Último verano en Stalingrado, novela

lunes, 31 de diciembre de 2012

Palabras a los lectores de este blog

Quiero agradecer a todos los lectores de este blog, a los de la primera hora, a los fieles, a los infieles, a los ocasionales, a los que dejan comentarios, a los desconocidos.
Este espacio comenzó por impulso, placer y necesidad, casi a mi pesar, como todo lo que tiene que ver en mi mundo con la lectura y la escritura. En este caso la necesidad de compartir impresiones,  opiniones políticas, obras de artistas de distintas disciplinas, imágenes, lecturas, retratos, películas, música.
Nadie encontrará acá crítica literaria o cultural, ni análisis político ni abordajes académicos de la historia; ni ideas muy elaboradas. Son apenas palabras cromáticas, impresiones fugaces, letras que corren por el teclado para conectar.
Todo es ficción, todo lenguaje es metáfora y todo proceso de comunicación es profundamente humano.
Que tengan un feliz 2013, les dejo este fragmento del poema clásico de JLB y esta imagen de Magritte:
"El cheque en blanco", 1965
Un lector (JLB, 1969)

Que otros se jacten de las páginas que han escrito;
a mi me enorgullecen las que he leído.
No habré sido un filólogo,
no habré inquirido las declinaciones, los modos, la
laboriosa mutación de las letras
la de que se enduerece en te,
la equivalencia de la ge y de la ka,
pero a lo largo de mis años he profesado
la pasión del lenguaje.
Mis noches están llenas de Virgilio;
haber sabido y haber olvidado el latín
es una posesión, porque el olvido
es una de las formas de la memoria, su vago sótano,
la otra cara secreta de la moneda. (...)






viernes, 28 de diciembre de 2012

Miente

Miente.
Tanto miente que ya no le sale decir la verdad ni aunque quiera. Ya ni sabe qué le conviene, olvida qué mentiras dijo a quién, se confunde, se traiciona.
Por supuesto que todos mentimos de un modo u otro, algunas veces, en ciertas situaciones, a determinadas personas. Omitimos, callamos. Evadimos verdades dolorosas, ocultamos, simulamos.
Sin ese recurso la civilización sería imposible, la sinceridad acabaría con los vínculos, con todos, dañaría. A ver, sin una dosis de hipocresía la humanidad no tendría ni un minuto de paz.
Pero me refiero a otra cosa.
Este MIENTE.
Mitomanía, se le dice. Vivir en, para y por la mentira.
Enfermedad en la psyche del mentiroso compulsivo cuya vida se funda en mentiras, como sus vínculos  sus poses, sus simulacros.
Adentro, detrás de las cientos de máscaras, puro vacío, inseguridad y dobleces.
Pasa límites. Usa la enfermedad, inventa pasados, especula en cada palabra y en cada gesto busca obtener del otro una ventaja.
Y al final de tanta sanata, el abismo de la nada, la ausencia de algo total de algo genuino, un pozo de mierda.
Como dijo el poeta Alexander Pope: "el que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera".

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Una misma tarde


"Y comprendo que la escritura es una manera única de iluminar la conexión entre el pasado y el presente. Y eso me alienta a empezar: no como quien informa, sino como quien descubre"
        (Leopoldo Brizuela, Una misma noche, p. 43)
"La amnesia es política de poder" 
(Pedro Lemebal, ESMA, 15/12/12)



La literatura es ambigua, dice de otro modo el narrador de Una misma noche.

Y hoy la realidad, quizá por hacer honor a las ideas de Oscar Wilde, se ha puesto a imitarla. 
1) El sábado visitamos la ESMA con P y C, fuimos a ver la performance del escritor chileno, "puto", "zurdo" y transgresor, Pedro Lemebel. Muy "querido" por la derecha neopinochetista que encarna Piñera (y su "piñerarte", el ministro de Cultura, al decir de Lemebel), por supuesto.
Y Lemebel leyó una crónica, ahí, en la misma ESMA, sobre el secuestro de los padres de Victoria Poblete.
Víctimas de la Casa de 30, fuente
2) Se sancionará esta tarde en la Cámara de Diputados de la Nación la molificación en la Ley de Trata de personas. Y quizá, sólo quizá, Susana Trimarco pueda recuperar la esperanza que los jueces tucumanos le picanearon la semana pasada con la sentencia absolutoria a los 13 acusados de secuestrar y esclavizar a Marita.
3) Habrá sentencia en la ciudad de La Plata en el juicio del "Circuito Camps", tan presente en el extraordinario relato de Leopoldo. Quizás esta tarde los familiares y amigos de las 280 víctimas puedan empezar sus duelos.
diciembre 2001, fuente
4) Recordamos a las 39 víctimas fatales de la represión ordenada por De la Rúa, Reutemann y demás cómplices y responsables políticos que intentaron acallar  los reclamos de los hambreados con balas.
5) Los representantes de los trabajadores agrupados en la CGT "moyanista" y la CTA (¿extraviada?) eligieron esta fecha para reclamar por impuesto a las ganancias e inflación. Rarísimo.
Y los lápices siguen escribiendo.

martes, 18 de diciembre de 2012

El fin de la inmortalidad

"La muerte de algo inmortal que vive en no-sotros: un oxímoron tan despiadado como la misma enfermedad."  


