Último verano en Stalingrado, novela

martes, 11 de marzo de 2014

Padre mío


Dice John Berger en "Doce tesis sobre la economía de los muertos""1. Los muertos circundan a los vivos. Los vivos son el núcleo de los muertos. En este núcleo se encuentran las dimensiones del tiempo y el espacio. Lo que rodea al núcleo es infinitud [...] 12. ¿Cómo viven los vivos con los muertos? Hasta antes de que la sociedad fuera deshumanizada por el capitalismo, todos los vivos esperaban alcanzar la experiencia de los muertos. Era ésta su futuro último. Por sí mismos, los vivos estaban incompletos. Los vivos y los muertos eran interdependientes. Siempre. Sólo esa forma moderna tan particular del egoísmo rompió tal interdependencia. Y los resultados son desastrosos para los vivos, que ahora piensan en los muertos como los eliminados."
Yo digo hoy, 19 años después de decirte a vos:

Padre.

Padre mío.

Vivo en nosotros, en tus nietos, en la belleza del mundo que nunca conociste, o conocimos juntos

en las cosas que no nos perdonamos

en todos los no dichos

no estamos inertes

no todo se ha terminado.

La muerte, dijo alguien, acaba con la vida, pero no con las relaciones.

¿Y acaso entre los que nos amamos lo que importa no son los vínculos?

Vos en mí

a través mío en él.

Él.

De tu linaje: muchacho que ya corre hacia el futuro como si fuera cierto lo que dice JB

y el tiempo de los muertos no fuese finito sino infinito

y el espacio del encuentro fuera:

la plegaria,

el rito,

cada una de nuestras pequeñas o grandes herejías y diferencias,

estas palabras de conmemoración,

la pregunta que no encuentra respuesta,

el joven de la foto que nada podía saber de mí y sin embargo yo veo como memoria de un recuerdo olvidado,

la tumba que nadie visita

el rastro efímero de una cicatriz

el olor de la sangre del golpe final

y todo lo que no se puede decir en el idioma de los vivos

de los deudos

que es lo mismo.

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