL).
Dice Juan, Juan Soto. Y pregunta María, María del Pedro.


Y los dibujos de este viaje/relato que nos proponen van y vienen en la cúpula mágica del planetario de la ciudad de La Plata.
Un territorio extraño, donde confluyen la belleza y el misterio, la ciencia y el arte. Espacio amoroso para mí. La primera vez que estuve allí, hacía poco que se había inaugurado, no fue para ver el espectáculo de nuestro cielo extraordinario, ni la Vía Láctea, ni para hacer un viaje espacial con mi amado Yuri Gagarin, sino para ver palabras. Un Jam de escritura organizado por F, que siempre está con estas iniciativas para conectar distintas disciplinas, sus proyectos culturales son, como el de María, hacedores de comunidades, diálogos entre distintos lenguajes, reparadores de roturas dolorosas, o innecesarias.
Vuelvo a 2016, jueves pasado. Bosque platense, frente a la amada cancha de Gimnasia. Dependencias de la Universidad Nacional de La Plata, planetario.
Un ilustrador, un dibujante. Un comunicador de imágenes.
Una analista, una amistad, un público mezclado: amigos y amigas del artista, familiares, parejas, funcionarios de la universidad, analistas de la EOL. Lo que algunos llamarían "gente de la cultura" (imagino madamas Verdurines contemporáneas haciendo uso de ese significante creyendo que eso las ubica en un registro discursivo de pertenencia, o bien, bromando con las palabras, guiñes privados en crónicas periodísiticas o gacetillas de prensa para las redes....quién sabe).
A mí acá, en esta zona liberada y libre, las palabras me brotan desordenadas, veloces, el tipeo se confunde, mi mente llega con retraso y tal vez...
Tal vez eso le pasa  Juan. Es tímido, dice, puede que esté nervioso, le creemos. Sin embargo, la verdad se le cuela en el discurso, sobre todo, bajo la forma de la broma, del chiste.Cuando relata la escena de por qué empezar un análisis, o por qué dejarlo, y los problemas económicos, la supervivencia en estas urbes crueles pero fatalmente seductoras, La Plata, que en los tiempos en los que él vino a estudiar desde su pueblo, tenía todavía tenia escala humana y hoy sucumbe bajo las garras de las ambiciones inmobiliarias y las gestiones municipales ineptas y corruptas.
Yo me acuerdo. Era el Chulo, se dibujaba todo.
Era el rock, y él dibujaba al rock.
Estaban los "padres", los profesores, los maestros. Rocambole, ponele. Y estábamos nosotros,
recién saliendo del cascarón, empezando nuestra adultez con el frescor prometedor de la democracia, pero sin un mango.
Salvo los y las platenses que venían de familias no tan disfuncionales, esos en cuyas casas había algo como un orden, que se expresaba en la estabilidad  de ciertos bienes, comida, horarios el resto éramos como "detectives salvajes". Pero los de acá al menos, si bien no teníamos un mango, podíamos tener casa, -techo asegurado, que no es poco-, y bienes culturales, y contactos. Y de esa extraña argamasa se armaban tribus, y de esas tribus surgía obra.