No sé por qué el cáncer sigue siendo algo tabú.
Gabriela Liffschitz, autorretrato
Quizás porque los enfermos, en general, se ponen pudorosos. Quizás porque se sienten un poco culpables, como con las enfermedades mentales, en razón de una bastante instalada tendencia a berretizar el discurso del psicoanálisis y de otras corrientes de pensamiento que creemos buscan que nos hagamos responsables de las enfermedades, y de los síntomas, como culpables.
Me golpeo el pecho y digo: mea culpa, tengo cáncer. 
Y ya se escuchan los prejuicios y los estereotipos y las univocas explicaciones.
Y ya se escuchan los bisbises e interpretaciones, sobreabundancia de empobrecidas lecturas de metáforas del cuerpo: hizo un cáncer porque se lo traga todo (el veneno, el rencor, el desamor); porque es mala/o. ¿Es de mamas? Tiene un problema con la maternidad. Es de garganta, es todo lo que calla, y bla, bla, bla. Mal leemos libros como La enfermedad como camino. Todos conocemos terapias alternativas, tenemos la posta en cuanto a los alimentos, lo sabemos todo de la biología molecular, el yoga,  la importancia de estar de buen ánimo (tomemos nuestra muerte a la ligera, che, no es para tanto, m`hija/o, ¡haga estos ejercicios y todo estará de perillas!).
Y miran unas miradas como si dijeran: ¿y cómo es posible que "esa" se arregle así las uñas y diga que está sufriendo, ehhhhh?  ¿Y por qué esa preocupación por la ropa con que irá al hospital si en el quirófano al fin todos somos cuerpos desnudos, casi anónimos (y eso por no mencionar la morgue)? No se haga la viva, jeje, Si usté está casi desahuciada. **
"En 2010 unos 600 mil estadounidenses y más de 7 millones de personas en todo el mundo murieron de cáncer. En Estados Unidos, una de cada tres mujeres y uno de cada dos hombres desarrollarán cáncer durante su vida. Una cuarta parte de las muertes estadounidenses, y alrededor del 15 por ciento de todos los fallecimientos en el mundo, se atribuirán a él.” *
¿Pueden todas estas personas enfermarse por lo mismo? ¿Pueden todos estos sujetos, diversos, afrontar del mismo modo la experiencia de la enfermedad?
Cuando al fin hayamos un diagnóstico, después de una temporadita en los infiernos del dolor y la especulación confusa, ¿acaso no nos aferramos a eso, al nombre, aún al más aterrador, porque el nombre ordena, organiza? Y entonces sabemos (creemos) saber cómo seguir, qué comer, qué medicamento tomar, si tenemos que modificar nuestras prioridades, ordenar  los bienes, despedirnos de la vida, tratar de renunciar a lo que amamos si aferrarnos inútilmente pero a la vez sin bajar los brazos.
(Ya estamos del otro lado, del lado de la enfermedad, en la frontera que nadie en general quiere traspasar. 
Allí estamos, irremediablemente solos, frente a nosotros mismos, sin palabras, sin puentes.
Mirar al hijo, al hombre que amamos, a los amigos, a la familia y pensarlos ya sin uno. 
El ciruelo recién plantado, el sobrino pequeño, el amor que ni empezó, la novela inconclusa,  el beso que nos faltó dar, el perdón no pronunciado, la piña escamoteada, las facturas si cobrar. Distantes. Bellos. Imposibles.
Nuestra vida sin nosotros, y nosotros sin ella.)
Y está el que ha perdido a alguien de un tiro, en un accidente, de un repentino paro cardíaco y dice: al menos ustedes pudieron prepararse, despedirse, hacerse a la idea. ¿A qué idea?
¿No es acaso posible que tengamos un poco de paciencia con los enfermos y con nuestras enfermedades, sin juzgar (nos) ni decirnos, definirnos, tan a priori?
La enfermedad y el riesgo de muerte es cotidiano, es estar vivo y lo que ocurre cuando estamos con un pie sobre el abismo es que lo recordamos. Nada más. Nada menos.
No tengo cáncer, al final. ¡Alegría! No moriré este año, no moriré de este dolor insoportable, parece. ¡Alivio! 
Pero moriremos. Somos mortales. Y nuestra ausencia hará sufrir a otros y es por eso también que ya no somos libres. Y debemos cuidar nuestro cuerpo como si fuera nuestro y como si fuera ajeno porque casi nada nos pertenece del todo. Y de pronto la enfermedad nos cachetea para que nos hagamos cargo de eso, de la vida, del soplo del alma que ya no recordamos cómo nombrar.
Pero recién ahora digo la palabra y creo que tuvo que ver conmigo. 
Digo la palabra (cáncer, maligno, benigno, tumor) que no me animaba, que otros tal vez dijeron cerca mío, que dije de otros queridos (amigos, compañeros, algunos vivos, otros muertos). No hay que tenerle lástima a los enfermos. Los enfermos son(mos) como los sanos. Quieren (queremos) ser amados, comprendidos, cuidados.
Gabriela Liffschitz, autorretrato
La gran diferencia de pasar una experiencia de enfermedad tan intensa es que el dolor físico enseña de su ausencia,  enseña de la potencia vital de la salud, que es la enfermedad, que es el cáncer y cualquier otra, la vida, y la muerte, que es estar y no estar, dejar de ir a los lugares, de ver a las personas, de militar las causas, de aprender. Cesar de sufrir,  de desear, de respirar. Dolernos por lo que nos han extirpado, mutilado, matado, para manteneros con vida. Y volver a reír, a leer, a hacer el amor, a escribir. Y una y otra vez. 
El cáncer, la enfermedad y la muerte están en nuestro adn (son nosotros), en nuestro genoma, diría Mukherjee, con toda la potencia latente de cualquier otra célula. Vivas.

 Mukherjee, Siddhartha,  El emperador de todos los males. Una biografía del cáncer, Taurus, España, 2011, 640 págs., en http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7824-2012-04-01.html.
** evoco al escribir esto también recuerdos vagos de lejana lectura de Un final feliz, de Gabriela Liffschitz,publicado en 2004 post mortem.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Hasta que te encuentre (una primera lectura)

Si este fuera un blog de reseñas estaría en un problema. Pero como no lo es, van en caliente acá apenas  primeras impresiones al terminar Hasta que te encuentre, la última novela ("ladrillo" de más de 1000 páginas) de John Irving, a la que me aventuré por recomendación de A.F. y gestión de A. (Sé que la crítica en general no la recibió bien y remito a Rodrigo Fresán para quienes estén interesados en un buena). 

