Último verano en Stalingrado, novela

miércoles, 23 de marzo de 2016

A los ojos del horror, mirar

 Mirar a los ojos al horror, a lo irremediablemente perdido
exterminado de la chispa que es la mirada que vive y proyecta,
sueña, desea, ansía.
No es una consigna, no es un eslógan,
no es un número pérfido emparentado con el First Bigger Genocida mata paraguayos y argentinos heroicos.
Mirar a los que vendrán, a los hijos/as posibles,
a las madres/padres/hermanos que ya no nos acunarán, nos dormirán, nos robarán la pilcha para ir a bailar o a laburar a la básica o al barrio o a la facultad o a la mierda porque llegan los verdugos,
los verdugos siempre llegan (sin puntos ni comas ni respiro)
primero llegan de traje y maletín de negocios
llegan en aviones son negros que parecen blancos o blancos que parecen buenos
pero son los Robber Barons, you know my friend,
tovarich
compa,
iunou.
Y después mandan a sus esbirros, feos, malos torturadores pateadores violadores cobardes
para que los verdugos de traje no tengan que mancharse
con la sangre de nuestros hijos, hermanos, amigos, padres, madres, tíos, compañerxs, maestros, delegados, bibliotecarios, profesores, periodistas, escritores, artistas, pianistas de manos de estrellas tortuadas y poetas de hijas secuestradas
y escritores de entrañas y simientes arrasadas cuatro veces, eternautizadas...
Siempre compañerxs
Presentes.
Ahora.
y siempre.
Porque oh juremos con gloria morir
y nosotros queremos vivir, vivir y amar y vivir y trabajar y vivir y hacer familia y patria
pero vivir, con gloria.
Que sino es como morir.


http://cosecharoja.org/registro-de-extremistas/

No hay comentarios: