Último verano en Stalingrado, novela

martes, 7 de marzo de 2017

Fascismo pornográfico


"En el mundo mis dos enemigos son / mellizos inseparables y mancomunados: / el 
hambre de los hambrientos y la saciedad de los saciados”
( Marina Tsvietáieva)

Glosario:
Fascismo
Sabido es que Mussolini usó el símbolo romano antiguo de las fasces (formado por
un haz de varas de aproximadamente un metro y medio de longitud con un hacha en la parte alta) como parte de la construcción del relato que pretendía dotar de una épica que legitimara a las bandas de delincuentes que componían mayoritariamente los Fasci Italiani di Combattimento (haces italianos de combate) creadas en 1919. Este emblema ya había so usado antes en la Revolución Francesa, pero los pnaes del lider italiano tenían otro sentido; fueron la base para la creación de los Fasci Italiani di Combattimento, la derecha que arrasaría con el comunismo italiano. Pero eso no ocurrió de un día para otro, como todo en la historia humana, fue el resultado de un proceso político complejo, que germinó en ciertos anhelos legítimos de algunas mayorías, y se expresó en prácticas de control, disciplinamiento, persecución, represión, exterminio.[1]

Pornográfico es sinónimo de obsceno, que lo es a su vez de indecente, impúdico, deshonesto, inmoral, procaz, concupiscente, pornográfico, lúbrico, sucio, escabroso.


1.
Pienso en las prácticas de este gobierno y muchos de sus socios mediáticos, en lo ocurrido con las recientes amenazas a los hijos de un dirigente sindical docente, y solo se me ocurre una categoría: fascismo pornográfico.
Ampliado, pantallizado, repetido, en cientos de redes, en miles de dispositivos, los rostros de las víctimas sugeridas para el sacrifico.
Amaso esta idea del fascismo pornográfico en diferentes viñetas.
La exposición pública de la intimidad de quienes no eligieron una vida pública, fundada en relatos mentirosos, para tapar los chanchullos de grandes mafias o de grandes cínicos.[2]
Pienso en todos los que cambiamos nuestros perfiles en las redes, u opciones de seguridad, no ya por paranoia, sino por este fascismo pornográfico, que nos hizo saber, desde el momento de su asunción, no ya lo que sospechamos de la vida en el panóptico global del siglo XXI, sino la explicitación porno de que nos espían, nos vigilan y eso tiene y tendrá (y ya tuvo en muchos casos) consecuencias sobre la conservación de tu trabajo.
Si me críticás, si osás oponerte, si hacés uso de tus derechos (a la libertad de expresión, a la huelga) serás castigado con el despido, con el encierro, con la injuria o el desprestigio, la amenaza, la persecución.
Novecento, de  Bernardo Bertolucci, 1976
No a cualquiera. Cierto, el "enemigo" y la metáfora siempre bélica y violenta elegida hace del significante "ultr K" (el ultra remite  fanatismo irracional, a locura, a estupidez, a violencia o intolerancia, es justamente volver siniestro lo diestro).
"Ultra k", construcción de equivalencia discursiva que al principio refería al 49 %  de los votantes que se identificaba con las políticas del kirchnerismo, y luego, a cualquiera que se oponga a las políticas de saqueo y de transferencias de recursos de los trabajadores a los grandes capitalistas y de conculcación de derechos sociales, económicos, educativos, de género...
Escribo apurada, no tengo el tiempo que si aconsejaría a cualquier otro: tiempo para revisar, corregir, dejar macerar, darle forma de artículo. No le llego ni a la sombra de los talones, pero sí me identifico con el aullar sin ruido y el borrar huellas que es el escribir para la gran deseante Marguerite Duras.
Ya llegará, hoy es la urgencia, hoy hace falta retomar la palabra en una de sus primordiales funciones, narrar lo perdido, lo robado, lo que está en disputa, antes de que el fuego y las hogueras arrasen con la memoria de lo que fuimos y pudimos ser.
Y a la vez, para someter estas palabras al juicio de aquellos que pueden o no creerme, compartir mis ideas, pero que estoy segura en la hora de la hora no estarán del lado de los verdugos.
Nunca del lado de los que violan, matan, secuestran, reprimen, a los pibes, a las mujeres, a los putos, a los inmigrantes bolivianos, peruanos, paraguayos; a los pueblos originarios; a los gremialistas que luchan por sus representados (no a los transeros ni a los chantas); a los pobres sobre todo, a los pobres.
En sus ansías de negar el pasado y construir un relato épico y auto-halagador, para justificar la persecución de los adversarios políticos, tal como en su momento en Argentina hizo la llamada revolución libertadora, que no sólo fusiló los cuerpos de los opositores, sino que intentó fusilar las palabras, es decir, el lenguaje, allí donde perviven los sentidos de las memorias populares, de los mitos populistas a los que tanto les teme el fascismo real, que acusa de totalitarismo a todo movimiento no liberal que se basa en satisfacer y aglutinar las demandas de los sectores populares y las minorías marginadas en los dispositivos de poder de las democracias liberales contemporáneas. Y a su vez, le niega esa condición a las prácticas totalitarias que propone o auspicia el poder, ya sea explícitamente (ponográficamente), ya sea abonando el zeigest que así lo habilita.
¿Qué son? Mejor lo expresó el filósofo Gustavo Varela.

2.
Amaso esta idea del fascismo pornográfico en diferentes viñetas.
La lucha del capital contra el trabajo se ha expresado de maneras extrañas en movimientos que supuestamente defienden a los trabajadores, como el fascismo italiano de Benito Mussolini, y en realidad se dedican a perseguir, silenciar, abusar, destruir toda organización de las bases, de los trabajadores (trabajadores de las manos, las palabras) para beneficiar a los amos.
Natalia Ginzburg, que pagó el precio por su amor a Leone,  por sus convicciones, el precio que se paga en cualquier fascismo para quienes a pesar del miedo -quien no tiene miedo no es valiente, es inconsciente o idiota- , lo pagó perdiendo a manos de los verdugos a sus esposo y padre de sus hijos, lo pagó con el exilio de parte de su amada familia, lo pagó con el empobrecimiento y la dificultad para vestir y alimentar a sus pequeños hijos, no lo pagó cediendo su libertad de decir, de escribir, de trabajar con las palabras.[3]
No lo pagó entregándose a una pereza intelectual o estética, no renunció a ser quien era.
No lo pagó yendo a dar clases para enseñarle a sus alumnos la sumisión al poder, la desesperanza, la renuncia.

3.
Amaso esta idea del fascismo pornográfico en diferentes viñetas.
Lo he visto crecer en  las redes, ámbito de la comunicación política referida por este gobierno que lleva adelante ese proyecto.
Proyecto que vulnera en Milagro la carne, la idea, lo construido por una mujer pobre, india, desclasada y marginada desde hace por lo menos 500 años por el patriarcado machista que se siente poderosos siempre que se reproduzca una y otra vez la escena primaria de la desigualdad pedagógica en América Latina, como dice otra nueva "proscrita" de la formación docente del ministerio nacional, Adriana Puiggrós, la escena de Requerimiento.[4]
Escribo porque no se banca más.
Porque de un día a otro en la ciudad de los masones, la ciudad del proyecto racionalista y positivista de la generación del 80, en la cuidad que luego se volvió del pueblo y de Eva Perón, en la ciudad que en proporción entregó más hijos a la hecatombe de los verdugos del 76 (verdugos cuyos patrones y mandantes siguen en el poder, y hoy además, en el gobierno), en esa ciudad, en la plaza central, a pocos días de asumir un gobierno local baleó a trabajadores, a los trabajadores más humildes, a los cooperativistas que limpian la mugre de todos los demás. Los echó, los humilló, les disparó.
Y lo dejamos pasar.
La mayoría lo dejó pasar.
Porque el fascismo se alimenta de la indiferencia y de miedo paralizante, que crece en cada uno de nosotros. El fascismo se llevó a Emilia (Yésica Emilia Uscamayta Curí) en esta ciudad, y lo dejamos pasar aun sabiendo que los responsables son muy cercanos al gobierno local y al provincial.
Emilia Uscamayta Curí

