Último verano en Stalingrado, novela

viernes, 27 de noviembre de 2015

Creso no nos robará el futuro (o el regreso de los orcos)

"Creso no ha bajado aún a la tumba,
sino que agoniza velozmente; [...]
Pero su fin se halla tan próximo que, a mi juicio, no pasará la noche. 
Dios ejerce una Misericordia tan abismante como su Justicia y su Paciencia."
(Leopoldo Marechal, Autopsia de Creso)

1. Lo insoportable


Lo casi insoportable: ganó la derecha.
Otra vez. El puerto, los ricos, los que quieren controlar la aduana y evadir impuestos, entonces como ahora. Y quedarse con nuestro trabajo y nuestro esfuerzo.
Creso exultante, obsceno. 
Lo bueno: por primera vez lo hizo sin una masacre.
Ahorró esta vez sangre de gauchos.
No bombardeó niños en Plaza de Mayo ni fusiló obreros en basurales ni generales patriotas entre gallos y medianoche, con órdenes impartidas en la siesta de los cobardes.
No secuestró y torturó a 30.000, ni robó 500 niños/as.
Logró construir una identidad política, un discurso, un relato, una imagen que articuló demandas heterogéneas.Se sirvió de los recursos que usó siempre y de algunos nuevos. Sostuvo la hegemonía tradicional en los medios y hegemonizó también la redes. Y supo comunicarle a sectores a los que desprecia, humilla y ningunea en su praxis político-económica.
Usó sentimientos humanos básicos, como el resentimiento, la necesidad de parecerse a los amos, la identificación con el poder. Ninguna novedad, salvo que lo hizo mejor que nosotros.
Muchos votantes priorizaron su rechazo emocional a los modos de la comunicaicón kirchneritsa a la elección de un determinado proyecto político.
Rejuntó a los peores dirigentes de la derecha peronista tradicional y de los radicales, y de la Alianza que nos llevó a la ruina en 2001. Ni siquiera disimuló.
No hay que subestimar a nadie.
Todos sabíamos.

Así que todos esos ciudadanos que se hacen los distraídos o esos que agreden y provocan, ya saben que sabemos que sabían.

Eso es bueno: los votantes de Macri, que serán oficialismo a partir del 10/12, como ciudadanos responsables del  pacto social democrático se harán cargo de defender las políticas del Gobierno que representa sus intereses. Y nosotros de construir una oposición que defienda nuestros intereses.
Ganó la derecha sin masacre. Aunque gatilló a un pibe días pasados, es cierto.
 La democracia aún tiene muchas deudas con muchas minorías y con muchos sectores vulnerados.

Se propone posiblemente una fuerte demostración regional que imponga en los discursos mediáticos, culturales y políticos la demonización de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, para exculparse de todas las medidas antipopulares que deberán tomar para fugar sus dólares.

Una operación similar a la que hicieron ya en 2008 y reforzaron con la muerte de Néstor. Néstor era genial pero "Eshhhhhhha" es soberbia, autócrata, no me gusta como habla, etcétera. Clamaron por #Lalternancia, ¡viva la laternancia!, canta la derecha. La misma que gobierna por tercera vez consecutiva y sin alternancia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Nosotros fallamos.No logramos democratizar las policías ni al Poder Judicial. Y ellos se sirvieron siempre de eso. 

Justo allí donde el discurso de la derecha hizo énfasis, se encuentran sus principales contrarios.