Y amores, amistades, proyectos, claro que sí.
La hiperinflación arrasaba nuestros sueños, pero aun así, Soto dibujaba.
Le publicaron en el pasquín emblemático local, y ya estaba su firma en tinta sobre papel de imprenta, evoca Juan.
En la cúpula del planetario, gigantes, como viajeros a otras galaxias, atravesamos el tiempo. Esas primeras ilustraciones, "figuritas", dice él.
María vuelve sobre eso.
Sobre cómo lograba transgredir, romper la norma opresora de ámbitos ministeriales pre K, donde todo era gris, y prejuicios. Y Juan metía una guarda de pueblos originarios, o alguna referencia a temas de género colada en una ilustración para un boletín ministerial interno. Me deja pensando ese señalamiento, esa intervención de María...
Como el arte va adelante, se adelanta a veces a la política; como dice a su modo lo que el analista luego intenta recuperar por medio de la palabra.
Fuente
Desde Freud a Lacan, el discurso artístico es tierra fértil para el psicoanálisis.
Ahora mismo leo a Julia Kristeva y su Sol Negro, y algunas cosas de la melancolía que relata Soto me resuenan.
De otros dibujantes cercanos, ilustradores con tragedias personales a cuestas...Tanta tristeza, tanto dolor llevados allí, a las líneas, los plenos.
Acuarelas y carbonillas, tintas, colores en mundos grises.
Y llega el profesionalismo.
Y los alumnos, como L, que amaba sus clases.
Las tapas de los discos de las bandas amigas, los libros de los amigos que proyectan otros lazos, la imagen significa en esa polisemia.
Juan dice que ahora aprendió a dibujar con la cabeza. El cerebro dibuja mejor que la mano.
Aprendió a esperar.
A rumiar una idea, cuando le toca hacer gráfica periodística, ilustrar una noticia.
¿Y dónde se te ocurren las ideas?
El cuenta sus viajes en subte, su mirar en la ciudad.
Buenos Aires lo inspira.
He seguido algunas muestras de esa serie en las redes sociales.
Un portero que limpia la vereda, una mujer sentada en un café, un hombre solo, triste, que vaga como un fantasma...¿Lo vi, lo soné, lo imaginé?
Y también se proyectan los momentos luminosos. Estallidos de supernovas, cuando publica en una revista famosa, con varios de sus dibujantes más admirados, de carambola, la Fierro, Telam, parece decir Juan.
Pero yo no lo creo.
De su relato surge que es la fuerza de su deseo, que él ha sostenido.
Seguro hay un poco de suerte, la fortuna hace lo suyo con nosotros si le creemos  los griegos.
Pero es el deseo.
Y las sombras negras, el agujero negro que abduce a los seres melancólicos lo lleva a Lunático.
Lunático es Juan, pero el Juan era, no ya el que es ahora.
Tal vez allí el psicoanálisis posibilitó un trabajo.
Tal vez la vida.
Tal vez.
Me recuesto en la butaca, cómoda. Miro las historietas. Me envuelven las voces. La música, Crema del cielo.
Placer.