Quizá porque me acompañó en esta larga convalecencia con la cual la enfermedad crea universos paralelos, quedará probablemente asociada para siempre en el antes y después del quiebre que suponen los grandes finales/comienzos en la vida. Todavía en caliente me atrevo a decir que es de esas lecturas que nos marcan como los tatuajes. Tampoco podría decir por qué, desde un punto de vista de análisis (no es la estructura, ni el tono, ni la construcción gramatical), como no sea la propia narración, la historia que cuenta, las vidas de los personajes.
Fuente
Tal vez porque trata sobre la memoria, su capricho y subjetividad, el peso y las marcas que los relatos (la palabra y el silencio) de nuestros padres y otros que también nos crían y educan, adquiere en nuestros modos de comprender el mundo, de construirnos a nosotros mismos, de vincularnos con los demás.
¿Acaso es posible distinguir la vida, la memoria, la percepción, de otras ficciones con las cuales percibimos el mundo? ¿Acaso hay una novela que sintetice todas las novelas de un escritor, una en la cual éste emerge despojado de casi todos los artificios y simulacros, con la pureza y perfección de una partitura tatuada en la piel?
Jack Burns, protagonista de la novela, es hijo de Alice "la Hija", tatuadora escocesa que emigra a Canadá en los 60 y de William Burns, organista de muchas de las principales iglesias protestantes europeas (Copenhague, Amsterdam, Oslo, Helsinki...). Fruto de un accidentado romance entre una muchacha que ama hasta la locura y un músico apasionado por su arte, la religión, los tatuajes, pero no por Alice.
órgano en la Iglesia de Temppeliaukio, Helsinki
Los primeros años de Jack transcurrirán en la búsqueda a la que su madre lo somete, recorriendo una a una las frías capitales del Báltico en las cuales su padre toca el órgano, sin lograr jamás alcanzarlo, mientras su madre hippie se gana la vida "entre las agujas" de los estudios de distintos artistas del tatuaje que la contratan como ayudante o aprendiza. 
Al volver a Canadá, Jack se educará gracias a la generosidad de un colegio religioso casi exclusivamente femenino, y destacará al crecer, como actor y como luchador.
Hermoso Jack, hijo del mujeriego y bello William, pequeño, raro, nunca logra saber muy bien quién es ni porqué las mujeres, en especial las mayores, se sienten tan atraídas por él.
Siempre acompañado por la presencia constante que es la gran ausencia de su padre, Jack no consigue  integrarse del todo en ninguna parte.¿Siempre estará actuando para su "público de un sólo espectador"?
¿Y cuáles son los territorios de esta vida novelada, las ciudades en las que vivirá Jack, los países que recorrerá, los ámbitos (el colegio religioso, en Canadá; la Universidad en Maine, los comienzos de la carrera como actor profesional y escritor  Los Ángeles  o bien los habitantes y ambientes de cada uno de esos lugares en los que, gracias a la rigurosidad perfeccionista y obsesiva  de Irving, vivimos con los personajes  los climas, los diálogos, los detalles, las descripciones,  las películas, la música?
Las charlas con su maestra en la capilla del colegio St. Hilda; las noches de descontrol en Santa Mónica, con sus travestis, sus parejas lesbianas y sus putas y sus "estrellas" y modelos en ascenso, las bulímicas, las  anoréxicas, los alcohólicos y sus agentes, los chantas, los que no lo logran, los que quedan en el camino, el circuito under, el negocio del porno, los guionistas; y una y otra vez, los adultos que se abusan de los niños, en la cama o e la escuela, o en la calle, lo mismo da.
La soledad de no poder amar a ninguna persona real.
En la novela están los temas clásicos de Irving: las marcas que deja no sólo el abuso, también las familias disfuncionales; las perversiones sexuales; la obsesión maníaca de algunos por corromper la inocencia; el cine, la literatura y el arte en general considerados como trabajos de tiempo completo y gran exigencia, sin romanticismo; las madres y los padres narcisistas; los cuerpos, sus marcas, las enfermedades, las pérdidas, el dolor y la muerte.
Están los maestros/as que nos enseñan en la infancia cosas valiosas, que confían en nosotros y nos permiten sortear los boicot, las enfermedades mentales, las depresiones, las inseguridades que los abandonos de quienes se supone deberían amarnos nos ocasionan.
http://respvblicarestitvta.blogspot.com.ar/2012/10/resena-de-hasta-que-te-encuentre-de.html
Rosa de Jericó, (fuente)
Están Emma Oastler, la (¿hermanastra?) de Jack, una suerte de guía en los infiernos, que lo acompañará desde la escuela primaria; en la "rara" nueva familia que arma la madre de Jack y que incluye a la menuda y bella Leslie Oastler y el odio a los hombres; y luego en el mundo adulto que compartirán en Hollywood, con sus buenas dosis de frustraciones amorosas y sexuales.
Esos amores tortuosos y torturados, que se forman a veces con nuestros compañeros de desdicha que son a la vez protectores y demandantes.
Ni un punto, ni una coma, libradas al azar, como si esta novela acerca de la búsqueda del padre, la búsqueda de nuestro verdadero papel (sin guiones de otros ni actuaciones travestidas); del deseo de saber quiénes somos, quién nos ama, la necesidad de sentirnos parte de algo más grande, de perdonar a quienes más nos lastimaron, el goce de poder amar y construir una pareja, una familia, formaran parte de la terapia del personaje (y del autor) y su diálogo con la psiquiatra, su recomendación de ordenar el relato por orden cronológico, sin dejarse tentar por los atajos.


Irving, John, Hasta que te encuentre, Fabula Tusquets, España, 2008, 1020 págs.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Claroscuros y matices

 Compañeros, “avivados”, cómodos ingenuos y otros

"El mundo es demasiado peligroso para vivir, - no por las personas que hacen el mal, sino por la gente que se sienta y deja que suceda".
Albert Einstein (1879 - 1955) 

  1. Fiesta menemista

Todos conocemos oportunistas de toda laya, se meten en la política como si fuera una empresa y la usan para acumular bienes. Los hay en todos los partidos y espacios políticos. Muchas veces tienen, incluso, un discurso antipolítico. En jerga de entre casa (citando a una amiga  por esa estética de nuevos ricos a la que sucumben en general), los llamo "fiesta menemista". Suelen aprovecharse de quienes tienen verdadero compromiso con su militancia. Actúan como mercenarios, nunca son leales a una ideología o a un proyecto, ni a un liderazgo. Solo son leales al dinero y entienden la construcción de poder político no como la condición para transformar la sociedad, sino como un medio para enriquecerse.
En los 90 se pavoneaban como exhibicionistas, ahora intentan disimularse, pero son los mismos. Personas indiferentes al sufrimiento de sus prójimos, que solo piensan en su propio bienestar: nunca les alcanzan los bienes que tienen, jamás han sacrificado su tiempo ni sus recursos en ninguna tarea solidaria. A veces dan una limosna, que es una manera de reafirmar su posición de privilegio y poder. Se creen con derechos pero no con responsabilidades, detestan pagar impuestos y reclaman que hay corrupción mientras se benefician de ésta sin "ensuciarse".

2. Cómoda ingenuidad

Otros conciben a la Nación, a la república y a la sociedad de manera abstracta, no se interrogan acerca de la historia ni de las relaciones de poder. No quieren responsabilizarse por el conjunto, creen que pagando impuestos se hacen acreedores de todos los derechos ciudadanos por su sola pertenencia de clase. Se trata de sujetos que, pese a haber tenido todas las oportunidades de educarse como ciudadanos, persisten en una terca ignorancia.   
Mantienen posturas confortablemente ingenuas, como si el hecho de que otros la pasen mal o bien no tuviera relación con su situación. Aunque declaran no soportar la violencia (que siempre es de los otros) y se consideran a sí mismos moderados, sobrellevan sin que les quite el sueño la violencia lacerante de la injusticia social. Pronuncian frases del tipo “igualar para abajo”, ¡cómo si fuera posible distribuir la riqueza de algún otro modo que no sea afectando intereses! Parecen habitar un mundo de puras certezas y algunos, incluso, hablan cual si estuvieran imbuidos de una superioridad moral: acusan, señalan, juzgan pero rara vez se miran en el amargo pero revelador espejo de la autocrítica.

3.Discutidores

También conozco gente y tengo amigos que no soportan a este Gobierno que yo, en cambio, siento mío y admiro, (aún cuando reconozco mis diferencias con algunas políticas). Si son discutidores como yo, discutimos. La reconozco como gente que piensa distinto a mí en muchas cosas, pero no por eso deja de ser valiosa, capaz, comprometida, responsable, jugada. A veces, al calor de las discusiones, nos vamos de mambo, ellos, o yo. Y reculamos un poco porque nos queremos, nos respetamos, nos sabemos buena leche y  no queremos que los desacuerdos políticos puntuales nos separen en otros aspectos. A la hora de los bifes, estaremos del mismo lado probablemente.

4. Compañeros

Y además, tengo compañeros/as que me enorgullecen, que nunca han hecho de la política un negocio, que están comprometidos con sus ideas (que son las mías también), que siempre, aún en distintos contextos y ámbitos, han actuado solidariamente, se han involucrado con los otros, combatido la injusticia social, sacrificado energías, tiempo, recursos materiales, para ayudar a quienes más lo necesitan.
Compañeros que saben que el solo hecho de poder comprar dólares, o viajar, pone al desnudo la injusticia del sistema y nos compromete a trabajar para modificarlo, incluso si eso implica renunciar a algunos privilegios con los cuales nos favoreció la fortuna.