Hablaron de independencia del poder Judicial, los que son sus dueños históricos; de periodismo militante, los empresarios de medios que han militado desde allí históricamente sus políticas, como bien lo describió Chesterton, que era inglés y católico, no peronista ni marxista; de fortalecer las instituciones, los que vetan todas las leyes que las instituciones de la democracia sancionan constitucionalmente cuando no les gustan o no tienen jueces de su causa que les hagan el amparo.
Bailaron y decoraron con globos como si fuera una fiesta, porque estaban preparando nuestro funeral.
Esta derecha que consideró innecesario poner freno a los nazis/fascistas/patota/barrasbravas que tiene en sus filas, que hacen pintadas y grafitis y amenazan, e insultan a las personas y las políticas más nobles y dignas que hemos construido en Argentina.
Se servirá de ellos para el trabajo sucio, como hizo con los militares u otras fuerzas de seguridad. Represión es el nombre oculto debajo de las políticas del mercado.
Ganó esta nueva derecha que se sirvió del discurso de cierta progresía, de lo políticamente correcto, que usó a un fiscal muerto de manera dudosa después de hablar con una ex ministra ajustadora y futura ministra de Seguridad. Ganó un candidato que usó la figura del fiscal que lo procesó.
Supo darle un lugar a una (supuesta) izquierda que juega a hacer política y sindicalismo, como si fuéramos niños.Ya insinúan que hay nombres que será mejor ir invisibilizando, sin llegar a proscribir. No necesitan hacerlo, sus socios de las empresas mediáticas lo harán por ellos.

Conocen también la necesidad de relatos.Todo proyecto construye sus mitos, sus relatos y su estética/ética.Ganó la derecha.


Y tiene un proyecto cultural comunicacional que aún no conocemos, pero al parecer, posee un talentómetro. Ganó con el voto de muchos docentes el aliado del que ordenó matar al maestro Carlos Fuentealba en democracia. Y vuelven al poder sin haber sido juzgados muchos de los responsables políticos de la masacre del 20 de diciembre del 2001. Y del Indoamericano. Y de la AMIA. Y de Iron Mountain.

Vuelven al poder enarbolando el discurso de...¡La  impunidad y la lucha contra la corrupción! Y en el Gabinete que anunció el Presidente electo se suman 843 causas y 9 posibles funcionarios procesados. Todo un  récord, que incluye la causa del propio futuro Presidente.

Y el diario de los Mitre una vez más se envalentona, por que lee el zaigest de este nuevo tiempo, de esta derecha cool y tan simpática, y alegre, y que aparenta ser moderna. Y "modernizadora".
¿Implicará modernizarnos volver a la Modernidad de la generación del ochenta? A juzgar por la opinión del Presidente respecto a los derechos de los inmigrantes de países hermanos, parece que sí. 
Así que los peruanos, los paraguayos, los bolivianos, los chilenos, los uruguayos que viven acá tendrán que agradecerle esta humillación al 51 % de la población argentina que eligió esto, porque seguramente está de acuerdo y hay que respetarlo, en que no quiere que los extranjeros, latinaomercianos al menos, estudien, trabajen o usen el sistema de salud pública argentinos, aunque no sabemos si el discurso se trasladará a las políticas aún. También recordarán que casi la mitad de los argentinos creemos en la igualdad ante la ley para todos los hombres (y mujeres y niños y travestis y trans) que quieran habitar el suelo argentino, que es una parte de la Patria grande que soñaron Bolívar, San Martín, Monteagudo, Belgrano y tantos patriotas. 
 Ganó la derecha.
Y nosotros sabemos que muchos de los errores fueron propios.
Y hacemos nuestras autocríticas de acuerdo a las responsabilidades que tenemos y en los ámbitos apropiados.
O no.
Porque la política no está hecha sólo de razones, está hecha de la ética, la responsabilidad y la posición que tenemos respecto al deseo. De nuestra subjetividad, de lo que sentimos/pensamos/decimos/ con los lenguajes de los cuales disponemos.
De nuestros errores, que podemos objetivar en ideas y palabras, en duelos, en esperanzas.


Al contrario de lo que ocurre en el mundo virtual de las redes sociales, vamos por la calle, en medio de un clima de velorio, donde uno de cada dos argentinos votó a la derecha y en lugar de festejar parecen avergonzados, o tristes...Las calles parecen un funeral y se terminaron los globitos y los bailes.

La mitad porque estamos tristes, y asustados. La campaña del miedo, nos decían. Si. Miedo por todos los pibes y que van a reprimir como la derecha sabe y por  los viejos  que van a hambrear. Y por los castigos y censuras que recibiremos los que escribimos estas cosas.
Seguro que no tenemos el talento que mide con talentómetro H. Lombardi para evaluar tus méritos para trabajar.