Y luego, balearon a los pibes en la murga de una villa porteña, en la ciudad Babilonia donde residen los más ricos del país, y aún así, construye muros y abandona a sus hermanos más empobrecidos (no pobres, empobrecidos, porque alguien se quedó con lo que es de ellos).
El fascismo se vuelve pornográfico cuando se vive en una democracia  limitada. Cuando el Poder ejecutivo incuso desconoce una constitución liberal, gobierna a decretazos a espaldas de los otros poderes, cuando no puede comprarlos .
Es pornográfico este fascismo de la posverdad, del capitalismo desaforado del siglo XXI que ha hecho del cinismo un valor político positivo, que propone e discurso del engaño, la trata de la comunicación publicitaria y de la puesta escena de mascaradas en un "como si" fuera eso la política.
El decir sin sostener, la narrativa de una ficción que se repite una y otra vez, con el esquema de las promesas de las religiones del más allá aggiornadas -sufra ahora, que hay un futuro que nunca llega pero será compensados- por que el dios dinero es el dios más auoritario y cruel que se haya conocido. Gobierna a través de sus Cresos y ni siquiera deja la esperanza del amor, del sacrificio por otros Ayn Rand , filósofa leída y venerada por estos que se declaran liberales pero practican el  fascismo porno, canta las loas al egoísmo y al individualismo.
El fascismo porno ataca el corazón del sistema de formación docente y las políticas educativas, culturales y de salud que pueden construir prácticas y discursos contrahegemónicos, luego de haber recuperado para los oligopolios los medios de comunicación tradicionales (televisión, gráfica) y cerrar los negocios con los nuevos: las multinacionales como Google, Facebook, que no solo rinden en bienes materiales, sino que inciden en la construcción simbólica de sentidos y operan sobre las subjetividades del sujeto contemporáneo.
Es como en la ucronía de P. Dick, como El hombre en el castillo, como un gran campo de experimentación de los totalitarismos porno.
La subjetividad tramada por las prácticas de la comunicación global de las TIC garantiza, como vislumbró Philip Dick, como el arte capta, como en Black Mirror, es desvitalizada, pusilánime. El fascismo porno te dice en la cara: te espío, porque sos un gil que me cuenta todo en Facebook. Te espío, porque te rendís a todas las prácticas y ansiedades de la racionalidad capitalista, te someto porque sos un consumidor complaciente, indiferente, desvitalizado. Ni siquiera deseas, a lo sumo cojés de tanto en tanto, pero no deseás, para desear hay que estar vivo, para vivir hay que tomar decisiones, hay que asumir la pérdida, la falta, la lucha por ser quienes somos, y no por ser objetos.

4.
El fascismo porno goza en especial de quebrar a quienes luchan. Goza de someter, de extorsionar, de hacer ceder, goza al violar.
Novecento, de  Bernardo Bertolucci, 1976
Goza al detener a las militantes feministas que convocan al paro internacional del 8M, como si estuviéramos en dictadura, en esta democracia cada día más acotada, ajustada, reducida hasta la asfixia para muchos.
Goza cuando el miedo hace claudicar las convicciones, la solidaridad entre compañeros trabajadores, la falta de palabra, la delación.
El fascismo en todas sus versiones rinde pleitesía a la delación, que es parte de su liturgia. El fascismo pornográfico hace de la delación una virtud pública, promueve a los voluntarios de la delación y en el reino del imaginario, los eleva hasta el panteón de estrellas porno.
Goza del sufrimiento ajeno, es perverso, es pajero, es espectador pero no actor, no se ensucia, es pusilánime.
Se limpia la simiente derramada, que nunca da frutos, y mira para otro lado, "yo no fui".
Y cuando no puede, elimina, encierra, castiga.
Goza porque es obsceno, y le gusta exhibir su triunfo, como el macho que la tiene corta y finita, y es impotente, entonces se toma la pastilla, se casa con el opresor, se cree que en vez de un empleado o una herramienta al servicio de éste es alguien por una vez, que la tiene grande , e impunemente declarar: te echo por tus ideas, te echo porque puedo.
Pero en verdad no puede.
Puede que te la haga pasar mal, que te haga pasar hambre, miedo, frío.
Pero igual no se le para.
Porque sigue siendo payaso.
L. Von Trier, Anticristo, 2009.
Impotente.
Su poder es delegación del amo, nada tiene, todo lo toma por la fuerza, no le pertenece, no es.
Imposta, miente, sube imágenes a facebook y otras redes en los que construye una fachada, una apariencia, un alarde que es solo una pieza más en la trama del reino del imaginario: un interminable anonimato de sonrisas y consumos como remedos de vidas felices. Fotos de felicidades compradas pagando un costo alto, porque siempre se paga tarde o temprano, y no siempre con billetes. Cuerpos desalmados, en paraísos donde nadie es inocente.
Y aun así, el dueño del circo se sirve del payaso y luego los deshecha, como al final de la película Novecento de Bertolucci (con perdón de María Schneider, abusada por este maldito y genial director).
Como dice NE, somos las mujeres que Lars Von Trier retrata, somos las antorchar ardientes mil veces quemadas en hogueras encendidas por machos muertos de miedo.
Ginzburg, Natalia, Léxico familiar, Barcelona,
Penguim Random House, 2016.
Miedo quizá a esa potencia atávica que habita en nuestros úteros, que no son los de carne, sangre y nervios sino las metáforas. No esos órganos que la medicina patriarcal nos arranca, o nos hiere, para hacernos sentir menos, humillarnos, en nombre de la salud. No esas matrices sin las cuales, o  que sin sus frutos, nos quieren hacer creer que no somos nada. No señores, no amos, no patrones, no fachoceócratas. No somos las histéricas, brutos quemadores de brujas.
Somos.
Punto.
Hemos llegado a ser quienes somos.
la flecha de Apolo cruzó el océano de Poseidón, libró batallas y fertilizó esta tierra antigua donde reinan Dionisio y las mujeres.
Acá estamos.
Violadas, quemadas, humilladas.
De pie.
Marchamos todas ayer, marchamos hoy, marcharemos mañana. Y el 24.
Marchamos con miedo, temblando de miedo, pero la frente bien alta.
Y que conste que ese plural femenino incluye a todos los varones que acompañan nuestra lucha y se revelan contra el facho porno.
Esos son nuestros compañeros, amantes, amados, padres, hijos, esposos, amigos, alumnos, profesores, representantes políticos, sindicales, sociales.
Porque el fascismo crece lento, adentro, seduce y conquista los detalles, pero la esperanza, aunque se equivoque, también.


Notas:
[1] 

ver más sobre las fasces romanas: http://imperioromanodexaviervalderas.blogspot.com.ar/2015/05/que-eran-las-fasces.html
[2] Como el caso de Sonia Caudet, docente que por haber explicado su adhesión al paro docente del 6 y 7 de marzo en un pograma de telvisión, fue expuesta y difamada por gobernadora Vidal y las redes. Cfr. en http://www.enorsai.com.ar/politica/21174-filtran-el-video-de-una-docente-que-encaro-a-vidal-en-plena-reunion-y-la-desmintio-en-la-cara.html
[3]Cfr. Forn, Juan "El día que me quiera", 8 de marzo 2013, recuperado en https://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-215311-2013-03-08.html
[4] Rogovsky, Cintia, para Equipo Especialización (2016). Modulo Pensamiento Pedagógico latinoamericano. Clase 2. El campo pedagógico y su objeto (educación). Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación. "Adriana Puiggrós sostiene que la educación latinoamericana nace desde una concepción de un vínculo desigual entre educador/educando -un vínculo que expresa una relación desigual de poder, dirá Paulo Freire-que configura una matriz que dejó profundas huellas en nosotros. Esto es consecuencia de aquella escena original del Requerimiento, ¿la recuerdan? El Requerimiento -llamado en realidad “Notificación y requerimiento que se ha dado de hacer a los moradores de las islas en tierra firme del mar océano que aún no están sujetos a Nuestro Señor-era un documento realizado por orden de Fernando II de Aragón, para responder al debate surgido debido a los sermones del dominico fray Antonio de Montesinos que defendía la idea de que los indios debían aceptar de formal y libremente la dominación española. En posición humillante, con la mirada baja frente al español, se les leía este requerimiento en una lengua que la mayoría no comprendía y por medio de la cual recibían el mandato de reconocer la autoridad europea como súbditos libres, y aceptar el cristianismo. Toda negativa o toda tardanza en aceptar estas demandas entrañaba la guerra inmediata (Guerra justa), haciéndoles reos de muerte o de esclavización como rebeldes. De este modo se instala la idea de que en América hay dos clases de sujetos, uno superior, el conquistador blanco, y uno inferior, que no puede levantar la mirada, el indio (Puiggrós, 2003: 22)".

