Último verano en Stalingrado, novela

miércoles, 20 de julio de 2011

Primero hay que saber sufrir

Estaba tuiteando, en ese curioso código de diálogos algo esquizofrénicos, de sobredosis de hic et nun  que ocurren en ese territorio virtual que vaya a saber qué nuevas intervenciones en nuestra psiquis esté causando y de pronto llegó a mi la melodía y la letra de Naranjo en Flor: 
"Primero hay que saber sufrir,
después amar,
después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después...¿qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud 
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz."
Y me dejé llevar y me perdí entre nostalgias del cuore y recuerdos del alma. 
El tiempo es evidentemente un misterio inescrutable. Casi tan incomprensible como el amor.

1 comentario:

Facundo Hisi dijo...

Totalmente de acuerdo. Es que la cosa justamente radica en eso, en 'dejarse llevar'... ☺