viernes, 25 de noviembre de 2016

20 Tesis de política, Enrique Dussel

"La política consiste en tener 'cada mañana un oído de discípulo',
 para que los que 'mandan manden obedeciendo'". 
(Enrique Dussel, 24 de marzo de 2006)

Leo a Enrique Dussel en sus 20 Tesis de política (2006), antecesor de sus recién publicadas 16 Tesis de economía política (2014).
Explica claramente en qué consiste la corrupción del poder. Quién ejerce el poder hace un ejercicio obediencial, ejerce un poder delegado como representante de la " comunidad política". Es en la comunidad donde reside la soberanía política y es la referencia. Quienes gobiernan negando esto, se corrompen. La peor corrupción, dice Dussel, no es la de los bienes materiales sino este "fetichismo del poder" que cree, porque olvida (pienso yo) que el poder lo ejerce por soberanía y referencia propia.
Modestamente creo que cada compañero o compañera que en estos años, en el ejercicio del poder en instituciones diversas (escuelas, ministerios, sindicatos, juzgados, legislaturas, organizaciones sociales) traiciona esa referencia (por vanidad, por avaricia, por fetichismo) tiene una cuota de responsabilidad en la derrota.
Y debe asumir su corrupción en términos políticos, como desvío del mandato de quienes le delegamos el ejercicio del mando.No lo leo con frecuencia en análisis de lo político. Cuando se aborda el tema de la corrupción, por lo general se lo hace desde perspectivas moralistas que no ayudan a comprender los procesos políticos, ni las interacciones del campo político que operan sobre las subjetividades de los distintos actores.
La peor corrupción no se ejerce al privar a otros de una porción de la riqueza que debe ser del pueblo, aunque eso es grave. Se ejerce al deslegitimar con estas prácticas el proyecto comunitario.
Escuchando a ex votantes del proyecto nacional  y popular  en distintos ámbitos -trabajos, comercios, calle- me sorprendo una y otra vez con relatos en los que la conducta autoreferencial, individualista y fetichista de supuestos referentes terminó haciéndolos rechazar al significante "proyecto nacional y popular". Cómo si esa parte del todo (esa/e compañera/o que dejó de representar a la comunidad política soberana para representar se a sí mismo/a, o bien directamente jamás hizo otra cosa que velar por sus intereses individuales sirviéndose del poder delegado) fuera el todo.
Se ve con frecuencia en esos ricachones culposos de la burguesía argentina que sostienen discursos de una supuesta izquierda, sobre la base de una ideología de representación completamente alineada de las prácticas de vida de ellos/as,y también, de las de los sectores populares.
Personas que viven y (gozan en y de ) para incrementar su patrimonio y sus propiedades, para el placer personal, o a lo sumo, para proyectos individuales /familiares, y sin embargo, hablan con los léxicos de quienes luchan en otras geografías o tiempos para abolir ese orden de la propiedad privada y el capitalismo burgués, y entienden la política como un campo de lucha moral.
Pero acá me interesaba señalar lo otro. Lo del campo popular, de los movimientos nacionales, del peronismo -que es el kirchnerismo (aunque eso hoy parezca estar en crisis, la acción política que se desarrolló durante los gobiernos k es peronismo, más allá de la actual contingencia y debate entre las corrientes internas de este gran movimiento y aunque reconozcamos que el kirchnerismo estuvo aliado con otros sectores no peronistas, como siempre, por otra parte, ha ocurrido con el peronismo cuando asumió el ejercicio del poder soberano delegado.
Creo que sino asumimos en y desde la política -que es un campo que comprende también acciones, prácticas e intersubjetividades y no un mapa estático de actores fijos- está cuestión de la representación de la comunidad que delega el poder en las prácticas, va a ser difícil que podamos volver, o al menos, volver para mejorarnos la vida como pueblo.
"Los pueblos no actúan como sujetos puros, sino como bloques contradictorios que frecuentemente en la historia traicionan sus reivindicaciones más profundas" (Dussel, 2006: 9).




Dussel, Enrique, 20 Tesis de política, Creal, Siglo XXI, México DF, 2006.

martes, 22 de noviembre de 2016

Para B., que el sol ilumine este vuelo

"Saber y no decir.
Es así como se olvida.
Lo que se expresa se fortalece.
Lo que no se expresa tiende a la inexistencia".
(Czeslaw Milosz)