sábado, 25 de febrero de 2017

Desorientados y a la deriva

Supongamos que pudiéramos tener un recetario para capear tiempos de fascismo liberal.
Supongamos que lo que a uno le calma un poco el terremoto en el alma pudiera servirle a otros,
y entonces confeccionáramos listas de ayuda y autoayuda.
Una receta que sirva para ganarle dos minutos de tranquilidad al estallido de la destrucción.
Donde seguramente incluiríamos:
 juntarse con amigos, compañeros y personas queridas y que nos quieran.
Si es posible, que sean de distintas edades, que no se parezcan entre sí. Es imprescindible que nos quieran y que nosotros los queramos.
Enamorarse si es posible y sino es posible tener al menos un buen amante para las noches de verano.
Luchar junto a otros, no darnos por vencidos ni aun vencidos, como dijo un poeta.
Dar una clase al menos en la vida de aquello que más nos gusta.
No ser indiferente a los hundidos, aunque estemos todavía del lado de la frontera de los salvados.
No traicionar ni traicionarnos, no envilecernos.
Ser piadosos con las propias oscuridades y las ajenas, pero con límites: mantener a raya a los cínicos y los perversos que gozan con el sufrimiento ajeno.
No olvidar a los muertos que nos marcaron y nos amaron.
Y escuchar música y un listado de películas y series.
Bailar con los pies en la tierra y la música a todo volumen. Por ejemplo, escuchando Help.
Tener un poquito de tiempo para disfrutar a los niños.
Andar en bicicleta.
Si se puede, viajar. Sino se puede, leer.
Siempre leer.
Leer por placer.
Zambullirse en una pileta, un río, debajo de una ola, un lago helado, un arroyo que corre como si el tiempo le perteneciera. Nadar. Correr.
Supongamos que todavía lo peor no llegó y aún conservamos algún trabajo, un pequeño jardín, una huerta, algún ingreso un techo donde vivir, alimentos.
Natalia Ginzburg. Fuente
Y una pequeña o gran biblioteca. Esto último es no negociable.
Entonces yo incluiría allí (entre los muchos que incluiría, pero entre los primeros y si fuese el caso de una selección muy limitada, por ejemplo, de sólo cien libros, hoy pondría Querido Miguel, de Natalia Ginzburg.
Y para calmarnos un poco te leería:
"Pero todos nosotros en alguna zona de nuestro ser andamos algo desorientados y a la deriva y nos sentimos a veces fuertemente atraídos por el vagabundeo y por el deseo de no respirar otra cosa más que la propia soledad. Y a esa zona es adonde a cada uno de nosotros debe trasladarse para entenderte a ti". (Pág. 190)
"Y este pensamiento es consolador, porque nos calmamos con nada cuando ya no tenemos nada".(pág. 216)


Ginzburg, Natalia, Querido Miguel, Buenos Aires, Acantilado, 2003.

viernes, 27 de enero de 2017

De los nacimientos de semillas de Auschwitz

Un 27 de enero de 1945 el Ejército Rojo, después de la heroica defensa de Stalingrado y de derrotar al enemigo fascista, liberó a los pocos sobrevivientes que quedaban en Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de exterminio del aparato de genocidio nazi.


¿Por qué nos atraviesa tanto lo que alguno de sus propiciadores principales dieron en llamar "la grieta"? ¿Por qué al punto de separar familias, amigos, conocidos, de modos bastante irreconcilliables?
Se me ocurre que en cierta forma lo que allí acontece (en ese abismo que se abre bajo nuestros pies) al constatar en el otro cierta ideología, cierta forma de pensar el mundo y los vínculos sociales, políticos, amorosos, económicos, tan extraña a la nuestra?
Ya no se trata de discutir con cortesía, o incluso con apasionada vehemencia, cuestiones de las polis. Se trata de un enfrentamiento profundo entre dos modos excluyentes de entender la vida en sociedad. Uno, que se posiciona en el individuo, alienado del mundo hecho por lxs otrxs, y también de la naturaleza en su face menos agradable, su inclemencia, su intensidad.
Por una lado están aquellos que se nos vuelven ajenos, porque han cruzado un límite que no soportamos. Y ese no soportar no es teórico ni exclusivamente racional, no lo soportamos en el cuerpo. No podemos soportar alguien que ya no solo justifique sino que goce de un orden social donde un par de adultos uniformados -que deberían estar ahí subordinados al poder civil para cuidarnos-, abusan y maltratan a un niño solo porque pueden, solo porque es el único modo en que cierta clase de resentidos logra sentirse bien, que es imponiéndose a otro por la fuerza?
Auschwitz no se construyó en un día.
¿Cómo se podría haber llegado a ese horror sin tantos permisos, habitaciones, contribuciones o indiferencias sociales previas?
Los especialista hablan de la construcción del otro negativo.
El otro no humano.
El otro cucaracha, kuka.
Cualquiera que analice y estudie en serio, y no leyendo panfletos berretas,sino que lo haga desde la literatura, la música, el cine, las ciencias sociales, la pintura, por ejemplo, el periodo previo a Weimar, Weimar y los primeros años del nazismo o del fascismo, tiene que tener los pelos de punta al mirar nuestro país, y gran parte de la región.
Se ha querido instituir el significante populismo para decir algo que refiere a liderazgos típicos de lo que Laclau llamó en todo caso populismo de derecha.
Ya no sé si es eso.
Muerte y Vida, G. Klimt, 1908-1911
Esto es un liderazgo vernáculo que representa tal vez los nuevos modos de liderazgo globales, con elementos y prácticas del fascismo clásico: discilplinamiento social mediante el disciplinamiento económico y laboral; embrutecimiento de las personas, al obligarlas a concentrarse exclusivamente en la supervivencia; espionaje, represión, amedrentamiento, amenazas, censura de toda disidencia, pero con las herramientas de las TIC. No necesitan ejércitos de ocupación ni hacer campos, los ciudadanos hemos perdido en gran medida nuestra capacidad de organizarnos y de comunicarnos por fuera de las redes y de las herramientas del poder.
Lo dispositivos de comunicación educación avanzan sobre nuestra subjetividad, nos despertamos y en los celulares, los Big Brother Band nos dicen qué noticias leer, que temperatura hay, dónde están nuestros afectos, nos arman en dos minutos un cierto mundo mediatizado, a la vez que nos alejan(mos) del mundo que percibimos con nuestros sentidos de manera directa.
Y aunque veamos el dolor, el hambre, la angustia, en a calle, en el micro, en el subte, en los caminos, no empatizamos. Nos conmueve el dolor siempre que esté mediatizado por alguna pantalla.
Y las pantallas, tristemente, no tienen ni la sensibilidad ni la capacidad de los seres humanos de amar, aunque el amor sea na herramienta letal contra el sistema.
El amor en su expresión más extraordinaria, que es el amor al prójimo, es lo más subversivo que se conoce.
Entonces, es eso lo que nos separa.
La vida, como la sentimos y gozamos quienes experimentamos las delicias y los sufrimientos del amor al prójimo (por más que ese prójimo sea feo, tenga sarna, diría Jauretche; huela mal, se coma las eses), y de aquellos que solo pueden amarse a sí mismos.
Para amarse solo a uno mismo, es necesario experimentar una suerte de negación de la condición humana del otro, es necesario olvidar que es igual que nosotros, pero distinto. ¿Cómo matar, torturar, eliminar a otro si lo consideramos humano?

Auschwitz es el extremo, lo insoportable, pero la esencia del capitalismo consiste en eso, en explotar, matar, torturar a millones de seres humanos.
Eso es Auschwitz.
Y el neoliberalismo globalizado engendra cada día semillas de Auschwitz, hay pequeños brotes acá y allá. "El trabajo os hará libres", se leía a a entrada de los campos de exterminio. Pero no es "el trabajo" lo que nos hará libres, al menos, no el trabajo esclavo, no la explotación. Libres nos hará la justicia social, la igualdad.
Cada derrota de la justicia social, cada derrota en lograr sociedades más iguales y democráticas, es una semilla que puede crecer hacia el exterminio. Y cuando digo democráticas incluyo también la idea de democratizar un poco  la economía, repartir una tajadita al menos.
Esa gente que se llena la boca hablando de la Shoá, o de cualquier otro genocidio ocurrido u ocurriendo, lo mismo que los negacionistas, pero permanecen indiferente ante las crecientes señales políticas de prácticas fascistas (Milagro Sala es, si se quiere, el emblema, pero hubo los balazos sobre los niños murgueros, sobre muchos trabajadores, muertes, ataques a comunidades mapuches), es decir, cuando el aparato del Estado y las fuerzas de seguridad de manera directa, o bien propiciando y alentándola cuando surge en la sociedad, imponiendo el poder de los ricos, los fuertes, una minoría, por sobre los más débiles: los niños, las mujeres, las comunidades originarias, los viejos, los enfermos, los migrantes pobres....
¿Esa gente, dónde encontrará paz, dónde encontrará un camino de regreso a las prácticas humanizantes si persiste en su complicidad?
Hagan lo que hagan, la vida prevalece.