5. Los míos

Con muchos de estos últimos nos sabemos contenidos en el proyecto que conduce Cristina. Lo sentimos cuando eso significaba quedarse muy solo y aislado y lo sentimos cuando arrasó en las urnas en 2011. Por supuesto que debatimos, y a veces nos peleamos, y tenemos contradicciones, cobardías, oscuridades, matices. Nos reímos de nosotros mismos, y coincidimos a veces con compañeros que están en otros espacios,  analizamos, nos equivocamos y nos hacemos el aguante. 

6. Egoístas quejosos

Respeto a todos los que están dentro de los límites de una ética democrática. 
Sin embargo la palabra, el análisis, la queja, el reclamo de los ciudadanos que nunca han hecho algo por otros, que esperan que las soluciones lleguen siempre “de afuera”, que no se consideran responsables por el conjunto, que siempre priorizan su bienestar a cualquier precio y que solo se involucran en lo político cuando perciben que sus bienes o sus posibilidades de prosperar encuentran límites, para mí es palabra devaluada. Como la del conductor que protesta por el caos de tránsito mientras comete varias infracciones al día, como la del que evade impuestos a la vez que  reclama más educación y más salud, como la de los grandes chorros de este país que se quejan por la inseguridad jurídica.
Caravaggio, Cena en Emaús. 1606. Óleo sobre lienzo. 141 x 175 cm. Pinacoteca de Brera. Milán. Italia



jueves, 1 de noviembre de 2012

¿La tenemos adentro?

 ¿Tendremos adentro un/a enano/a del Tea Party? (algunas obviedades del #8N)

En otra época se decía que todos teníamos adentro al enano fascista. Y lo teníamos, si bien algunos más adentro que otros.
Ahora sucede lo mismo con algunas ideas básicas del liberalismo meritocrático encarnadas en el sentido común. (La más detestable y reciente muletilla mediática del garca gurú de los ricos y los bobos: "si sucede conviene"). ¿Tendremos adentro un/a enano/a del Tea Party?
Me molesta cuando gente "educada", sostiene, muy suelta de cuerpo y convencida, que sus privilegios son derechos adquiridos o incluso, que sus derechos son resultado de una suerte de mérito personal y/o familiar y no de luchas y sacrificios colectivos, y del factor suerte.
Fuente
¿Saben que sostienen posturas como las de Ayn Rand, filósofa del gusto de tipos como Macri, grandes promotoras de la vieja idea del egoísmo en su sentido más atávico:  la exaltación de la construcción personal, de un supuesto heroísmo y creatividad en cómo se construyela propia vida, en paralelo al rechazo de la solidaridad y la promoción de la crueldad con los pobres?
Ponele que te dicen: mis abuelos eran inmigrantes, se pelaron laburando y yo por eso nací en casa propia (¡cómo amamos la propiedad privada! ¡Qué seguridad nos da!), pude estudiar hasta en la universidad (que es pública y se sostiene en gran medida por el aporte impositivo de los más pobres). ¿Y? ¿Cuál es el mérito? ¿Que teniéndolo todo servido lo tomaste?
¿Y cuántos de los coterráneos de tus abuelos perecieron sin poder escapar/emigrar? ¿Y qué condiciones tenía el país que los recibió, que les permitió prosperar? ¿Y cuál es el mérito de no nacer en África, o en una villa miseria, o de una madre adicta al paco, o de un padre golpeador y abusador, o en medio de un barco que se hunde o en el desierto de la Sonora tratando de cruzar la frontera o en un campamento palestino en pleno bombardeo? ¿Y qué mérito tenés en que tus padres, o uno de ellos, viviera y haya deseado (y podido) amarte, criarte y mantenerte?
 Ponele que te sostengan: yo que aporté toda la vida me jubilo con lo mismo que esa/ese que no aportó.
¿Y qué mérito tiene haber tenido la oportunidad de acceder a un trabajo en blanco con aportes de ley frente a una persona que se las tuvo que rebuscar con condiciones laborales precarias e injustas?
Si  hay injusticia social (¿y alguien puede negarla cuando el 10 % de la humanidad se queda con más del 83 % de la riqueza?) no hay acceso a ningún bienestar como resultado del mérito.
Fuente
Claro que no le resto valor al esfuerzo, a la capacidad de luchar y sobreponerse a las adversidades. Pero sobre todo, ¿no se tratará de construir colectivamente los recursos sociales que fortalecen a los ciudadanos, a los sujetos?
¿Qué gran mérito es nacer con todos los sentidos funcionando, con dos piernas, con dos brazos, sanos y amados?¿Eh? ¿Qué clase de persona sos?
¡Dejáte de joder y de buscar excusas para justificar tu rechazo a las medidas inclusivas del Gobierno de CFK! ¡Asumirse como un egoísta y defensor de privilegos no puede ser tan terrible, si después de todo, la tenés adentro! Andá nomás al #8N con Pando, con Amadeo, con Macri, con Patricia Bullrich, con unas esvásticas bien impresas.
Mejor lo dice Gore Vidal: «Rand siente una gran afinidad por las personas que se hallan a sí mismas perdidas en una sociedad organizada. Son personas renuentes a pagar impuestos, que no soportan al estado y sus leyes y que sienten remordimientos frente al dolor ajeno pero buscan endurecer sus corazones. A estas personas ella les ofrece una solución muy atractiva: el altruismo es el origen de todos los males, el interés individual es el único bien. Si alguien es estúpido o incompetente, ese es su problema».

Perdón por estas obviedades que a veces no parecen tan obvias.


martes, 30 de octubre de 2012

Mad Men (o de cómo “el mundo sigue sin nosotros").

“El mundo sigue sin nosotros. No nos lo tomemos como algo personal” Don Draper. Mad Men 02×13

¿Por qué me encanta Mad Men?

fuente
Ponele que sea porque se trata de una serie ambientada en los 60, en Nueva York, en las vidas y el negocio de los creativos y empresarios de una agencia de publicidad situada en la importante Avenida Madison (así que el nombre Mad Men juega con eso, con los hombres de Madison y los "locos").

 “Las personas nos dicen quiénes son, pero lo ignoramos porque queremos que sean lo que nosotros queremos que sean”. (D.D)

Ponele que te diga que el protagonista, Don Draper (DD), esconde un secreto fundamental acerca de su identidad, que el espectador se entera ya en la primera temporada, más no así su bella, conflictuada, sumisa y burguesa esposa Betts, ni sus jefes, socios, ni amigos.
Pero, alguien más se entera. Alguien que envidia y odia a Don (nosotras lo amaremos apenas lo veamos, imposible evitarlo). Y lo sabe también alguien que lo ama incondicionalmente.
Y aún así, no dije nada.
Betty y Don Draper, en el centro
Puede ser que me encante por los guiones de Mathew Weinersencillamente, geniales.