Escribo intentando asumir la responsabilidad que supone imaginar quienes pueden leer estas palabras.
Personas que quiero y conozco, personas que no conozco, pero quiero  a través de otras y que están con sus corazones desgarrados, en carne viva.
No hay ninguna palabra que ofrezca consuelo ahora posiblemente, ni es la intención, pero sí el homenaje y el acompañar como se pueda. Honrarla a ella.
No era mi amiga íntima, ni de las más cercanas, pero siempre creí que llegaríamos a serlo con el tiempo, porque nos caíamos muy bien, nos gustaba conversar, chateábamos seguido, y, sobre todo, por todo lo que teníamos en común.
Sobre todo, afectos y pasiones. Ideología y política. Ciertos gustos estéticos, pertenencias culturales, la ciudad, "Perio", incluso este año, la coincidencia de cursadas de maestría y doctorado, que nos privilegió el encuentro en el bufé del edificio "Néstor Kirchner" los sábados. Un rato de chismes y charla política, y abrazos, y sobre todo de tu parte, como siempre, tu sonrisa: amplia, generosa, contagiosa, animadora.
Nuestro vínculo se fue armando como se arman muchos vínculos en esta ciudad-pueblo y en espacios de militancia educativa. Casi sin conocerte, Betti, ya me caías bien, ya había confianza, un poco por Jorge, otro poco por Débora, desde ya por Pancho, también por Sandra, y luego, ya por nosotras mismas.
Hicimos un trabajito juntas, para que D. pudiera estar presente en aquel maravilloso homenaje a J. que organizaste con tus compañeros y compañeras de la Escuela de Sanidad. Me acuerdo que lo charlamos fluidamente en un acto en Perio, un auténtico día peronista, en medio de una multitud de compañeros/as que agitaban banderas y cantaban, y nosotras ahí, los más jóvenes nos habían conseguido unas sillas, y mientras seguíamos atentamente las palabras de los y las oradores (Florencia, el "Coqui"....), nos íbamos poniendo al tanto de cómo estaba nuestra común amiga, su salud, que nos la arrebataba, como antes nos arrebató a J. y como ahora -¡mierda!-te arrebata a vos de nosotros, pero a la vez, te deja en nuestros corazones, íntegra, sonriente, plena.
A veces en este blog  en las redes, nos cruzábamos. Confieso que cuando supe que te econtrabas en mis palabras, comencé a hacerte de tanto en tanto algunos guiñes, vos rápidamente acusabas recibo, y como las amistades también están hechas de conversaciones, aprovechamos esos puentes.
¡Hace unos días apenas hicimos locos planes para cuando se pudiera. Salir a andar en bici, tomar unos mates, hacernos las pendejas!
No fui capaz de darme cuenta que te estabas despidiendo, así, a tu modo: otorgándonos el tesoro de aliviarnos, inventando con tus palabras una especie de liviandad de tu dolor, como para que nos doliera menos a nosotros. Como para que no nos pesara tanto, luminosa, como leo que escriben tus amigas de toda la vida en las redes, como dicen todos.
Intento honrar de esa manera tu modo.
Como si les restaras desconsuelo al desconsuelo.
Y así nos das, tan generosa, un poquito de tu eternidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Margarita, la Ley Banelco, J'accuse o de como construir odio

"Además, la gente estaba harta de oír acusar a todo el mundo, 
y probablemente muchas veces sin
ninguna prueba, y oírselo a alguien que se excluía 
él mismo de la categoría especial a la
que, sin embargo, era sabido que pertenecía y
 en la que tanto le gustaba colocar a los
demás" 
(Marcel Proust, El tiempo recobrado).