domingo, 22 de enero de 2017

Semiónov, The americans y la marcha de las mujeres


Leer a Semiónov mientras sigo The americans me rusifica más.También abre cierta perspectivas para no olvidar que esto también pasará. Los 40 y los 80. Guerra Patriótica (segunda Guerra) y Guerra fría. Semiónov (cuya historia para quienes no la conozcan es extraordinaria) narra las aventuras de Stirlitz, agente soviético infiltrado en las altas esferas nazis fascistas y uno de los héroes de ficción más populares en la URSS. En la serie, seguimos la historia de dos agentes de la kGB - que se ocultan bajo la identidad de una familia estadounidense. Desde ya, en ambos casos, los héroes y heroínas arriesgan su vida en operaciones de inteligencia motivadas por un profundo sentido de lealtad y de defensa de su patria y su revolución comunista del fascismo capitalista en sus distintas versiones.
Ayer en la serie (no spoileo) me detengo en un diálogo en el que los de la kGB se burlan del ingenuo activismo pacifista de las marchas contra Reagan de los estadounidenses. Mientras ellos pelean la verdadera guerra revolucionaria, y son perseguidos por la CIA y el FBI, grupos de activistas parecen "jugar" a la política y se hacen arrestar en una marcha a favor del desarme nuclear. ¿Se acuerdan de nuestra infancia? No se hablaba del cambio climático ni de la defensa de lxs animales, se hablaba de la carrera armamentista, el "peligro amarillo" (que no era el que padecemos lxs argentinxs ahora, sino China comunista) y los derechos civiles).
Fuente:
Lo cierto es que, y desde ya esto es una simplificación forzada, Estados Unidos ganó la batalla cultural y económica en esa etapa. Sin embargo, mientras acá en el sur y en otra partes de América latina luchamos con urgencia y desesperación para sobrevivir a las alianzas de buitres transnacionales, la movida de ayer de las mujeres en EEUU y en varios países me deja pensando. No son los ochenta, no son Thatcher, Reagan, el
Consenso de Washington en sus inicios No había redes sociales ni celulares. Pero
sumando resistencias que se están organizando en Argentina también, ¿es muy estúpido considerar que puede venir una nueva bisagra, es decir, fundar esperanzas en estas movidas de resistencia a los sistema de opresión e injusticia que ocurren en tantos países, incluyendo el nuestro? 

Las mujeres somos siempre más pobres, más negras, más latinas, más putas, más chorras, más oprimidas, más terroristas, más violables, más traficables, más locas que lxs hombres. Pero cuando se meten con los derechos de los que amamos y nuestros derechos...¡Ni Shagu Nazad!

jueves, 5 de enero de 2017

Somos educadores, somos trabajadores, somos "los tutores virtuales" de Nuestra Escuela

¿Qué es ser un tutor virtual? Discursos cínicos y otros ataques
Leo en las redes comentarios que se suponen graciosos, y se han vuelto cínicos, respecto a los trabajadores y trabajadoras echados ("tutores virtuales") del Programa Nacional de formación Permanente "Nuestra Escuela, de los cuales formo parte y que el 31 de diciembre nos quedamos sin trabajo, fuimos a reclamar y nos respondieron con represión..
El sueño de la razón produce monstruos, Goya, 1799.
 Este solo enunciado de "trabajadores y trabajadoras", formulado en lenguaje no sexista, al igual que este otro:"trabajadorxs", que se aparta de las recomendaciones de la American Psychological Association (APA) -que hemos adoptado en gran parte del mundillo académico argentino casi sin hacernos ninguna pregunta acerca de otras alternativas ni de las razones, incluso en espacios de investigación acerca de las prácticas d e escritura, lectura, edición, comunicación, ¡pobre Andrés Bello!-, concita el repudio de muchos doxafílicos de las redes y otros medios de comunicación que suelen expresar gran apego a las normas, siempre que éstas no cuestiones el orden social injusto, o el funcionamiento de las instituciones y dispositivos del capitalismo o de culturas hegemónicas (esta palabra la odian, el significante "Gramsci" los subleva, poco lo han leído, pero en el depositan gran parte de sus frustraciones intelectuales y sexuales) o se metan con sus bienes.
Que no lo entienda alguien que se dedica a otra cosa no solo es comprensible, sino también lógico. Cada profesión tiene su jerga, y los discursos construyen sentidos distintos en contextos diferentes, y quienes no participan de esta no tienen por qué entenderla. 

A esas personas que realmente quieren entender el tema, "Nuestra Escuela" es el nombre del Programa Nacional de Formación Permanente (PNFP), una política de capacitación permanente, gratuita y que da puntaje en la carrera profesional de maestros y profesores a medida que estudian una especialización de posgrado ("Postítulos"). Es decir, algo que impacta directamente en la mejora de los procesos de enseñanza aprendizaje en las aulas, un derecho para los diez millones de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos que estudian en Argentina en la educación formal obligatoria y en experiencias alterativas y/o socioeducativas. Lo innovador es, de la mano de la expansión de la conectividad, las TIC y el equipamiento de computadoras, se desarrolla en la virtualidad, lo cual además de hacerlo posible es mucho más económico que cualquier otra vía para llegar al millón de colegas que dan clases en las 24 provincias argentinas, en escuelas de gestión estatal y privada, de todos los niveles y modalidades. 
Una trama compleja, por cierto.
Este programa nacional y federal se desarrolla en un medio virtual: una plataforma educativa ( "e-educación, educación a distancia, como les guste), y cuyos equipos técnico pedagógicos están formados por docentes formadores de otros docentes que están frente a las aulas (es decir, frente a alumnxs desde nivel Inicial a Superior) especialistas en las diversas materias ("módulos") que conforman los "postítulos o Especializaciones" o Posgrados, en disciplinas que se dictan en los distintos niveles de la educación formal y otros ámbitos. Sostenidos y acompañados por un maravilloso equipo experto en  educación y TIC, con webmaster y otros colegas cuyos saberes son también indispensables.
Además, lxs docentes le demandaron por década al Estado nacional que cumpliera con su responsabilidad en este sentido, y si bien en estos años se hicieron experiencias "piloto" con un par de Postítulos, además de cursos y seminarios, todos los ministros de educación provinciales, más la Nación y los sindicatos docentes acordaron en paritarias (que es la normativa que prevé la insticuionalidad democrática para estos acuerdos y políticas federales) desarrollar esta experiencia ambiciosa, desafiante, que puede combinar (que me perdone Rozitchner) pensamiento crítico y "motivación" sin considerarlos excluyentes, que incluso algunos pensamos que puede ser parte de proceso de cambio de paradigma pedagógico.
(De paso, a este filósofo me gustaría peguntarle cómo motivarnos cuando nos quedamos si trabajo o cuando tenemos dos o tres y aun así no nos alcanza para vivir.)
Como sabe cualquiera que conozca un poquito de cuestiones educativas, algo que apenas empezó en 2014 no puede ser evaluado con rigurosidad tan pronto, sin embargo, existen numerosas herramientas científicas que permiten diagnosticar los resultados sumamente positivos del camino transitado hasta el momento.
Como es obvio también que estas políticas públicas van de la mano de otras (Conectar, construir y equipar escuelas, la AUH, becas, entre muchas otras) para poder ser efectivas, y son el resultado de largos procesos y construcciones de consensos políticos y sindicales.
Unos 140.000 docentes están en la actualidad (la mayoría mujeres, muchas jefas de hogar) haciendo el esfuerzo de cursar alguno de estos posgrados. A mi juicio un gran número no lo hace solo por el puntaje y por mejorar su carrera, sino por su compromiso con la enseñanza, con la educación como herramienta de emancipación. Me baso para decir esto en mi experiencia personal, que consiste en haber producido, en función del rol que tengo en el PNFP, los contenidos para varios cursos entre 2012 y 2014, y en diez bimestres con diez cohortes diferentes de colegas alumnos/as de todo el país. Es decir, mi tarea ha sido, dentro de un equipo mucho más grande que cualquier individuo, la de "contenidista" y "responsable de contenidos": escribir clases, actividades, seleccionar materiales multimediales, bibliografía, coordinar reuniones de equipos técnico pedagógicos, realizar evaluaciones, recorrer instancias presenciales, sobre todo, estudiar y estudiar, seguir a mi vez formándome y especializándome con otros en diversos ámbitos académicos,como hacemos la mayoría de los 3000 despedidos. 
Además, reescribir, revisar la propuesta, debatir y discutir con cursantes, colegas, coordinadores y equipos de tutores los errores, las posibles mejoras, las reorientaciones pedagógicas, didácticas, escriturales, a la vez que incorporando nuevas herramientas que los increíbles colegas de las áreas de TIC nos desarrollan, siempre a contrarreloj, pero siempre con tutoriales ad hoc, con paciencia para quienes manejamos solo algunos aspectos de la "plataforma" (que es el medio virtual donde tenemos las aulas, publicamos los contenidos, los foros donde intervienen los cursantes, entre otras cuestiones). Mi módulo se llama Pensamiento Pedagógico Latinoamericano, (PP), y lo hemos ido pensando juntos con quienes nos precedieron en la tarea, como Jorge Huergo, y colegas que nos acompañan hoy. 
Hasta 2016, además, hacíamos reuniones regulares de trabajo con otros equipos del PNFP y con autoridades del Instituto Nacional de Formación Permanente (INFD) y del Ministerio de Educación.
Este año no las hubo. Salvo pequeñas excepciones. Apenas una solo del Postítulo que integro, y en mi caso, pero ha sido una excepción sobre la que no hablaré acá.