 “El cambio no es bueno ni malo, es simplemente cambio”.(D.D)

La ambientación de la época. Los años 60 irrumpen en la cultura norteamericana y mediática y lo veremos en Nueva York (y sus suburbios) y, un poco menos, en California. La publicidad se instala como la herramienta favorita del capitalismo para imponer el consumo. Kennedy, Nixon, Malcolm X, Marilyn, Cassius Clay, Los Beattles, la carrera espacial, los movimientos emancipatorios de los negros, el cambio de rol en las mujeres y su lucha por ingresar y crecer en el mundo del trabajo; Vietnam, los hippies, sexo, drogas, muuuuuuuuuucho alcohol, muuuuuuuuucho tabaco.
La música. (empezando por la presentación) Genial, cada elección es una pieza de antología y cada final de capítulo es musicalmente perfecto.( los momentos musicales más intensos según la Rolling Stones)
Glamour.
Fuente
El vestuario, las costumbres, las escenografías, las casas, la decoración de las oficinas (la oficina de Roger Starling en Starling-Cooper-Draper-Pryce es una delicia del paradigma estético de los 60, sólo contrastable con el viejo despacho del también viejo fundador de la agencia, Bert Cooper, en las primeras temporadas con su excentricidad que exije que todos entren allí descalzos).
De todo y para todos.

“Vamos a tomárnoslo con calma, si no quieres despertarte embarazada”.(D.D)

Los métodos anticonceptivos todavía no son moneda tan corriente, pero sí los romances secretos, los hijos no deseados, los padres abandónicos, los abortos clandestinos y la prostitución como un medio de ascenso social y/o supervivencia. 
Betty, Joan, Peggy
El modelo familiar está en crisis, la vida en los suburbios (el anhelo de todo self made man, el sueño norteamericano, the american way of life) es opresora y opresiva como en un relato de Cheever. Pesadillas.
Las mujeres están a cargo de los hijos, (los hombres no saben muy bien qué hacer con ellos, como no sea pagar sus gastos y esto no siempre) tanto si son ricas y pueden delegar en niñeras, como si sólo cuentan con la ocasional ayuda de otras mujeres.

“¿Querés respeto? Andá afuera y conseguilo por vos misma”. (D.D)

Las mujeres de Mad Men son atravesadas (y no siempre logran atravesar, podría decirse) por las contradicciones entre los modelos en pugna de: madre-esposa-casta sumisa y doméstica-dependiente (modelo Jackie Kennedy/Betty Draper) con trabajadora-independiente-sexuada (modelo Marilyn Monroe/Joan Hollowey).
La guerra siempre está en el ambiente, como recuerdo de los abuelos (la Segunda), como trauma de los de 40 años (Corea), como destino fatal de los de 30 (Vietnam).
Los hombres deben triunfar (enriquecerse y mantener a sus familias y a sus amantes) y también morir en guerras o infartos.

"Nostalgia es una palabra delicada, pero potente. En griego, ‘nostalgia’ significa literalmente ‘dolor de una vieja herida’. Es una punzada en tu corazón más poderosa que la memoria”.(D.D)

Algo de la estructura narrativa me remite al folletín decimonónico, cada capítulo te deja con expectativas, los cabos sueltos se van cerrando, surgen nuevos. Y nos quedamos extrañando tal vez, como en la vida, aquello que ya fue o que nunca será. Nostalgia.
Los diálogos, seductores, provocadores, chicaneros, mentirosos, como los eslóganes de las publicidades que van creando para Lucky Strike, Glocot, y otras grandes empresas, al frenético ritmo de cócteles, cigarrillos, public relation, en cabarets, hoteles y bares donde se ganan y se pierden clientes, millones y sueños de grandeza.
La riqueza polifacética de los personajes, no solo son muchos y diversos, sino que  ninguno (ni siquiera los secundarios que intervienen en pocos capítulos) está desdibujado, ni es superficial. A lo sumo, lleva más tiempo conocerlo.Y además, van cambiado, como cambiamos las personas, como los personajes de Proust, que cambian por sí y por cómo los vamos conociendo.
Los puntos de vista, van variando. Vemos a través de los ojos de Don Draper, de su esposa Betts, de sus hijos, de la niñera Carla, de las sucesivas  amantes de Don, de las vecinas, de la familia de Betts.

“Lo que llamas amor fue inventado por tipos como yo para vender medias”.(D.D.)

Vemos por medio de los prejucicios, mentiras y secretos de todos los que trabajan en la agencia. De Peggy Olson (comienza como secretaria de Don y llegará ser la primera mujer redactora  de la agencia) y su católica familia; Peter Campbell y su ambición; Roger Sterling, rico, entrañable cínico, alcohólico seductor despreciable, enamorado de...; Joan, imponente belleza gatuna, a quien no podemos evitar querer al descubrir la nobleza con la que sobrelleva sus padeceres.
Los hombres se valen del engaño y la mentira para obtener poder, riqueza y sexo. 
Las mujeres se valen de su atractivo sexual para  ascender socialmente y ocupar espacios de decisión.
¿Y nosotros, los espectadores?
Quedamos rendidos ante el despliegue de encantos de estas historias tan bien contadas y de persoajes que hace todo lo que se supone que consideramos políticamente incorrecto y aun sabiéndolo no podemos dejar de admirar. ¿Será porque “La publicidad se basa en una cosa, la felicidad. Y, ¿sabes lo que es la felicidad? La felicidad es el olor de un coche nuevo. Es ser libre de las ataduras del miedo. Es una valla en un lado de la carretera que te dice que lo que estás haciendo lo estás haciendo bien”.(DD)?

Joan (Hollowey) Francis, Roger Sterling, Lane Pryce, Peter Campbell, D.D, Bert Cooper, Peggy Olson


Ver más:
Mad Men' ha ganado 15 Premios Emmy y cuatro Globos de Oro en las primeras cuatro temporadas, una muestra fehaciente de la calidad indiscutible de una serie que ha marcado un antes y un después en la historia de la televisión

lunes, 15 de octubre de 2012

Acerca de Roderer,

Estuve leyendo Acerca de Roderer, (Booket, Bs. As, 3ra. edic., 2012) una novelita de Guillermo Martínez. y digo novelita porque es breve, sin ninguna connotación negativa. ¡Qué bien escribe este muchacho!, me digo, al avanzar en la lectura que va creando un clima algo fantástico, como el que homenajea, mediante la invención de un libro, a Thomas Mann, y a toda esa tradición de la literatura fantástica, tanto del romaticismo alemán como muy intensa en la literatura argentina.
Un argumento sencillo, un tema clásico: el duelo, la competitividad masculina (aunque, en apariencia, sólo uno de los rivales compite) entre dos adolescentes dotados de una gran curiosidad intelectual e inteligencia. La antigua idea literaria, presente en toda la tradición filosófica y teológica, de que la búsqueda del conocimiento, del saber, la voluntad de develar los misterios, la obsesión humana por  hayar respuestas mediante la razón, lleva a la locura o a la soberbia; al pacto con el Diablo, al abandono del mundo (la vida) y a la muerte. 
Comienza este duelo entre Roderer y el narrador en el Club Olimpo del pueblo, en el ajedrez, y luego, en el reto que supone la creación de un nuevo sistema de pensamiento que desafíe a la lógica como la conocemos. También, como elemento del triángulo que une a estos rivales, interviene el amor de Cristina, hermana menor del narrador. Adolescentes en un pequeño pueblo costero en el sur (Puente Viejo), los años 80. El secundario, Malvinas, el profesor Rago, el opio y sus efectos.
Convaleciente como estoy, sobreviviente como me siento, me identifico serenamente con muchas de las citas y referencias del mundo de esta novelita: 
  • la partida de ajedrez en el club, remite por supuesto a mi padre y a mi hermano.
  • la referencia, por medio de un escritor imaginario, al Doktor Faustus de Thomas Mann (impactante lectura de la adolescencia y la primera juventud de muchos de mis coetáneos).
  • la presencia, la influencia, la seducción de Nietszche y su tesis acerca de [...] El camino de la sabiduría (Der Weg zur Weisheit) en que se describen tres etapas del conocimiento según Nietzsche, simbolizadas con la figura del camello (que debe cargar con todo el conocimiento previo y la tradición), el león, que debe luchar contra todo lo aprendido, y el niño, que ha olvidado todo y mira otra vez a las cosas con una mirada flamante." *
  •  las referencias a Lous Andreas Salomé, al Dostoievski de Los hermanos Karamazov, a Henry James en la Figura en el tapiz, a Balzac. Las asociaciones en las que en mí se agregan: Wilhelm Heinrich Wackenroder, Novalis, Hoffman y el propio Borges.
  • Y si dejo a un lado las referencias a matemáticos y a esa disciplina, lo ya enumerado, la estructura narrativa prolija, cerrada, de una trama (casi) perfecta (y el casi remite a la idea de imperfección presente en toda creación, de la que habla George Steiner y algo insinúa Martínez), me crean la ilusión de un parentesco con el autor, apenas unos años mayor que yo, como si hubiéramos compartido biblioteca en esa edad en la cual, precisamente, casi todo deja una huella que retorna apenas se la evoca por medio de la palabra bien escrita. 


*fuente: http://guillermo-martinez.net/index.php?tarea=fragmentos&idLibro=10&idCap=2

miércoles, 10 de octubre de 2012

Todo eso

Todo ese sufrimiento, esas células, esas miradas que esperan los frutos
todo ese dolor que arrasó con nosotros
nos sacudió de arriba abajo
nos enfrentó al abismo
nos dio vuelta la tripa, sin metáfora
todo eso.
Todas las mujeres de antes
todas las que vendrán
nuestros hombres,
nuestros hijos
todo el amor.
Y  la Tierra gira.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Despedidas

“Quizás el momento de la despedida es el momento más intenso en la relación entre dos personas. Cuando uno se despide de alguien, uno está más con esa persona que si uno la ve vulgarmente. Al mismo tiempo uno sabe que ésa es la última vez. Quiero decir que en la despedida se dan a la vez la máxima presencia y la máxima ausencia, ¿no?”. (J.L. Borges, Diálogos de vida y de muerte)




E. Hopper, Anochecer de verano, 1047x761, 1947
Y tal vez podamos decir lo mismo de la relación íntima que cada uno de nosotros tiene con alguna parte de sí, con lo que fuimos y ya no seremos (pero nos cuesta dejar atrás). En particular, cuando debemos despedirnos de aquello que no fue y, al fin comprendemos con dolor, ya nunca será. 
(Pero todo esto lo entendemos a destiempo, mientras tanto, como personajes de cuentos de Alice Munro, o de retratos de Hopper, nos quedamos como paralizados, perplejos, viendo pasar y alejarse frente a nosotros, todas las variantes y formas con las que la ilusión del amor nos atrapa).




jueves, 6 de septiembre de 2012

Una mujer difícil

La siguiente frase de Una mujer difícil (A Widow for one year, 1999) de John Irving me parece que es en sí misma: un tratado sobre lo femenino y lo masculino; la expresión de cierta pereza intelectual de esa clase media norteamericana bien representativa del establishment exitoso, desde el punto de vista burgués; una forma muy precisa de explicar el inexplicable misterio de quien es el otro cuando ya deja de amarnos o, peor aún, cuando ya dejamos de amarlo; una buena síntesis del gran melodrama y la comedia de enredos que hay detrás de toda historia de amor cuando la tragedia golpea a una pareja (ya sea una pareja de tres, de cuatro, de cinco, etc).
Es un fragmento de un diálogo entre un esposo mujeriego e infiel que acaba de ser abandonado, y  el joven amante de su mujer (que también acaba de ser abandonado)
El esposo dice:
afiche película
"[...] quiero decir, que de no haber habido un accidente, Marion habría seguido siendo difícil. [...] Era una expresión estrictamente masculina que los hombres que se creían corteses decían de sus ex esposas. Era lo que decía un hombre de una mujer inalcanzable para él, o que de alguna manera se había hecho inaccesible. Era lo que un hombre decía de una mujer cuando quería decir otra cosa, cualquier otra cosa. Y cuando un hombre dice eso siempre lo hace en un tono desdeñoso, ¿no es cierto?"

Y quién  podría escribir esa frase, sino alguien como Irving con " la inmensa e intensa voluntad de contar que tiene...", segn Fresán en este reportaje que recomiendo,  por recomendación, a su vez, de otra escritora que puede leer en su blog http://trancebomba.blogspot.com.ar/   


Esta novela se llevó al cine (The Door in the Floor, 2004)  pero "traducida" como "Una mujer infiel", con este staff:
Director:  Tod Williams 
Actores:   Jeff Bridges,  Kim Basinger,  Mimi Rogers, 


viernes, 17 de agosto de 2012

Luz de mis ojos

 "luz de mis ojos tengo un antojo 
 leche de mi sexo tengo un acceso 
y en el fondo creo que llegarán todas
vestidas de plata como una novia"
(Antojo, Palo Pandolfo, Los Visitantes)


El amor es un malentendido que puede prolongarse en el tiempo (¿incluso hasta la eternidad?) o durar un par de polvos de los buenos. (Y desde ya, la infinidad de variantes, matices y claroscuros que podamos imaginar entre estos dos márgenes algo forzados).
El sexo suele ser más franco, con menos margen para las ambigüedades y los simulacros: te gusta, no te gusta, te gusta más o menos. (pero...)
Pero el amor, qué gran enredo, qué comedia trágica, qué tragedia cómica.
Del amor, en fin, se lo ha dicho todo, se lo ha escrito todo, (y no sabemos todavía nada, más que arder, vivir, morir. )
Paolo y Francesca sorprendidos por Gianciotto
  Ingres,  1819, :Museo de BB.AA. Angers
  48 x 39 cm,:Oleo sobre lienzo
A veces creo que si algún día  inventamos un lenguaje  capaz de comunicar con claridad a los hombres y las mujeres, será el fin de la especie, el apocalipsis, la muerte del amor (y tal vez del sexo),  por aburrimiento y/o decepción definitiva y fatal, como en un tango clásico.
(Dionisio no permitas el triunfo de Apolo)
Podemos gustarnos, desearnos, atraernos, comernos ardorosamente, amarnos para siempre, odiarnos sin modales, distraernos civilizadamente, construir familias, vengarnos, disputarnos poder  y todas las combinaciones posibles mientras permanezcamos atrapados en el territorio del misterio, la adrenalina de la curiosidad, la ansiedad, incluso la humillación, el masoquismo, la irresponsabilidad. 
Pero de sólo pensar que un día hablemos el mismo idioma...
De sólo pensarlo.