I
E. Zola denuncia a varios altos funcionarios y militares
por su falsa acusación de espionaje y traición contra
el Capitán Dreyfus
No leí el Yo acuso de la diputada que fuera miembro informante de la Ley de flexibilización laboral ("Ley Banelco) de los 90. (1) Una ley que pasó a la historia por dos razones principales: porque fue uno de los casos de mayor corrupción en el Congreso Nacional, que provocó la renuncia de Chacho Álvarez y el comienzo del fin del corrupto y asesino gobierno de la (primer) Alianza -que integraban Lombardi, Cavallo, Lopérfido, Patricia Bullrich, entre otros-, y porque venía a dar por tierra con los derechos de los trabajadores. Derechos que eran el resultado de décadas de luchas, huelgas, represión, piquetes -que no se llamaban así- y que habían militado desde comienzos del siglo XX los trabajadores y trabajadoras, principalmente inmigrantes pobres, que eran socialistas, anarquistas y comunistas. Luego se consagraron como derechos gracias al temible "hecho maldito del país burgués" en su primer gobierno. Por ejemplo, jornadas de 8 horas, vacaciones pagas, estabilidad, indemnizaciones, aportes previsionales, ¿te suena?
Stolbizer acusa a CFK de tomar una marca de agua mineral cara
En el año 2000, la por entonces integrante del bloque cavallista/delaruísta neoliberal informaba en aquella sesión con un discurso que expresaba, mediante la corrupción del lenguaje que implica el uso de mentiras y eufemismos, lo contrario de lo que la ley proponía. Ella decía:
 “Nosotros necesitamos recuperar el derecho colectivo por sobre el derecho individual, recobrar el protagonismo de los representantes de los trabajadores para garantizar la disminución del grado de debilidad y vulnerabilidad que hoy padecen cuando se reúnen con su empleador para resolver el conflicto”.*
Ya sabemos de qué la iba en verdad la ley. Por otra parte, en ese mismo y nefasto debate, pero en el Senado,  la por entonces legisladora "santacruceña Cristina Kirchner afirmara que 'como peronista no cambio caída de salarios por planes Trabajar'"”.**
Siempre pensé que defender los intereses de patronales inescrupulosas y explotadoras, a costa del sufrimiento del pueblo trabajador, era por sí mismo un hecho corrupto, en especial, si venía de la mano de supuestos representantes de ese  pueblo, pertenecientes a partidos políticos supuestamente populares, como el peronismo o el radicalismo.
La actual acusadora por aquellos tiempos votaba a favor de darle a Cavallo superpoderes, es decir, al mega corrupto ministro que nos endeudó en la dictadura y durate el menemismo, causando así uno de los mayores daños que el pueblo argentino padeció.
Que los #macrisCeoócratas, o los #TrumpCat hagan eso, es lógico, representan los intereses de su clase, su constitución estructuralmente corrupta y mafiosa.
Lo otro es mas perverso.
Sin embargo no fueron los escándalos de corrupción lo que hicieron caer al gobierno de la Alianza, creo yo. No fue la Ley Banelco promovida por Margarita Stolbizer, entre otros. Fueron sus contradicciones, su incapacidad para resolver los urgentes problemas del pueblo argentino, su respuesta represiva a los justos reclamos y el asesinato de más de 30 personas en las calles.
Confieso que  ver el pretencioso remedo del  J'acusse en una edición muy cara, ocupando espacios centrales en las vidrieras y góndolas de las cadenas de librerías, me produce una mezcla de estupor, risa y vergüenza ajena. Calculo que habrán sido los editores quienes le propusieron a esta dirigente el título, pero creo que ha sido un error considerando que su pequeña minoría de seguidores se consideran cultos y "progresisas", gente "honesta", algo así, a juzgar por el relato que han construido en torno  esta señora tan aseñorada.
Con su aliado contra CFK, denunciado internacionalmente
por el caso más
 grande de corrupción que se conozca en el
 siglo XXI, los Panamá Papers,
por el cual reunciaron mandatarios de varios países.
Curiosa la cita a una de los textos de denuncia que mayor impacto político causaron en la Francia del siglo XIX,  el original de Emile Zola. Valiente, militante, el escritor denunciaba uno de los casos de mayor injusticia impartida por los poderes, sobre todo el militar y judicial, fundada en un profundo antisemitismo y en la necesidad de brindar impunidad a los verdaderos responsables de un crimen contra la nación. Todo el aparato judicial se puso en marcha para encontrar un chivo expiatorio. Y hablando de chivos expiatorios, quizá algún psicoanalista pueda abordarlo mejor desde esa perspectiva en este caso, ya que la usurpadora del título acusador es, paradójicamente, la constructora de un nuevo Dreyfus.

