Último verano en Stalingrado, novela

martes, 28 de mayo de 2013

Así es el amor


¡¡¡¡¡Gracias!!!!!!
Mi padre nos llevó a sus tres hijos a la cancha desde que éramos muy pequeños. Tenía su platea de socio y era fanático, como lo era nuestro pediatra, el "Doctor Pepe" (Mateos). Él fue el culpable de esta enfermedad que es el amor tripero.
Crecí amando al Lobo, sufriendo cada caída. La B, en los ochenta, las burlas, las cargadas pincharratas.
Amante como soy de las causas perdidas, Gimnasia siempre fue mi lugar, porque como dice AF, es una patria heredada precisamente por vía paterna. También mi abuelo materno, por razones muy extrañas y pese a que vivía en Gualeguaychú, era hincha del Lobo.
, ¡¡¡¡Gracias Pedro Troglio!!!! ¡¡¡¡Vamo Ginasiá!!!!

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