A los doxafílicos 
A esos doxafílicos cínicos, opinadores mediáticos y virtuales, soberbios y pretendidos "iluminados", "modernizados" , es bueno recordarles que manejan lenguajes antiguos, universos vocabulares (diría Freire) que no los hacen ver ni graciosos ni inteligentes, sino más bien necios y anquilosados a pesar de haber tenido en muchos casos el privilegio de acceder  a niveles educativos "de calidad" (¡Ay, el flagelo de la educación privada y en especial, la educación privada universitaria!).
Por lo general muchos de estos son personas cuya única motivación en la vida es el beneficio individual y por lo general, material. Esos mismos que nos califican como "ñoquis" y "vagos" jamás moverían un dedo, y mucho menos trabajarían la carga horaria que nuestros contratos establecen (y que suele ser menor a lo que hacemos) y que el sistema digital -que controla a lo Big Brother- por montos que en nuestros devaluados salarios y en las condiciones precarias que tenemos. 
¿Creen  que inscribiendo nuestra demanda en una interna kirchnerista/cambiemos la des legitiman? En un colectivo de 2600 trabajadores virtuales convivimos diversas ideologías, posiciones políticas, pedagógicas, metodológicas, disciplinares. Pero nos une profundamente el compromiso con lo que hacemos, eso que Freire llama la "amorosidad", combinada con nuestra formación académica, ya que todos y todas somos especialistas, con estudios superiores universitarios y/o terciarios, la mayoría con posgrados, eso sí, predominan en este colectivo la formación en universidades públicas.
Tenemos saberes del hacer, esa práctica pedagógica que se funda también en la disciplina de sentarse varias horas por día, sean feriados o fines de semana. 
Lo personal, solemos decir las feministas, es político.

Nota al pie: el sentido político de juntarse, de abrazarse
Hoy una compañera de otro de mis trabajos, amiga, me compartía un artículo que analizaba las formas del amor en el mundo contemporáneo, con relación al modelo capitalista de pareja, de familia, de maternar y paternar. 
Instituciones y modelos que, afortunadamente en algunos casos, están en crisis, y que, como todos los dispositivos del capitalismo y de su supuesta racionalidad, engendran no solo monstruos, sino también mucha angustia que hace síntomas en nuestros cuerpos, en nuestras psiquis, en nuestros vínculos.
Hace poco, la amiga cubana de una amiga querida que ya no está, nos señalaba en un hermosos encuentro donde hacemos lo peor que se puede hacer para la racionalidad capitalista: juntarse porque sí, sin ninguna razón de productividad ni económica, a "perder el tiempo" y la plata, comiendo y bebiendo cosas ricas con amigos y amigas, conversando acerca de literatura, de arte política, de culturas, de vínculos familiares, nos señalaba cómo el llamaba la atención nuestra pasión pro el psicoanálisis, con todo su discurso centrado en el individuo, en el sujeto, tan lejos de las prácticas políticas y de salud colectivas de su país.
Hijos e hijas de esas socieddaes, nuestra angustia es doble: es la de buscar el mango, hacer malabarismos de agendas donde se trabaja 7 por 24 en general, salvo que se tenga mucha suerte y se pertenezca a una pequeña minoría, que por lo general tiene poca conciencia de sus privilegios y suelen creer que su realidad es la de todos, o bien creer fanáticamente en la meritocracia y desconoce su historia familiar, patrimonial y el peso de las circunstancias materiales que eso le otorgan. Estas reflexiones, como otras miles, no son más que doxa, opiniones, expresiones de mi subjetividad en este espacio de escritura personal visitado por un pequeño número de lectores y navegantes que así lo eligen.
Sin embargo, en la compleja trama de la educación comunicación contemporáneas, si pensamos la educación como una tecnología de la comunicación, tal como por ejemplo, señalaba Adriana Puiggrós hace poco,* el impacto en las subjetividades y en la construcción del sujeto pedagógico argentino, en las formas y modos de hacer escuela (sobre las cuales han reflexionado de modo muy interesante Marcela Martínez (2015), entre otros, y Fernando Peirone recientemente).
Aprendimos de pedagogos y maestros como Mariátegui, como Taborda, que el optimismo pedagógico propio de la Modernidad y su proyecto educativo fracasa si no hay proyecto político, económico y social que construya mayor justicia social y amplíe derechos como puentes hacia sociedades más igualitarias.
América Latina es la región con mayores niveles de desigualdad, también educativa.
Sin políticas públicas activas desde el Estado no habrá chances de mejorar la calidad (incluso, cuando usemos esa palabra con diferentes sentidos unos y otros, digámoslo provisoriamente al menos).
Con Freire, con las cientos de miles de experiencias como la de Warisata en la Bolivia de los años 30 , pero sobre todo, con las de los 130 000 colegas que nos acompañan ahora, y todos los que iban a sumarse, que la escuela sola no puede mejorar la vida de las personas ni, sobre todo, de las personas empobrecidas (porque los pobres no nacen de repollos, claro está, alguien se ha quedado con lo suyo). Pero sin la escuela n ose puede nada.
¿Y qué es la escuela, o las escuelas en todos sus formatos y modelos -grandes, pequeñas, urbanas, alternativas, rurales, de arte, integradas, con edificios nuevos, con edificios viejos, en modalidades virtuales- sin los maestros, maestras, profesores, directivos formados?
Foto Ale Dranovsky, 3 de enero 2017,
Abrazo al Ministerio de Educación, Caba.
Es como imaginar una escuela sin niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos.
¿Y qué es del sujeto pedagógico en construcción, y de esos pibes, si se subejecuta el presupuesto asignado para ellos y se despide a sus docentes?
Sacarles escuela, sacarles computadoras, sacarles cultura, sacarles deportes, y meterlos en cana desde los 14.
¿Ese es el proyecto?
Nosotros, en cambio, nos abrazamos, y seguimos la lucha.




*En el contexto de un seminario organizado por la Cátedra Libre "Jorge Huergo", en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, septiembre 2016.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Soto tiene el arte



"Desde el punto de vista de! analista, la posibilidad de concatenar significantes (palabras o actos) parece depender de un duelo cumplido frente a un objeto arcaico e indispensable, así como de las emociones asociadas con él". (Julia Kristeva, Sol negro)

M pegunta cuándo empezaste a dibujar, o algo así, cómo empezó esto, porque sus preguntas son precisas, pero también amplias, ayudan a ordenar el relato, pero no imponen, y sugieren, o traen el recuerdo de los ya dicho significativo como en un remedo de sesión de análisis puesta en otra escena. O bien una conversación que podría ser íntima, que aspira a la honestidad intelectual, dos amigos que charlan, pero no lo es, porque estamos allí, un público atento, bien predispuesto, cierto, pero numeroso.

La voz de M sin embargo logra sostener el clima amable de resguardo que tenemos en la intimidad, cuando estamos en confianza. Es esa voz que invita al entrevistado a conversar, porque, como diría Proust, "en el mundo no hay más que conversación".

Y también imágenes, tendríamos que reconocer de entrada.
J dice que no es que empezó, sino que la diferencia entre él y otras personas de 50 años que no dibujan es que él nunca dejó de dibujar.
Una definición potente. Yo dibujo, dice J. 
De hacer, él sabe hacer eso, eso es lo que sabe.
Juan Soto v y María del Pedro. Foto: Germán Krüger
Pero también como si nos propusiera preguntarnos por qué no todos lo hacemos, por qué dejamos de hacerlo.
Después vendrán otras distinciones. El estudio formal, el conocimiento institucionalizado, la decisión de elegir una carrera para poder acompañar ese deseo, la duda, lo que queda afuera. Ganarse la vida de al o cual modo, trabajar, eso ya es otro tema, aunque siga siendo el mismo.
El dibujante-ilustrador nos cuenta porque declinó estudiar pintura ("la cosa" artística) y prefirió el diseño. Además -yo me acuerdo, también andaba por la Facultad de Bellas Artes, como varios de los que nos encontramos en el Planetario- en el clima de época a fines de los 80 el diseño estaba de moda y a la vez, prometía brindar herramientas para construir nuevos mundos y prácticas profesionales.
Foto: Germán Krüger
Gracias por esa conversación, J y M, que me permitió viajar, evocar, recuperar significantes discursivos y al calor de este presente agobiante y triste,  sentir las caricias de las otras posiblidades, de la vida que fluye en nosotros, de lo desconocido, aunque ya estamos grandes, aunque estemos tan desilusionados y desesperenzados a veces, viviendo en el vientre de la ballena neoliberal, el amo que no quiere cesar de someternos y oprimirnos con su promesa de goce y de martirio. Voraz, acaba con nosotros como caníbal si lo dejamos.
Pero, otras ballenas pintaron la cúpula del Planetario.
Entonces, fluye.