Nosotros creemos que el trabajo es un derecho. Ustedes que es un mérito. La meritocracia vuelve, ¡y se definen como una derecha moderna!

2. Los orcos regresan

Hay grupos que se envalentonan en las redes, e incluso fuera de las redes. Sus dirigentes no los repudian, muy por el contrario, los mismos que hasta hace poco denunciaban a las "juventudes hitlerianas" ahora  que emergen los  verdaderos violentos,  se congratulan.

En el fondo, muchos desean que algunos malos momentos que ellos pasaron por el repudio popular a sus posiciones de derecha (de las que no se hacen cargo), sean vengados con las patotas que han venido alimentando en sus criaderos de orcos.

Azuzan a sus perros y estos salen a ladrar y seguramente a morder, porque nadie los frena. Insultan, agreden, amenazan con toda la artillería del discurso machista violento ("violarán a la Yegua, empomarán a los periodistas ultra k, prenderán fuego a todos los zurditos, cogerán en patota a estas montoneras korruptas") . Ese es su relato y eso los describe a ellos en lo que son.
Les duele que uno les diga que son de derecha, lo niegan.
No se sienten identificados con Cecilia Pando, o con Mirtha Legrand, o con los servicios de inteligencia norteamericanos, o con las empresas que propiciaron los crímenes de la dictadura, o con quienes se robaron el país y nos dejaron endeudados y empobrecidos 30 años o con los que se quedaron con Papel Prensa a costa de matar a una familia (judía, mis queridos adoradores de Nisman) para robarse sus bienes....

Pero Pando, y los ladrones de la Patria sí se sienten identificados con ustedes. Y a los Robber Barons los sentaron en el gabinete.

Equivalencias.
Identidades políticas.
Dicen: pero estemos unidos.

No todos sufrimos el Síndrome de Estocolmo ni nos identificamos con los opresores. No nos pidan eso. No podemos unirnos a nuestros perseguidores y verdugos.
Nosotros nos uniremos siempre al pueblo, incluso a esos trabajadores a los que no logramos sumar  a tiempo, a esos a los que ustedes desprecian.

Santoro: niños peronistas combatiendo al capital
 Lo bueno: en pocas semanas los ciudadanos y los militantes tomamos las calles, ocupamos (una vez más) los espacios públicos, la militamos, la peleamos. Incluso, estuvimos mucho más a la altura de la hora que muchos dirigentes.

y aún así, ganó la derecha.
Y quieren meternos en su lógica de odio de clase y en una guerra de países ricos y terrorismos gubernamentales legitimados contra terrorismos fundamentalistas no legitimados. Todos horrendos, todos propiciados por los mercaderes de la muerte y el tráfico de armas, todos asesinos de inocentes.
Quieren que esa maravillosa tradición argentina, esa vocación por la paz, interrumpida en los noventa y que nos costó la AMIA y la Embajada, se termine.Que esa hermosa sensación de pertenencia latinoamericana y hermanamiento en una Patria soñada por los mejores de nuestros padres fundadores, se acabe.
Y con ello, que terminen años de prosperidad cultural, educativa, económica, fortalecimiento democrático, incluso en las lógicas tensiones de la política internacional.

 3. Pobre Gutiérrez

Ganó la derecha.
Y los Gutiérrez ya están empezando a recibir palos.
Y los Creso se relamen pensando en sus ganancias, ahora, cuando empiecen a fugar sus dólares de los silos bolsas, evadiendo impuestos, libres ya del Estado estalinsta terrorista de la Yegua que pretende quedarse con una parte de sus ganancias para repartirla entre los negros planeros ignorantes y feos...¡que los agreden, al expresarles  que tienen miedo! Sí, miedo.

Porque cuando Creso toma todo, ni Tiresias ni Ayax lo frenan.Creso es un barril sin fondo, padece de gula, de avaricia, de lujuria. Y sólo se satisface circunstancialmente con dinero.Pero, ya se sabe, money can't buy me love.