sábado, 11 de agosto de 2012

Solo así te veré

"Sacar belleza de este caos es virtud"  
(Cerati, Dejá Vú, en Fuerza Natural, 2009)

Un aniversario más para Gustavo Cerati que sigue en ese limbo que es una no vida y una no muerte tan misterioso.
Las redes sociales se pueblan de homenajes, videos, fotos (hermosas), citas. No estoy al margen y reconozco que hay artistas que te marcan tanto que son parte de tu vida. Cuando era adolescente Soda estaba en la cima y, con esos límites (limitaciones) propios de las dinámicas de construcción de identidad y de la relación amor/odio de aquella edad, nos dividíamos entre los que escuchábamos o no a Soda Stereo.( Que todavía no era "Soda" a secas, al menos no masivamente y, desde ya ni ahí de ser solista.) Se discutía si ese pop merecía llamarse rock, si no era más bien (con desdén) "música comercial" (hace poco me lo volvieron a plantear, dejà vu, y estoy segura que a más de uno/a este post le causa rechazo por lo mismo). Mientras Soda conquistaba América Latina, Gustavo Cerati nos enamoraba a todas, a las que lo reconocíamos y a las que no y, me atrevería a decir que también a las que moríamos por Charly Alberti (de atractivo más convencional) o Zeta Bosio y odiábamos, por lo tanto, a Déborah De Corral, que salía en todas las revistas. 
Nada era tan sensual como bailar al ritmo de Persiana americana y, a muchos jóvenes de entonces, esa banda nos afectó como una suerte de revolución estética, mucho más allá de lo musical, en medio de la marea de sensaciones de esos 80 en los que teníamos 14, 15 y por ahí.En esa misma época, tuve un novio (uno de esos raros novios que nos tenían enamoradas mucho más tiempo que el que duraban en la categoría novio, porque en general era al revés) cuyo hermano, que usaba el corte (¿cubanito?) impuesto por Cerati y tenía en los ojos y la nariz un aire parecido, capturaba con eso solo las atenciones adolescentes femeninas.
Y al final, así como esa canción, me parece que este post también ya se escribió y todo esto es un dejà vu.

Déjà vu

Veo las cosas como son
Vamos de fuego en fuego hipnotizándonos
A cada paso sientes otro déjà vu.
¿O no?

Similitudes que soñás
Lugares que no existen pero vuelves a pasar
Errores ópticos del tiempo y de la luz.
Oh no

Tanto pediste retener
Ese momento de placer
Antes de que sea tarde
Vuelve la misma sensación
Esta canción ya se escribió
Hasta el mínimo detalle

Mira el reloj, se derritió
Rebobinando hacia adelante te alcanzó
Ecos de antes rebotando en la quietud
Oh no
Todo es mentira, ya verás
La poesía es la única verdad
Sacar belleza de este caos, es virtud
O no?

Tanto pediste retener
Ese momento de placer
Antes de que sea tarde
Vuelve la misma sensación
Esta canción ya se escribió
Un mínimo detalle que cambió

Cerca del final
Sólo falta un paso más
Siente un déjà vu
Déjà vu...

jueves, 9 de agosto de 2012

Salvar una vida

Dicen que dice El Talmud que quien salva una vida salva al mundo.
La metafísica en la que se sostiene esta idea debe haber sido tan extraordinariamente transgresora y de vanguardia cuando surgió, que muchos deben de haber considerado a sus creyentes verdaderos orates. 
En un mundo regido por el "ojo por ojo..." casi como medida moderada frente a la violencia descarada y de geométricas proporciones, hay diferencias tan radicales, tan profundas y a la vez tan numerosas y cotidianas en el concepto de justicia frente al de venganza, que podría parecer una tarea de Titanes sostener la primera.
¿Se han puesto a pensar de verdad en lo que sería este país sino hubiera estado las y las
Pensemos por un minuto en esa posibilidad. Pensemos en lo cobardes, cómplices, sumisos que hemos sido y somos capaces de ser como sociedad y como individuos.
Pensemos en cómo callamos y en cómo soportamos, sin mayor incomodidad aparente que la de formular una tímida denuncia o la queja, la tortura y la violencia hacia los pobres; las vejaciones en las cárceles, la utilización de niños  para cometer delitos por parte de quienes deberían protegerlos, la violencia institucional, el doble discurso de algunos funcionarios públicos, la indiferencia de muchos ciudadanos. Cómo nos importa casi siempre mucho, pero mucho más, nuestro problemita personal que el infinito dolor de nuestros compatriotas más debilitados...
Porque al final es una cuestión de poder, como siempre.
Y salvar una vida es salvar el mundo tal vez porque es salvarla cuando está en peligro de extinguinrse, salvarla a pesar de los riesgos que implique, salvarla cada momento, dándole la oportunidad de vivir, que es educarla, nutrirla, protegerla de la enfermedad, amarla, entre otras cosas.
Berni,
Juanito Laguna va a la ciudad. , 1963. Collage sobre madera. 330 x 200 cm

Y las Madres y las Abuelas, en todas las coyunturas, en las más adversas o en las actuales, más propicias, siempre han trabajado para salvar una vida. Y en ese afán, han salvado cientos de miles. 
Y han vuelto más difícil la posibilidad de que nosotros, frente a las vidas en peligro que implica siempre la injusticia social, sigamos haciéndonos los boludos.

campaña contra la violencia institucional


martes, 7 de agosto de 2012

106 nietos

Ilustración de Itsvansch a mi tweet
106 vidas que volvieron de las garras de sus captores.
106 nombres pronunciados por madres sumergidas en las catacumbas y en la desesperación.
106 familias esperando lo imposible. (Que es lo único por lo que generalmente vale la pena vivir en ciertas circunstancias)
Un día serán 500 nombres.
Y haremos una gran fiesta en las calles, con todos, los que ya no están, los que ahora volvieron y los que todavía buscan. Y esperan.