Dos
En La Plata sonaban viejas y nuevas bandas; nacían actores y bailarines, pintores y dibujantes, escritores y periodistas. La política nos decepcionaba a muchos jóvenes, el arte, en cambio, curaba, acunaba, proponía, era nuestra iglesia y nuestra unidad básica para quienes, o bien nunca, o bien ya no tanto, dejábamos de creer en esos campos que no nos daban cabida, donde todo se volvía sucio.
El arte nos dejaba construir barricadas para afrontar la mierda del mundo, y crear nuestros mundos.Teníamos, para qué negarlo, el romanticismo de la juventud, y no poca lucidez, pienso mirándolo desde hoy para no dejarnos engañar por las pompas de poderes ejercidos por maleantes y farsantes.
También había que amar, que coger y que comer. Había que ganarse el mango, la hiperinflación nos llevaba puestos. Nuestros hermanos mayores o primos, o conocidos un poco más grandes habían muerto en Malvinas o habían sobrevivido apenas. Algunos estaban quebrados por la pena, la droga, el sida hacía lo suyo.
Nuestros padres, o madres, o tíos, o profesores, o amigos de nuestros padres, habían padecido en mayor  menor medida la represión, el terrorismo de Estado.
foto: Germán Krüger
Nosotros explotábamos de vida, de ganas de vivir. Pero algo del espíritu nihilista nos habitaba, Eros y Tánatos y su eterna disputa.
El arte también tenía algo de futuro. Lo porvenir, y lo porvenir no estaba dado, no estaba escrito, podíamos hacerlo.
No mintió en esa promesa, aunque éramos habitantes de un mundo de comunicaciones y tecnologías muy distintas. No usábamos celulares,  por entonces Internet era apenas una palabra en clave que circulaba por espacios reducidos, la música la escuchábamos en grabadores o equipos con bandejas (los vinilos daban paso a los CD), veíamos películas en VHS, íbamos a recitales, nos juntábamos en bares como el Boulevard del Sol, El Taller. Ahí, en El Taller,  trabajábamos de "mozos/as" -no se decía "camareros"- con Manuel Moretti, el protagonista del primer encuentro de este ciclo de "Vos tenés el arte" y quien lo inicia este ciclo. Ciclo de viajes por la intimidad del trabajo artístico en relación con el psicoanálisis que nos propone M,  "Vos tenés el Arte", junto a sus colegas analistas de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL).
Dice Juan, Juan Soto. Y pregunta María, María del Pedro.


Y los dibujos de este viaje/relato que nos proponen van y vienen en la cúpula mágica del planetario de la ciudad de La Plata.
Un territorio extraño, donde confluyen la belleza y el misterio, la ciencia y el arte. Espacio amoroso para mí. La primera vez que estuve allí, hacía poco que se había inaugurado, no fue para ver el espectáculo de nuestro cielo extraordinario, ni la Vía Láctea, ni para hacer un viaje espacial con mi amado Yuri Gagarin, sino para ver palabras. Un Jam de escritura organizado por F, que siempre está con estas iniciativas para conectar distintas disciplinas, sus proyectos culturales son, como el de María, hacedores de comunidades, diálogos entre distintos lenguajes, reparadores de roturas dolorosas, o innecesarias.
Vuelvo a 2016, jueves pasado. Bosque platense, frente a la amada cancha de Gimnasia. Dependencias de la Universidad Nacional de La Plata, planetario.
Un ilustrador, un dibujante. Un comunicador de imágenes.
Una analista, una amistad, un público mezclado: amigos y amigas del artista, familiares, parejas, funcionarios de la universidad, analistas de la EOL. Lo que algunos llamarían "gente de la cultura" (imagino madamas Verdurines contemporáneas haciendo uso de ese significante creyendo que eso las ubica en un registro discursivo de pertenencia, o bien, bromando con las palabras, guiñes privados en crónicas periodísiticas o gacetillas de prensa para las redes....quién sabe).
A mí acá, en esta zona liberada y libre, las palabras me brotan desordenadas, veloces, el tipeo se confunde, mi mente llega con retraso y tal vez...
Tal vez eso le pasa  Juan. Es tímido, dice, puede que esté nervioso, le creemos. Sin embargo, la verdad se le cuela en el discurso, sobre todo, bajo la forma de la broma, del chiste.Cuando relata la escena de por qué empezar un análisis, o por qué dejarlo, y los problemas económicos, la supervivencia en estas urbes crueles pero fatalmente seductoras, La Plata, que en los tiempos en los que él vino a estudiar desde su pueblo, tenía todavía tenia escala humana y hoy sucumbe bajo las garras de las ambiciones inmobiliarias y las gestiones municipales ineptas y corruptas.
Yo me acuerdo. Era el Chulo, se dibujaba todo.
Era el rock, y él dibujaba al rock.
Estaban los "padres", los profesores, los maestros. Rocambole, ponele. Y estábamos nosotros,
recién saliendo del cascarón, empezando nuestra adultez con el frescor prometedor de la democracia, pero sin un mango.
Salvo los y las platenses que venían de familias no tan disfuncionales, esos en cuyas casas había algo como un orden, que se expresaba en la estabilidad  de ciertos bienes, comida, horarios el resto éramos como "detectives salvajes". Pero los de acá al menos, si bien no teníamos un mango, podíamos tener casa, -techo asegurado, que no es poco-, y bienes culturales, y contactos. Y de esa extraña argamasa se armaban tribus, y de esas tribus surgía obra.
Y amores, amistades, proyectos, claro que sí.
La hiperinflación arrasaba nuestros sueños, pero aun así, Soto dibujaba.
Le publicaron en el pasquín emblemático local, y ya estaba su firma en tinta sobre papel de imprenta, evoca Juan.
En la cúpula del planetario, gigantes, como viajeros a otras galaxias, atravesamos el tiempo. Esas primeras ilustraciones, "figuritas", dice él.
María vuelve sobre eso.
Sobre cómo lograba transgredir, romper la norma opresora de ámbitos ministeriales pre K, donde todo era gris, y prejuicios. Y Juan metía una guarda de pueblos originarios, o alguna referencia a temas de género colada en una ilustración para un boletín ministerial interno. Me deja pensando ese señalamiento, esa intervención de María...
Como el arte va adelante, se adelanta a veces a la política; como dice a su modo lo que el analista luego intenta recuperar por medio de la palabra.
Fuente
Desde Freud a Lacan, el discurso artístico es tierra fértil para el psicoanálisis.
Ahora mismo leo a Julia Kristeva y su Sol Negro, y algunas cosas de la melancolía que relata Soto me resuenan.
De otros dibujantes cercanos, ilustradores con tragedias personales a cuestas...Tanta tristeza, tanto dolor llevados allí, a las líneas, los plenos.
Acuarelas y carbonillas, tintas, colores en mundos grises.
Y llega el profesionalismo.
Y los alumnos, como L, que amaba sus clases.
Las tapas de los discos de las bandas amigas, los libros de los amigos que proyectan otros lazos, la imagen significa en esa polisemia.
Juan dice que ahora aprendió a dibujar con la cabeza. El cerebro dibuja mejor que la mano.
Aprendió a esperar.
A rumiar una idea, cuando le toca hacer gráfica periodística, ilustrar una noticia.
¿Y dónde se te ocurren las ideas?
El cuenta sus viajes en subte, su mirar en la ciudad.
Buenos Aires lo inspira.
He seguido algunas muestras de esa serie en las redes sociales.
Un portero que limpia la vereda, una mujer sentada en un café, un hombre solo, triste, que vaga como un fantasma...¿Lo vi, lo soné, lo imaginé?
Y también se proyectan los momentos luminosos. Estallidos de supernovas, cuando publica en una revista famosa, con varios de sus dibujantes más admirados, de carambola, la Fierro, Telam, parece decir Juan.
Pero yo no lo creo.
De su relato surge que es la fuerza de su deseo, que él ha sostenido.
Seguro hay un poco de suerte, la fortuna hace lo suyo con nosotros si le creemos  los griegos.
Pero es el deseo.
Y las sombras negras, el agujero negro que abduce a los seres melancólicos lo lleva a Lunático.
Lunático es Juan, pero el Juan era, no ya el que es ahora.
Tal vez allí el psicoanálisis posibilitó un trabajo.
Tal vez la vida.
Tal vez.
Me recuesto en la butaca, cómoda. Miro las historietas. Me envuelven las voces. La música, Crema del cielo.
Placer.

