Último verano en Stalingrado, novela

lunes, 10 de septiembre de 2007

Los hechos, las palabras, los recuerdos y la vida Abierta

En su blog, la Vida Abierta dice:
"Me sorprende que podamos borrar un hecho. El otro día alguien me dijo que yo lo había acompañado a un acto en Morón. Ese hecho ya no forma parte de mi vida. Mi vida diverge. Me pierde.No me sorprende tanto borrar mis palabras, sólo las palabras ajenas son dignas de la memoria. Mis palabras le pertenecen al otro, y me produce extrañeza escucharlas."
No es la primera vez que ella reflexiona acerca de esto. Recuerdo uno de sus primeros textos, su enojo con su hermana que no recuerda lo que ella recuerda.
Yo también me pregunto a dónde van a parar los sucesos que nadie recuerda. Parece que todos los seres humanso luchamos y vivimos y gozamos y peleamos y amamos y parimos y escribimos y bailamos y enfermamos para que no nos olviden. Y sin embargo, ¿quién y qué recuerda de nosotros? ¿Qué recordamos de otros que no osn ellos, sino lo que nosotros recordamos?
Pienso que tal vez para eso escribo este blog. Y subo y bajo, caprichosamente, recuerdos.
Tal vez no sólo los muertos se ausentan, sino los vivos a los que sólo recordamos, aunque no los veamos más.

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