II.-
Recuerdo el impacto que me causó esta lectura del J'acusse, como el de la novela Verdad, en una edición de letras muy pequeñas que a mi padre le había regalado de chico una de sus tías Scheiner, que era una inmigrante rusa que había podido estudiar en la UBA y se dedicaba a las traducciones para ganarse la vida. En la comunidad judía causaba especial impacto esta lectura, supongo, también en Argentina, donde el fantasma de los pogromos perseguía a mis parientas que habían huido de una Europa que en cierta forma, se parece a la actual: nuevo avance del fascismo, el nazismo y otros formas de persecución e intolerancia.
Ni Macri, ni Trump salen de la nada. Muchas veces, estos discursos moralistas y antipolíticos como los de Carrió o Stolbizer constribuyen a crear un clima donde en lugar de una sociedad que reconoce sus conflictos, sus agonismos, se promueven prácticas de odio, de rechazo total por el otro, al considerarlo un enemigo, un no humano. Se forman cadenas de significantes y equivalencias, donde quien enuncia desde una supuesta superioridad moral -que no requiere ser probada y pese al a evidencia de la historia en contrario, como la participación de Stolbizer en la Ley Banelco- acusa, sin necesidad de probar nada y busca la proscripción, anulación o destrucción del otro.
Su gobierno mató a muchos argentinos en Plaza de Mayo en un funesto diciembre. No sé si escribió en ese momento otro Yo acuso para denunciar a sus por entonces -y ahora-socios políticos.
No creo en las buenas intenciones. En política, hay acción, prácticas, discurso (que es también práctica). No hay Yo acuso sin un mea culpa, para quien tiene más de 16 años y muchos años de vida pública. Años, por ejemplo, de ejercer la diputación y poco proyecto, poco trabajo, poco producido.
Pero volvamos a Emile Zola.

Consecuencias de la Ley de flexibilización laboral promovida
 por Stolbizer y la (Primer) Alianza. Fuente
No es el naturalismo la literatura que más me gusta. Sin embargo mucho después de Verdad, ya pasada la pubertad y finalizando la adolescencia, descubrí En busca del tiempo perdido. Como a muchos lectores, eso cambió mi vida para siempre en varios aspectos. En este caso lo menciono porque fue allí donde alcancé a comprender de otra manera hasta qué punto caló profundo en los hábitos, las gramáticas, las relaciones sociales, familiares, de amistad, y hasta en el mundo marginal de las prostitutas francesas, este caso.
Para personajes como Swann, implicaron la caída del podio de favoritos en el que la aristocracia del Faubourg Saint Germain lo había dejado ingresar debido a sus conocimientos estéticos, su cultura, su elegancia, sus juicios artísticos, su capacidad de seducir, su amabilidad, y, sobre todo, su riqueza. Si durante años esas cualidades les hicieron olvidar a príncipes, duques y duquesas, y otros miembros de las elites y de los burgueses en ascenso, como el propio Swann -y como la familia de Marcel Proust-, su pertenencia a la vil raza de los judíos Dreyfus reavivó todos los odios, fanatismos y deseos de exterminar al otro distinto, peligroso, inquietante. Ese que atrae tanto como repele, como le pasa a los machos violadores con las mujeres; como le pasaba a los torturadores genocidas de la ESMA con las detenidas, como les pasa a las políticas que no saben legar al corazón del pueblo ni a su cabeza, con el peronismo.
Ser judío, ser K, ser latino: cjorro, corrupto, asesinos de Cristo y mata niños.

III-
Sospecho que este producto comercial de campaña no dará el resultado esperado. Me parece que han subestimado  al propio electorado de Stolbizer, a ese 3, 51 % que la acompañó, y entre los cuales no tengo dudas de que hay gente lo suficientemente formada, en política y en el plano cultural, para distinguir una denuncia, una investigación valiente que apunta al corazón de los poderes corruptos de un rapto de narcisismo para recaudar fondos, porque su electorado pertenece a sectores medios urbanos universitarios principalemnte, que saben perfectamene de qué se trató el caso Dreyfus, por más fanáticos que sean, por más enfermos de odio que estén hacia el kichnerismo, eso lo saben.
¿Era necesario tanto?
"Ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot".







(1) En febrero del año 2000 el gobierno de la Alianza presentó ante el Congreso un proyecto que daba continuidad a las leyes sancionados durate el menemismo: achicameinto del Estado y en perjuicio de los trabajadores, como las leyes 24.013 (Ley de empleo) y la 24.465 (Régimen de Contrato de Trabajo), que dieron sustento legal a los contratos “basura” y protegían a los empresarios que despedían obreros sin pagar indemnizaciones. El proyecto de la Alianza avanzaba más: pese a las mentiras con las que la presnetó en el recinto la diputada Stolbizer, le daba marco legal a la flexibilización laboral. 



* Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Stolbizer-la-defensora-de-la-reforma-laboral-de-la-Banelco y http://www.lanacion.com.ar/6671-se-aprobo-en-la-camara-baja-la-reforma-laboral
** Fuente: diario Página 12, recuperado en http://www.pagina12.com.ar/2000/00-05/00-05-12/pag05.htm

jueves, 27 de octubre de 2016

"Un animal viviente"


Todos vamos a morir tarde o temprano. Me hago preguntas. Les pregunto a ustedes si en un día como este, cuando millones rememoramos en el cuerpo, en el corazón y en la cabeza esos días del cortejo, de lo imposible, de tristeza, desazón e incertidumbre, sino recuerdan la sorpresa, y el nacimiento de la esperanza en el dolor al ver que era mentira lo que nos habían hecho creer los medios y las encuestas, y cierto clima, que nos había llevado a sentirnos desde la derrota del 2009 que éramos una anomalía, una minoría que merecía ser perseguida y vilipendiada.
¿P
ero cómo? En el cortejo y en la Argentina, éramos millones que llorábamos a Néstor y a sus/nuestros sueños en peligro.
Lxs trabajadorxs sobre todo.
Hoy lxs trabajadores estamos movilizados en defensa de la educación pública, la ciencia, la tecnología, y los puestos de trabajo, mientras se nos ríen en la cara sin paritarias, en una mesa chica a la que no somos convidados y donde se cocina no el bacalao sino un neo-sushi devenido en lomo para pocos, donde un dirigencia gremial vergonzante negocia con los megaempresarios corruptos y evasores que gobiernan.
¿Recuerdan que entre lágrimas aquel 27, cuando nos descubríamos y nos abrazábamos, y de a poco nos dábamos cuenta que si nos organizábamosy nos uníamos ese vacío de poder que dejaba el inigualable Néstor podía llenarlo CFK con nosotroxs, el pueblo?
Todos vamos a morir. Y calculo que para la dirigencia política y sindical debe ser un motor el imaginar si será recordada, 
cómo será recordada. No pongo nombres, pero intuyo algunos cortejos y un frío que es peor que el odio los acompaña.
Ese 27 creímos que todo estaba en peligro, casi perdido.
Pero seguimos, y volvimos.
Tal vez nos sorprenda nuevamente la realidad. Tal vez ya no somos el 49%, sino muchos más, falta unidad y organización, es cierto.
Pero no todo está perdido y Néstor nos demostró que la vida sigue. Porque, como escribió Marechal: " la Patria es un animal viviente que se desenrosca en expansión y exaltación”.