viernes, 25 de noviembre de 2016

20 Tesis de política, Enrique Dussel

"La política consiste en tener 'cada mañana un oído de discípulo',
 para que los que 'mandan manden obedeciendo'". 
(Enrique Dussel, 24 de marzo de 2006)

Leo a Enrique Dussel en sus 20 Tesis de política (2006), antecesor de sus recién publicadas 16 Tesis de economía política (2014).
Explica claramente en qué consiste la corrupción del poder. Quién ejerce el poder hace un ejercicio obediencial, ejerce un poder delegado como representante de la " comunidad política". Es en la comunidad donde reside la soberanía política y es la referencia. Quienes gobiernan negando esto, se corrompen. La peor corrupción, dice Dussel, no es la de los bienes materiales sino este "fetichismo del poder" que cree, porque olvida (pienso yo) que el poder lo ejerce por soberanía y referencia propia.
Modestamente creo que cada compañero o compañera que en estos años, en el ejercicio del poder en instituciones diversas (escuelas, ministerios, sindicatos, juzgados, legislaturas, organizaciones sociales) traiciona esa referencia (por vanidad, por avaricia, por fetichismo) tiene una cuota de responsabilidad en la derrota.
Y debe asumir su corrupción en términos políticos, como desvío del mandato de quienes le delegamos el ejercicio del mando.No lo leo con frecuencia en análisis de lo político. Cuando se aborda el tema de la corrupción, por lo general se lo hace desde perspectivas moralistas que no ayudan a comprender los procesos políticos, ni las interacciones del campo político que operan sobre las subjetividades de los distintos actores.
La peor corrupción no se ejerce al privar a otros de una porción de la riqueza que debe ser del pueblo, aunque eso es grave. Se ejerce al deslegitimar con estas prácticas el proyecto comunitario.
Escuchando a ex votantes del proyecto nacional  y popular  en distintos ámbitos -trabajos, comercios, calle- me sorprendo una y otra vez con relatos en los que la conducta autoreferencial, individualista y fetichista de supuestos referentes terminó haciéndolos rechazar al significante "proyecto nacional y popular". Cómo si esa parte del todo (esa/e compañera/o que dejó de representar a la comunidad política soberana para representar se a sí mismo/a, o bien directamente jamás hizo otra cosa que velar por sus intereses individuales sirviéndose del poder delegado) fuera el todo.
Se ve con frecuencia en esos ricachones culposos de la burguesía argentina que sostienen discursos de una supuesta izquierda, sobre la base de una ideología de representación completamente alineada de las prácticas de vida de ellos/as,y también, de las de los sectores populares.
Personas que viven y (gozan en y de ) para incrementar su patrimonio y sus propiedades, para el placer personal, o a lo sumo, para proyectos individuales /familiares, y sin embargo, hablan con los léxicos de quienes luchan en otras geografías o tiempos para abolir ese orden de la propiedad privada y el capitalismo burgués, y entienden la política como un campo de lucha moral.
Pero acá me interesaba señalar lo otro. Lo del campo popular, de los movimientos nacionales, del peronismo -que es el kirchnerismo (aunque eso hoy parezca estar en crisis, la acción política que se desarrolló durante los gobiernos k es peronismo, más allá de la actual contingencia y debate entre las corrientes internas de este gran movimiento y aunque reconozcamos que el kirchnerismo estuvo aliado con otros sectores no peronistas, como siempre, por otra parte, ha ocurrido con el peronismo cuando asumió el ejercicio del poder soberano delegado.
Creo que sino asumimos en y desde la política -que es un campo que comprende también acciones, prácticas e intersubjetividades y no un mapa estático de actores fijos- está cuestión de la representación de la comunidad que delega el poder en las prácticas, va a ser difícil que podamos volver, o al menos, volver para mejorarnos la vida como pueblo.
"Los pueblos no actúan como sujetos puros, sino como bloques contradictorios que frecuentemente en la historia traicionan sus reivindicaciones más profundas" (Dussel, 2006: 9).




Dussel, Enrique, 20 Tesis de política, Creal, Siglo XXI, México DF, 2006.

martes, 22 de noviembre de 2016

Para B., que el sol ilumine este vuelo

"Saber y no decir.
Es así como se olvida.
Lo que se expresa se fortalece.
Lo que no se expresa tiende a la inexistencia".
(Czeslaw Milosz)

Escribo intentando asumir la responsabilidad que supone imaginar quienes pueden leer estas palabras.
Personas que quiero y conozco, personas que no conozco, pero quiero  a través de otras y que están con sus corazones desgarrados, en carne viva.
No hay ninguna palabra que ofrezca consuelo ahora posiblemente, ni es la intención, pero sí el homenaje y el acompañar como se pueda. Honrarla a ella.
No era mi amiga íntima, ni de las más cercanas, pero siempre creí que llegaríamos a serlo con el tiempo, porque nos caíamos muy bien, nos gustaba conversar, chateábamos seguido, y, sobre todo, por todo lo que teníamos en común.
Sobre todo, afectos y pasiones. Ideología y política. Ciertos gustos estéticos, pertenencias culturales, la ciudad, "Perio", incluso este año, la coincidencia de cursadas de maestría y doctorado, que nos privilegió el encuentro en el bufé del edificio "Néstor Kirchner" los sábados. Un rato de chismes y charla política, y abrazos, y sobre todo de tu parte, como siempre, tu sonrisa: amplia, generosa, contagiosa, animadora.
Nuestro vínculo se fue armando como se arman muchos vínculos en esta ciudad-pueblo y en espacios de militancia educativa. Casi sin conocerte, Betti, ya me caías bien, ya había confianza, un poco por Jorge, otro poco por Débora, desde ya por Pancho, también por Sandra, y luego, ya por nosotras mismas.
Hicimos un trabajito juntas, para que D. pudiera estar presente en aquel maravilloso homenaje a J. que organizaste con tus compañeros y compañeras de la Escuela de Sanidad. Me acuerdo que lo charlamos fluidamente en un acto en Perio, un auténtico día peronista, en medio de una multitud de compañeros/as que agitaban banderas y cantaban, y nosotras ahí, los más jóvenes nos habían conseguido unas sillas, y mientras seguíamos atentamente las palabras de los y las oradores (Florencia, el "Coqui"....), nos íbamos poniendo al tanto de cómo estaba nuestra común amiga, su salud, que nos la arrebataba, como antes nos arrebató a J. y como ahora -¡mierda!-te arrebata a vos de nosotros, pero a la vez, te deja en nuestros corazones, íntegra, sonriente, plena.
A veces en este blog  en las redes, nos cruzábamos. Confieso que cuando supe que te econtrabas en mis palabras, comencé a hacerte de tanto en tanto algunos guiñes, vos rápidamente acusabas recibo, y como las amistades también están hechas de conversaciones, aprovechamos esos puentes.
¡Hace unos días apenas hicimos locos planes para cuando se pudiera. Salir a andar en bici, tomar unos mates, hacernos las pendejas!
No fui capaz de darme cuenta que te estabas despidiendo, así, a tu modo: otorgándonos el tesoro de aliviarnos, inventando con tus palabras una especie de liviandad de tu dolor, como para que nos doliera menos a nosotros. Como para que no nos pesara tanto, luminosa, como leo que escriben tus amigas de toda la vida en las redes, como dicen todos.
Intento honrar de esa manera tu modo.
Como si les restaras desconsuelo al desconsuelo.
Y así nos das, tan generosa, un poquito de tu eternidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Margarita, la Ley Banelco, J'accuse o de como construir odio

"Además, la gente estaba harta de oír acusar a todo el mundo, 
y probablemente muchas veces sin
ninguna prueba, y oírselo a alguien que se excluía 
él mismo de la categoría especial a la
que, sin embargo, era sabido que pertenecía y
 en la que tanto le gustaba colocar a los
demás" 
(Marcel Proust, El tiempo recobrado).

