Último verano en Stalingrado, novela

viernes, 25 de noviembre de 2016

20 Tesis de política, Enrique Dussel

"La política consiste en tener 'cada mañana un oído de discípulo',
 para que los que 'mandan manden obedeciendo'". 
(Enrique Dussel, 24 de marzo de 2006)

Leo a Enrique Dussel en sus 20 Tesis de política (2006), antecesor de sus recién publicadas 16 Tesis de economía política (2014).
Explica claramente en qué consiste la corrupción del poder. Quién ejerce el poder hace un ejercicio obediencial, ejerce un poder delegado como representante de la " comunidad política". Es en la comunidad donde reside la soberanía política y es la referencia. Quienes gobiernan negando esto, se corrompen. La peor corrupción, dice Dussel, no es la de los bienes materiales sino este "fetichismo del poder" que cree, porque olvida (pienso yo) que el poder lo ejerce por soberanía y referencia propia.
Modestamente creo que cada compañero o compañera que en estos años, en el ejercicio del poder en instituciones diversas (escuelas, ministerios, sindicatos, juzgados, legislaturas, organizaciones sociales) traiciona esa referencia (por vanidad, por avaricia, por fetichismo) tiene una cuota de responsabilidad en la derrota.
Y debe asumir su corrupción en términos políticos, como desvío del mandato de quienes le delegamos el ejercicio del mando.No lo leo con frecuencia en análisis de lo político. Cuando se aborda el tema de la corrupción, por lo general se lo hace desde perspectivas moralistas que no ayudan a comprender los procesos políticos, ni las interacciones del campo político que operan sobre las subjetividades de los distintos actores.
La peor corrupción no se ejerce al privar a otros de una porción de la riqueza que debe ser del pueblo, aunque eso es grave. Se ejerce al deslegitimar con estas prácticas el proyecto comunitario.
Escuchando a ex votantes del proyecto nacional  y popular  en distintos ámbitos -trabajos, comercios, calle- me sorprendo una y otra vez con relatos en los que la conducta autoreferencial, individualista y fetichista de supuestos referentes terminó haciéndolos rechazar al significante "proyecto nacional y popular". Cómo si esa parte del todo (esa/e compañera/o que dejó de representar a la comunidad política soberana para representar se a sí mismo/a, o bien directamente jamás hizo otra cosa que velar por sus intereses individuales sirviéndose del poder delegado) fuera el todo.
Se ve con frecuencia en esos ricachones culposos de la burguesía argentina que sostienen discursos de una supuesta izquierda, sobre la base de una ideología de representación completamente alineada de las prácticas de vida de ellos/as,y también, de las de los sectores populares.
Personas que viven y (gozan en y de ) para incrementar su patrimonio y sus propiedades, para el placer personal, o a lo sumo, para proyectos individuales /familiares, y sin embargo, hablan con los léxicos de quienes luchan en otras geografías o tiempos para abolir ese orden de la propiedad privada y el capitalismo burgués, y entienden la política como un campo de lucha moral.
Pero acá me interesaba señalar lo otro. Lo del campo popular, de los movimientos nacionales, del peronismo -que es el kirchnerismo (aunque eso hoy parezca estar en crisis, la acción política que se desarrolló durante los gobiernos k es peronismo, más allá de la actual contingencia y debate entre las corrientes internas de este gran movimiento y aunque reconozcamos que el kirchnerismo estuvo aliado con otros sectores no peronistas, como siempre, por otra parte, ha ocurrido con el peronismo cuando asumió el ejercicio del poder soberano delegado.
Creo que sino asumimos en y desde la política -que es un campo que comprende también acciones, prácticas e intersubjetividades y no un mapa estático de actores fijos- está cuestión de la representación de la comunidad que delega el poder en las prácticas, va a ser difícil que podamos volver, o al menos, volver para mejorarnos la vida como pueblo.
"Los pueblos no actúan como sujetos puros, sino como bloques contradictorios que frecuentemente en la historia traicionan sus reivindicaciones más profundas" (Dussel, 2006: 9).




Dussel, Enrique, 20 Tesis de política, Creal, Siglo XXI, México DF, 2006.

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