Último verano en Stalingrado, novela

lunes, 25 de julio de 2011

Preguntas escritas al viento

¿Por qué si los que robaron fueron ellos el estigma debería cargarlo gente como yo, o aún más estúpida?
¿Por qué si llegué tarde al reparto del cinismo debería admitir, tan campante, las consecuencias de la corrupción ajena?
¿Por qué tengo que perder los derechos que a todas luces me corresponden, si lo único que he sabido/podido hacer toda la vida es trabajar y asumir las consecuencias de mis actos?
¿Por qué por estar cerca de la mierda un tiene que cargar con el olor a putrefacto de los muertos ajenos?
¿Por qué implorar y agradecer como favor lo que corresponde por derecho?
¿Por qué persistir, si hay caminos más sencillos?
¿Por qué estas preguntas, si después de todo, no hay nada nuevo bajo el sol, y todo es vanidad?

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