I
E. Zola denuncia a varios altos funcionarios y militares
por su falsa acusación de espionaje y traición contra
el Capitán Dreyfus
No leí el Yo acuso de la diputada que fuera miembro informante de la Ley de flexibilización laboral ("Ley Banelco) de los 90. (1) Una ley que pasó a la historia por dos razones principales: porque fue uno de los casos de mayor corrupción en el Congreso Nacional, que provocó la renuncia de Chacho Álvarez y el comienzo del fin del corrupto y asesino gobierno de la (primer) Alianza -que integraban Lombardi, Cavallo, Lopérfido, Patricia Bullrich, entre otros-, y porque venía a dar por tierra con los derechos de los trabajadores. Derechos que eran el resultado de décadas de luchas, huelgas, represión, piquetes -que no se llamaban así- y que habían militado desde comienzos del siglo XX los trabajadores y trabajadoras, principalmente inmigrantes pobres, que eran socialistas, anarquistas y comunistas. Luego se consagraron como derechos gracias al temible "hecho maldito del país burgués" en su primer gobierno. Por ejemplo, jornadas de 8 horas, vacaciones pagas, estabilidad, indemnizaciones, aportes previsionales, ¿te suena?
Stolbizer acusa a CFK de tomar una marca de agua mineral cara
En el año 2000, la por entonces integrante del bloque cavallista/delaruísta neoliberal informaba en aquella sesión con un discurso que expresaba, mediante la corrupción del lenguaje que implica el uso de mentiras y eufemismos, lo contrario de lo que la ley proponía. Ella decía:
 “Nosotros necesitamos recuperar el derecho colectivo por sobre el derecho individual, recobrar el protagonismo de los representantes de los trabajadores para garantizar la disminución del grado de debilidad y vulnerabilidad que hoy padecen cuando se reúnen con su empleador para resolver el conflicto”.*
Ya sabemos de qué la iba en verdad la ley. Por otra parte, en ese mismo y nefasto debate, pero en el Senado,  la por entonces legisladora "santacruceña Cristina Kirchner afirmara que 'como peronista no cambio caída de salarios por planes Trabajar'"”.**
Siempre pensé que defender los intereses de patronales inescrupulosas y explotadoras, a costa del sufrimiento del pueblo trabajador, era por sí mismo un hecho corrupto, en especial, si venía de la mano de supuestos representantes de ese  pueblo, pertenecientes a partidos políticos supuestamente populares, como el peronismo o el radicalismo.
La actual acusadora por aquellos tiempos votaba a favor de darle a Cavallo superpoderes, es decir, al mega corrupto ministro que nos endeudó en la dictadura y durate el menemismo, causando así uno de los mayores daños que el pueblo argentino padeció.
Que los #macrisCeoócratas, o los #TrumpCat hagan eso, es lógico, representan los intereses de su clase, su constitución estructuralmente corrupta y mafiosa.
Lo otro es mas perverso.
Sin embargo no fueron los escándalos de corrupción lo que hicieron caer al gobierno de la Alianza, creo yo. No fue la Ley Banelco promovida por Margarita Stolbizer, entre otros. Fueron sus contradicciones, su incapacidad para resolver los urgentes problemas del pueblo argentino, su respuesta represiva a los justos reclamos y el asesinato de más de 30 personas en las calles.
Confieso que  ver el pretencioso remedo del  J'acusse en una edición muy cara, ocupando espacios centrales en las vidrieras y góndolas de las cadenas de librerías, me produce una mezcla de estupor, risa y vergüenza ajena. Calculo que habrán sido los editores quienes le propusieron a esta dirigente el título, pero creo que ha sido un error considerando que su pequeña minoría de seguidores se consideran cultos y "progresisas", gente "honesta", algo así, a juzgar por el relato que han construido en torno  esta señora tan aseñorada.
Con su aliado contra CFK, denunciado internacionalmente
por el caso más
 grande de corrupción que se conozca en el
 siglo XXI, los Panamá Papers,
por el cual reunciaron mandatarios de varios países.
Curiosa la cita a una de los textos de denuncia que mayor impacto político causaron en la Francia del siglo XIX,  el original de Emile Zola. Valiente, militante, el escritor denunciaba uno de los casos de mayor injusticia impartida por los poderes, sobre todo el militar y judicial, fundada en un profundo antisemitismo y en la necesidad de brindar impunidad a los verdaderos responsables de un crimen contra la nación. Todo el aparato judicial se puso en marcha para encontrar un chivo expiatorio. Y hablando de chivos expiatorios, quizá algún psicoanalista pueda abordarlo mejor desde esa perspectiva en este caso, ya que la usurpadora del título acusador es, paradójicamente, la constructora de un nuevo Dreyfus.

II.-
Recuerdo el impacto que me causó esta lectura del J'acusse, como el de la novela Verdad, en una edición de letras muy pequeñas que a mi padre le había regalado de chico una de sus tías Scheiner, que era una inmigrante rusa que había podido estudiar en la UBA y se dedicaba a las traducciones para ganarse la vida. En la comunidad judía causaba especial impacto esta lectura, supongo, también en Argentina, donde el fantasma de los pogromos perseguía a mis parientas que habían huido de una Europa que en cierta forma, se parece a la actual: nuevo avance del fascismo, el nazismo y otros formas de persecución e intolerancia.
Ni Macri, ni Trump salen de la nada. Muchas veces, estos discursos moralistas y antipolíticos como los de Carrió o Stolbizer constribuyen a crear un clima donde en lugar de una sociedad que reconoce sus conflictos, sus agonismos, se promueven prácticas de odio, de rechazo total por el otro, al considerarlo un enemigo, un no humano. Se forman cadenas de significantes y equivalencias, donde quien enuncia desde una supuesta superioridad moral -que no requiere ser probada y pese al a evidencia de la historia en contrario, como la participación de Stolbizer en la Ley Banelco- acusa, sin necesidad de probar nada y busca la proscripción, anulación o destrucción del otro.
Su gobierno mató a muchos argentinos en Plaza de Mayo en un funesto diciembre. No sé si escribió en ese momento otro Yo acuso para denunciar a sus por entonces -y ahora-socios políticos.
No creo en las buenas intenciones. En política, hay acción, prácticas, discurso (que es también práctica). No hay Yo acuso sin un mea culpa, para quien tiene más de 16 años y muchos años de vida pública. Años, por ejemplo, de ejercer la diputación y poco proyecto, poco trabajo, poco producido.
Pero volvamos a Emile Zola.

Consecuencias de la Ley de flexibilización laboral promovida
 por Stolbizer y la (Primer) Alianza. Fuente
No es el naturalismo la literatura que más me gusta. Sin embargo mucho después de Verdad, ya pasada la pubertad y finalizando la adolescencia, descubrí En busca del tiempo perdido. Como a muchos lectores, eso cambió mi vida para siempre en varios aspectos. En este caso lo menciono porque fue allí donde alcancé a comprender de otra manera hasta qué punto caló profundo en los hábitos, las gramáticas, las relaciones sociales, familiares, de amistad, y hasta en el mundo marginal de las prostitutas francesas, este caso.
Para personajes como Swann, implicaron la caída del podio de favoritos en el que la aristocracia del Faubourg Saint Germain lo había dejado ingresar debido a sus conocimientos estéticos, su cultura, su elegancia, sus juicios artísticos, su capacidad de seducir, su amabilidad, y, sobre todo, su riqueza. Si durante años esas cualidades les hicieron olvidar a príncipes, duques y duquesas, y otros miembros de las elites y de los burgueses en ascenso, como el propio Swann -y como la familia de Marcel Proust-, su pertenencia a la vil raza de los judíos Dreyfus reavivó todos los odios, fanatismos y deseos de exterminar al otro distinto, peligroso, inquietante. Ese que atrae tanto como repele, como le pasa a los machos violadores con las mujeres; como le pasaba a los torturadores genocidas de la ESMA con las detenidas, como les pasa a las políticas que no saben legar al corazón del pueblo ni a su cabeza, con el peronismo.
Ser judío, ser K, ser latino: cjorro, corrupto, asesinos de Cristo y mata niños.

III-
Sospecho que este producto comercial de campaña no dará el resultado esperado. Me parece que han subestimado  al propio electorado de Stolbizer, a ese 3, 51 % que la acompañó, y entre los cuales no tengo dudas de que hay gente lo suficientemente formada, en política y en el plano cultural, para distinguir una denuncia, una investigación valiente que apunta al corazón de los poderes corruptos de un rapto de narcisismo para recaudar fondos, porque su electorado pertenece a sectores medios urbanos universitarios principalemnte, que saben perfectamene de qué se trató el caso Dreyfus, por más fanáticos que sean, por más enfermos de odio que estén hacia el kichnerismo, eso lo saben.
¿Era necesario tanto?
"Ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot".







(1) En febrero del año 2000 el gobierno de la Alianza presentó ante el Congreso un proyecto que daba continuidad a las leyes sancionados durate el menemismo: achicameinto del Estado y en perjuicio de los trabajadores, como las leyes 24.013 (Ley de empleo) y la 24.465 (Régimen de Contrato de Trabajo), que dieron sustento legal a los contratos “basura” y protegían a los empresarios que despedían obreros sin pagar indemnizaciones. El proyecto de la Alianza avanzaba más: pese a las mentiras con las que la presnetó en el recinto la diputada Stolbizer, le daba marco legal a la flexibilización laboral. 



* Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Stolbizer-la-defensora-de-la-reforma-laboral-de-la-Banelco y http://www.lanacion.com.ar/6671-se-aprobo-en-la-camara-baja-la-reforma-laboral
** Fuente: diario Página 12, recuperado en http://www.pagina12.com.ar/2000/00-05/00-05-12/pag05.htm