Último verano en Stalingrado, novela

jueves, 20 de febrero de 2014

Al menos te prometo

Un día vengaremos a todos los muertos
(a todos todos, los que fueron asesinados, los que murieron de hambre, de pena, de injusticia y de enfermedad, los que se acostaron a dormir y al tratar de abrir sus ojos para el día nuevo ya no vieron luz)
y liberaremos a todos los esclavos
(en especial a los niños y a las niñas martirizados y violados)
y cantaremos una marcha mientras avanzamos encolumnados, caminando con los pies desnudos sobre un frescor de pasto ordinario, en verano.
Todo eso,
te
prometo.
Pero si no puedo cumplirte, si no puedo nada, si apenas puedo con este cuerpo mío tan obstinado,
al menos te prometo que
meteremos los pies en la espuma iodada del mar
fumaremos un cigarrillo juntos, sin hablarnos,
mirando al horizonte de ese indomable océano que nos trajo y nos llevará de vuelta
a lo profundo del abismo
W. Turner, marina
del que todos nacemos.