Si naciste entre 1975 y 1980 y tenés
dudas sobre tu origen, consultá la
Lista de nietos que estamos buscando
y de casos resueltos a la fecha
ABUELAS
Virrey Cevallos 592 PB 1
(C1077AAJ) C.A.B.A.
(011) 4384-0983

domingo, 5 de agosto de 2012

Georgia O'Keeffe

Photographs of Georgia O'Keeffe 
by Alfred Stieglitz © Georgia O'Keeffe Museum.
Ayer vi una película sobre la vida de Georgia O'Keeffe (nacida el mismo día que mi padre, pero en 1887y en una granja en Wisconsin y muerta a los 98 años, en 1986, en Santa Fe, Nueva México, EEUU), quizá la más famosa artista plástica norteamericana. 
Nada del otro mudo la película (aunque está muy bien Jeremy Irons como Stieglitz y Joan Allen como Georgia, además de la ambientación de la sociedad estadounidense de los años 20), pero sí despertó mi interés acerca de la vida de esta mujer tan intensa y poco convencional como su obra.
Contemporánea de muchas de las escritoras rusas de las que suelo  postear acá, tiene en común con ellas, como con la mayoría de las mujeres de esa generación, el limitado reconocimiento que recibió, a pesar de haber vivido una larga vida en la que prácticamente nunca dejó de pintar, ya fuera que se encontrara en Nueva York, donde vivió un conflictivo amor y matrimonio con el influyente galerista y fotógrafo Alfred Stieglizt (1864-1946), ya en el desierto de Nuevo México, lugar que finalmente eligió para crear y vivir y en donde hoy se encuentra el Museo que lleva su nombre.
A pesar de que aparentemente la ama, (ha dejado por ella a su primera esposa y a su hija), a pesar de que indudablemete la promueve como artista organizándole exposiciones y ventas, Stieglizt le mete los cuernos ostentosamente y con frecuencia (¿cuándo aprederán los hombres a ser más discretos?), haciéndola sufrir humillaciones y crueldades que ella sobrelleva lo mejor que puede, hasta que no puede más.
Como artista, O'Keeffe se formó desde niña, y de grande estudió en el Instituto de Arte en Chicago,  y en la Liga de Estudiantes del Arte en Nueva York, donde fue creando las bases de lo que se llamó el "el realismo imitativo". En 1916, le envió por correo algunas de sus pinturas a una ex compañera de clase, que ésta mostró al fotógrafo y conocido empresario internacional, Alfred Stieglitz. Así fue que comenzaron a escribirse.  En 1918 él le ofreció a O´Keeffe apoyo económico para que pintara durante un año en Nueva York. Ella aceptó. 
Ya en 1924, se habían enamorado, casado y,posteriormente vivieron y trabajaron juntos en Nueva York (en el invierno y en la primavera) y en la propiedad de la familia Stiegletz en Lake George, Nueva York (durante el verano y el otoño) hasta el 1929, cuando O'Keeffe pasó el primero de muchos veranos pintando en Nuevo México.  Entre 1923 hasta su muerte en 1946, Stieglitz trabajó asidua y efectivamente para promover a O'Keeffe y sus obras, organizando exposiciones cada año en las Galerías Anderson (1923-1925), la Galeria Íntima (The Intimate Gallery) (1925-1929), y  en An American Place (1929-1946).  
Después de la muerte de su marido, O'Keeffe se mudó definitivamete a Nuevo México, cuyos paisajes inspiraron desde entonces casi toda su obra posterior.


Ficha técnica película
Título: Georgia O'Keeffe
Título original:
Georgia O'Keeffe
Genero:
Drama | Biográfico
Año: 2009 
País: USA
Productora: City Entertainment / Lifetime
Director: Bob Balaban
Guión:
Michael Cristofer
Reparto:
Jeremy Irons, Joan Allen, Linda Emond, Tyne Daly, Henry Simmons, Luce Rains, Kathleen Chalfant, Girard Swan, Chad Brummett, Jenny Gabrielle, Sequoyah Adams-Rice, Steve Corona
 

jueves, 2 de agosto de 2012

Gramáticas de la creación

Job Rezando, Litografía color, 1960
"No nos quedan más comienzos", así empieza Gramáticas de la creación, de George Steiner. A partir de este primer postulado, Steiner se aventura, con su característica apertura y curiosidad intelectual, en torno a la idea de la creación occidental, presente en la religión, la música, la poesía, la literatura, el pensamiento. 
Por medio del lenguaje de estas distintas disciplinas se pregunta acerca de la finalidad de la creación, de la responsabilidad que los creadores tienen respecto a sus obras, la persistencia en resistirse a la nada que implica inventar lo que no es, mientras al mismo tiempo la humanidad "perfecciona" los sistemas de destrucción del planeta, de otras especies, de sus congéneres. 
Al defiinir la gramática como "la organización articulada de la percepción, la reflexión y la experiencia" (Steiner, 2012:15),
se detiene en la concepción de esperanza que representa el uso de tiempos futuros en el lenguaje, de una suerte de resistencia a la muerte que subyace en cualquier conjugación en futuro del verbo "ser". Dice: "el subjuntivo o los modos contrafácticos están emparentados con el futuro" y la "fantástica 'gramatología' de los verbos futuros, de subjuntivos y potenciales fueron indispensables para la supervivencia, para la evolución de 'animal lingüìstico', enfretado, tal como lo fuimos y lo somos, al escándalo de la incomprensibilidad de la muerte individual." [...] La esperanza y el temor son supremas ficciones potenciadas por la sintaxis. (Steiner,2012:16) 
Tener esperanza, cualquier acto del habla, cualquier forma de comunicación interior o exterior, sostiene el autor, presupone un oyente, alguien que (nos) escuche, aunque este sea el propio yo o Dios (rezar es la expresión paradigmática de este acto).
Hacer surgir lo que no es, ya sea una idea, una obra de arte, una sinfonía o una pintura, es entregar una criatura en el mundo, modificarlo. La música, por ejemplo, "es silencio interrumpido". Cada nota que se escucha y cesa, es un diálogo con este silencio que conserva en sí lo no dicho, lo desechado. ¿De qué modo la libertad, la gratuidad y la constancia de la creación estética de formas ausentes, de ser o de no ser, de ser de esta o de aquella manera, es instrumental en el proceso creativo?, se pregunta Steiner.
Rembrandt - David con la cabeza de Goliat, 1627, óleo sobre cartón
Por otra parte, en el siglo XX, en el que llega al paroxismo de las injusticias sociales, las matanzas, la explotación económica  de millones por parte de minorías cada vez más enriquecidas, Steiner examina la desesperanza y las incertidumbres del pensamiento respecto al fin del arte y de las ideas.
Interpretando fragmentos de la Biblia, en particular del Libro de Job, de las matemáticas, de la música, las vincula con la ontología creada por Heidegger y la poesía de Paul Celan. ¿Ha reemplazado la ciencia y la tecnología al arte y a la literatura como potencias motoras de nuestra cultura? ¿El uso de las obras con fines no considerados por sus creadores (publicitarios, la música para tapar el horror de los torturados, Wagner utilizado para exaltar el nazismo, y miles de ejemplos más) es ajeno a la responsabilidad de los artistas? ¿Tienen estos derecho a destruir lo que han creado (Kafka)? ¿Hay ideas originales o todo es reinterpretación y mimesis de lo ya "hablado"?
Creo que la lectura de este libro beneficia a cualquier artista, estudiante y/o docente de arte, letras, música, teología y/o filosofía.


Steiner, George, (2001) Gramáticas de la creación, (Trad. Andoni Alonnso y Carmen Galán Rodríguez), Debolsillo, Buenos Aires, 2012, 352 págs.