Ganó la derecha. Es una derecha que no se asume, que no quiere salir del clóset, que no se reconoce como derecha, ni como unitaria, ni como neoliberal. Digamos, ganaron los devotos de esta religión:

"El capitalismo es una religión, y más feroz, implacable e irracional que jamás haya existido, porque no conoce ni tregua ni redención. Ella celebra un culto ininterrumpido cuya liturgia es la obra y cuyo objeto es el dinero" (Giorgio Agamben)*


Tal vez todas esas palabras ya sean viejas, habrá que encontrar nuevos nombres para eso, para las creaciones del capitalismo actual.
Esta derecha grita: queremos comprar dólares y consumir, y que se termine 6, 7, 8 y que haya libertad de prensa pero no con una ley votada por la mayoría en el congreso, en la institución democrática constitucional republicana, sino con un talentómetro divino que ellos tienen.
Es una derecha que está resentida como si la hubieran privado de la vida (comida, o techo, o libertades), y tiene razón: su insaciable sed de riqueza ha tenido algunos límites. Y ellos son como los vampiros que viven de la sangre de los otros, aunque no soporten admitirlo. No perdonan.Es una derecha que ha viajado por el mundo (como siempre) y se ha comprado autos nuevos, y se ha hecho casas obscenamente lujosas, y todos esos privilegios de clase e incluso, que ha convencido una vez más a las clases medias ascendentes de que son lo mismo. 
Daniel Santoro: Evita castiga al niño marxista-leninista
Es una derecha new age, que respeta la diversidad siempre que sea cool, tienen un humor irónico, se descarga en las redes sus miserias (sexuales, morales, estéticas) y practica diversas religiones y ateísmos pero esta unida por su adoración al Dinero.


Es una derecha más resentida que cualquier #negrodemierdagorritavillero.


Ellos, los chicos del sushi, esos con toda la onda, divertidos, que son viajados, que son la vanguardia cultural, que tipo que ya se olvidaron de ese horrible 20 de diciembre que estos negros pata sucia insisten con recordar.

4. Gramática del futuro: volveremos

Lo bueno, nosotros tenemos una conciencia clara como pueblo de aquello que nos une en nuestra diversidad. De aquello que nos convoca como colectivo. Y tenemos experiencia en roganizarnos y en resurgir de las derrotas. y somos la mitad del país.
Nosotros hicimos todo lo posible con las reglas de juego de la democracia y el reconcoimiento y respeto por el otro reales y no sólo declamados.
No votamos en blanco, superamos las contradicciones secundarias, salimos a las calles, hablamos con nuestros compañeros/as de trabajo, particpamos de los movimientos colectivos culturales, educativos, artísticos, académicos. Sumamos, escuchamos, dialogamos.

Podemos mirar de frente y con orgullo a nuestros seres queridos y en especial, a nuestros hijos y a los pibes por y junto a los cuales hemos militado siempre.Cuando llegue la crisis y el ajuste salvaje, sufriremos con ellos, saldremos a pelearla como tantas veces, pero no tendremos que avergonzarnos ni arrepentirnos, ser doblemente miserables, como diría Baruch Spinoza.

Al defiinir la gramática como "la organización articulada de la percepción, la reflexión y la experiencia" (Steiner, 2012:15), se detiene en la concepción de esperanza que representa el uso de tiempos futuros en el lenguaje" [...] La esperanza y el temor son supremas ficciones potenciadas por la sintaxis. (Steiner,2012:16) Tener esperanza, cualquier acto del habla, cualquier forma de comunicación interior o exterior, presupone un oyente, alguien que (nos) escuche, aunque este sea el propio yo o Dios (rezar es la expresión paradigmática de este acto).

Y es por eso que nosotros volveremos. Escuchémonos. Hablémonos. Caguémonos de risa cuando podemos. Escribámonos. Celebrémonos. Toquémonos. Abracémonos.

Porque volveremos.

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