sábado, 1 de octubre de 2016

Lectores: lo que Luis me enseñó de libros

Hace unos años viajaba todos los días a Buenos Aires por razones de trabajo. A veces lograba eludir el Plaza o la Costera, y nos combinábamos para la ida o la vuelta con mi amiga E y con mi amigo G.
En ese caso, ella dejaba el auto en un estacionamiento del centro porteño,  a dos cuadras del Congreso, donde por lo general nos atendía Luis, un trabajador peruano que llevaba varios años viviendo en Argentina con su esposa, con quien tenía dos niños argentinos, uno de ellos ya en la escuela primaria por entonces.
Quienes me conocen bien  saben que suelo ir por allí bastante cargada, y que soy torpe y atolondrada, de modo que muchas veces al ingresar al coche en el estacionamiento se me caían los libros, con los que suelo ir por la vida.
Fue de tanto observar estos accidentes, supongo, que un día Luis, mientras esperábamos a los demás compañeros de viaje, me empezó a preguntar muy interesado acerca de mis lecturas, que suelen ser variadas. A él le gustaba mucho la historia argentina y latinoamericana, me contó, y también la política. Pero el sueldo de su trabajo en el estacionamiento, y el trabajo de su esposa, alcanzaban para vivir y comprar lo libros para la educación de los hijos, que era la prioridad para ellos, como lo es para la mayoría de las familias.
Edición de editorial Futuro, 1945,
traducido del ruso por mi tía abuela, Rosa Scheiner
De modo que le propuse un pacto: yo le iba a hacer una selección de libros que pensara que podían interesarle, le iba a prestar uno, si lo leía, le interesaba y me lo devolvía, le prestaría otro, y así.
Por supuesto que el acuerdo funcionó durante el par de años que seguimos viéndonos. Luego, dejé mi trabajo en CABA, si bien alguna vez me lo volví a cruzar y me contó que seguía leyendo esos temas.
Tengo esta clase de acuerdos con otras personas, incluso, con gente que tiene una situación mucho más privilegiada que la de Luis en cuanto al acceso a los bienes de la cultura.
La gente que me pide libros y los devuelve, recibe otros libros, y entonces somos como una suerte de biblioteca colectiva. También suelo devolver los libros que me prestan, aunque es probable que haya habido algunas excepciones.
Parte de lo que me tocó como "pesada herencia", ha sido la posibilidad de comprarme libros, posibilidad que antes no tenía. Siempre compré libros, mentiría si dijera que no. Además me crié en una casa llena de libros. Pero por lo general, compraba libros usados, también fotocopiaba libros de amigos -esos "incunables"-, leía libros en o de bibliotecas, y los  libros nuevos, los caros, eran compras ocasionales, esperadas y celebradas. Por lo general eran para regalar.
Perdí muchísimos libros en la inundación del 2013, como muchos platenses. Sin embargo, salvé muchos también, gracias a la ayuda colectiva de muchos amigos y amigas, colegas, alumnos, compañeros, que los buscaron, los llevaron, los secaron, aprendieron, como aprendimos muchos, cómo recuperar los libros.
es cierto que muchos de los "recuperados" igual con el tiempo hubo que tirarlos, por la contaminación y podredumbre que ni los freezeres, ni los morondas, ni el sol, ni las manos amorosas de la gente solidaria pudieron reparar.
Pero aún así, son parte de una biblioteca evocable, no solo con nostalgia, sino también asociada para siempre con el recuerdo de todos esos gestos.
Hoy, al buscar un libro para prestarle a un compañero, me acordé de Luis, que fue uno de los lectores más ávidos de esa novela de Bonasso que transcurre en la Lima de 1822, y además, me enseñó muchísimas cosas después de leerlo, porque eso es lo que llamamos en ámbitos académicos "construcción colectiva del conocimiento",. Y me pregunto si alguien en este gobierno ajustador se preocupa o comprende los mundos y los sentidos que los luises que andan por ahí rompiéndose el alma sin que ningún meritócrata pseudo científico ni siquiera se entere son capaces de habilitar gracias a una biblioteca.
¿Pobreza cero?
Cuando cada habitante de nuestro país tenga garantizado el acceso a la lectura, a la escritura y a los libros -digitales, en papel, como prefiera-, cuando todos podamos tener en nuestras casas; o compartir con amigos y familias la música, el cine, los libros, la pintura, la danza, creo que no habrá lugar donde los fascistas puedan esconderse o intentar disimular su condición.

jueves, 25 de agosto de 2016

Uróboros

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Me pregunto algunas noches cómo hace para conocer a otros alguien que no ha leído a Proust; cómo se ama en la infancia sin Dickens, más luego sin Tolstoi, sin Flaubert, sin Silvina y Bioy,
cómo puede entenderse América Latina sin Bolaño, sin Walsh, sin Parra, sin Vlady Kociancich
cómo pensar la poílítica argentina sin Marechal, sin Sarmiento, sin Cortázar, sin Borges, sin Walsh,
la belleza de la soledad y el abandono sin Silvina,
y así podríamos seguir mordiéndonos la cola
los que andamos encendidos y apenas podemos ocultarlo
con esta llama que quema de adentro y arrasa el afuera de la
comodidad burguesa y la
(ansiada, imaginada, deseada, siempre postergada) calma.